Bienvenid@s!!! Este blog nace del deseo de abrir una ventana al mundo y a través de ella, compartir mis experiencias, mis pensamientos, mis inquietudes, mis alegrias y mis miedos en esta nueva faceta de mi vida, que me la esta cambiando por completo: la maternidad. Os doy la bienvenida a tod@s, espero que la lectura sea agradable y si os animais a comentar estaré encantada de conoceros. ^^
Mostrando entradas con la etiqueta maternidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta maternidad. Mostrar todas las entradas
lunes, 28 de octubre de 2013
¡Feliz Cumpleaños mi amor!
Querida Gala:
Hoy hace 3 años que llegaste a mi vida, y a mis 34 años, puedo decir que no me imagino mi presente o mi futuro sin ti, que incluso me cuesta imaginar, o recordar que una vez, tuve una vida, en la que tu aun no estabas.
Sabes que eres mi regalo, mi tesoro, mi cachorro, mi nino, mi ranita... Se que te lo digo todos los dias, y tu me lo repites a mi también, pero es que no te imaginas la verdad que encierran esas palabras... "No se que haria sin ti". Se que tu sientes que me necesitas, pero yo también siento que has dado un sentido a mi vida, un rumbo, una misión, ser la mejor mama posible para ti.
Eres mi regalo, hija mia, porque eres el mejor regalo que me ha hecho la vida y no creo que sea posible querer tanto a alguien como yo te quiero a ti.
Hoy en el cole, te han cantado cumpleaños feliz, y has salido de clase tan contenta, con tu corona de Reina... que lejos quedan esos primeros dias en los que a las dos ser nos rompia el corazón al separarnos... Que bien que empiece a gustarte el cole, y vayas contenta, aunque siempre me preguntes si te volveré a ir a buscar después... Yo te digo que si, y entiendo que es tu miedo, que necesitas que te reconforte... pero mi niña, si pudieras por un momento sentir lo que siento en mi corazón, entenderias que no necesitas preguntar, porque puedes estar segura, yo siempre volveré a por ti, siempre.
Veo esta foto, con tu sonrisa, tan sincera, tan llena de vida... y siento orgullo, de ti y de mi; de ti por ser fuerte, valiente, segura de ti misma y feliz... y de mi, por poder darte la seguridad, el amor y el apoyo necesarios para serlo.
Quiero decirte que cada nuevo paso que des, yo estaré a tu lado, y detrás de ti, cuando quieras avanzar sola, solo por si me necesitas, cuando te des la vuelta. La vida es tan corta, que hay que intentar vivirla siempre con aquellas personas que amamos, siendo felices y haciendoles felices a ellos. Tu sabes que lo que mas me gusta en este mundo es estar contigo, porque nosotras nos amamos y somos felices juntas. Que asi siga siendo siempre, mi preciosa cachorrita.
Te quiere,
Mamá.
Publicado por
Tania
en
21:50
0
comentarios
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Etiquetas:
amor,
cartas a Gala,
crianza,
cumpleaños,
maternidad,
mi niña,
reflexiones
viernes, 13 de septiembre de 2013
Primer dia de cole...
Así nos preparábamos esta mañana para ir al cole... Su primer dia de colegio, que grande es ya... No me canso de repetir que parece que fué ayer cuando tenia a una bebita en mis brazos y ahora es una niña, que va creciendo y tiene opiniones propias, ideas, deseos y sobre todo carácter.
Estabámos todos nerviosos... ella porque empezaba el cole, nosotros porque al no haber ido a la guarderia, no sabíamos como se lo iba a tomar... ¿Lloraría mucho? ¿Le gustaria su profe? ¿Querrá volver? (Esto aún es una incógnita...)
La hemos dejado llorando... de hecho, la profesora me la ha tenido que arrancar de los brazos, llorando, porque no queria entrar... Yo intentaba convencerla, diciendole que fuera a jugar con los otros niños, pero al mirar dentro, vi una clase llena de peques aterrados, llorando en su mayoria... ¿quien iba a querer entrar ahi?
Ha salido llorando, y entonces nuestra duda era si se habría pasado las 3 horas así... Por suerte no, parece que solo la primera media hora y después a la hora del patio, porque se asustaba con tantos niños (en este caso también estaban los de otros cursos).
Se que es algo que tiene que pasar, que en unos dias (o tal vez mas), solo será una anécdota.... pero no dejo de pensar, ¿porque tiene que ser asi? ¿No es posible buscar una manera de que la entrada al cole no sea un trauma para nuestros hijos? Aunque luego les guste, aunque ni siquiera se acuerden... creo que esa sensación, no se olvida. Queremos que nuestros hijos aprendan, estén seguros y cuidados, sin embargo les dejamos llorando, asustados y solos... ¿es un buen método para hacer que quieran aprender?
Yo llevaba dias mentalizandome para este momento, sabiendo que seguramente tendria que dejarla llorando, intentando mantener el tipo delante de ella, estar lo más tranquila posible para no ponerselo aun mas dificil....
Creo que lo he conseguido, he salido de allí con bastante calma y tratando de no sentirme culpable... pero lo para lo que no me habia preparado, lo que realmente me ha roto el corazón, ha sido después, cuando por la tarde me ha pedido que la cogiera en brazos, y me ha dicho:
- "Cógeme mami, pero esta vez no me sueltes por favor" -
Lo del cole se le pasará, puede que todo quede en una anécdota y que sea algo por lo que se tiene que pasar... pero, ¿esa sensación de confianza traicionada, se le olvidará también? A mi seguro que no.
Publicado por
Tania
en
22:15
5
comentarios
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Etiquetas:
colegio,
crianza,
maternidad,
separación
viernes, 26 de julio de 2013
Conversaciones con Gala
No me canso de repetirlo, mi peque crece y evoluciona a un ritmo de vértigo, y para cuando te quieres dar cuenta, tu bebé ha pasado de gatear a correr, de chapurrear frases con lengua de trapo a construir frases y ahora a mantener conversaciones, de lo más divertidas a veces!
Estamos en una fase genial, Gala es una niña super curiosa, todo lo quiere saber, pregunta sin parar y sobre todo razona, de una manera increible, todo lo que le sucede, lo que ve a su alrededor y sobre todo cuestiona, lo que le dicen, algo que está genial, porque empieza a formar sus propios criterios de las cosas, basandose en sus experiencias previas.
Aunque yo soy su referencia, ya que suele preguntarme a mi, o a papá, incluso cuando algún otro familiar le dice algo que no le cuadra, viene a consultarme a ver que opino yo al respecto, aun asi, también cuestiona a veces lo que yo le digo, si no le encaja en sus esquemas de entender el mundo.
Aqui dejo constancia de algunas conversaciones que hemos tenido, seguro que habrá muchas mas y las que me dejo por ahi...
A ver que os parecen nuestras charlas! :
En el parque, el viento movia las ramas y hojas de los árboles:
- Mira cariño!, los árboles se están moviendo, ¿has visto que bonito?
- "Si mamá, están bailando!"
- Mi vida, están hablando, si te quedas quieta y escuchas con atención, oiras como los arboles te hablan...
- "No mamá, no están hablando, solo es el viento"
Un dia cualquiera en un momento cualquiera que se sienta amorosa (suele pasar cada dia, sobre todo por la noche, cuando la pongo a dormir)
- "Mamá, ¿sabes una cosa?
- ¿Qué?
- "Te quierooooo"
Una noche, juntas en la mecedora, mientras la dormia. Hacia mucho calor, y yo me quité la camiseta.
- "Mamá, ¿que es eso naranja?"
- Un sujetador mi amor.
- "¿Y para que sirve?"
- Para sujetar mis pechos.
- "Me gustan tus pechos mamá, son muy bonitos"
- Gracias cariño
- "Para que sirven los pechos mamá?"
- Para dar leche cuando tienes un cachorro.
- "Mmm eso está bien, pero yo prefiero juguetes"
Intentando comer, conversación con Gala:
- "Mamá, bájame (de la trona), ya he terminado!"
- Cariño, te bajaré cuando termine yo de comer, ¿vale?
- "Mamá por favor, bájame, ya no quiero más"
- Pues quédate ahí tranquilita, mientras mamá termina de comer y luego te bajo.
- "Mamá, bájame, por favor. ¿Has terminado ya?"
- No cariño, aún tengo comida en el plato, cuando termine te bajo.
- "Mamá, ¿has terminado ya? ya no quiero mas, bájame"
- Cariño, ya te lo he dicho, te bajaré cuando termine, por favor, déjame comer tranquila.
- "Mamá, ¿quieres jugar conmigo?. Bájame por favor, ¿has terminado?
- Mi amor, por favor, déjame comer, ya te lo he explicado...
- "Mamá, tengo caca, bájame para ir al orinal"
- Cariño, te lo estás inventando para que te baje, ¿verdad? tu sabes que eso no se hace...
- "Mamá si no me bajas me lo haré encima!, esto no es justo, estás cambiando las reglas!"
Cada vez me doy mas cuenta, de que la crianza que está recibiendo mi niña, con tanto amor, respeto, empatía... el haber estado conmigo desde que nació y no haber tenido guarderías, canguros... es un regalo, para las dos. Pero también ha forjado en ella una gran autoestima, seguridad en si misma, en sus capacidades y decisiones y el sentirse profundamente amada la hace ser una persona que también transmite ese amor.
Ahora es una niña cariñosa, siempre quiere un abrazo, un beso o unos mimitos. Ella responde con lo que se le da, a menudo me dice cosas como estas:
- "Mamá, eres un encanto"
- "Mamá eres un genio"
- "Eres mi mamá..." (con enrome dulzura)
- "Mamá, vamos las dos juntitas"
Poco a poco se va enfrentando a sus miedos, superando sus propios limites, siempre echando la vista atras para ver si sigo ahi, apoyandola y sintiendome orgullosa de ella, porque esa es su fuerza, la clave de su seguridad. Cuando hace un logro, viene corriendo a mostrarmelo, orgullosa de si misma, sabiendo que yo también lo estaré.
La maternidad es un camino lleno de dudas, incertidumbres y miedos, pero también de recompensas incalculables, que te llenan el alma y el corazón.
Gracias Gala, por permitirme ser tu mamá.
Publicado por
Tania
en
12:10
1 comentarios
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Etiquetas:
cosas de casa,
crianza,
familia,
maternidad,
mi niña,
reflexiones
domingo, 10 de marzo de 2013
A,B,C...
Ultimamente no dejo de repetir lo mismo... ¡que grande se ha hecho mi niña! No se como o cuando ha pasado, pero esta pequeña personita crece, evoluciona y sobre tod aprende a una velocidad increible! Y sus ansias de aprender no hacen sino crecer con ella, asi que mama y papa se las ingenian como pueden para ir enseñandole todo lo que quiere y puede aprender.
Después de aprender los números y a contar hasta 20... le ha llegado el turno a las letras! Ella ya quiere leer, si así como suena, mi niña pequeña, como se llama a si misma, que hasta hace unos meses apenas decia palabra, coge sus cuentos y trata de leerlos o de leerselos a sus muñecos, es así de adorable.
De momento conoce las vocales, las recita y las reconoce si las ve escritas, pero con las consonantes aún no nos habíamos atrevido...
Así que mamá se ha puesto manos a la obra, y con un poco de imaginación, le ha creado este alfabeto de letras de cartón, pintadas de colores y amorosamente plastificadas por mi incansable ayudante, papá, para que no se le estropeen tan rápido.
Además de conseguirle algo único, creado especialmente por mis manos para ella, cosa que la tiene totalmente encantada, le hemos enseñado que se pueden reutilizar materiales, como el cartón que obtuvimos de una caja vacía, asi que además ve que se pueden hacer juguetes con cualquier cosa y que hay muchas cosas que pueden tener una segunda oportunidad siendo recicladas, fuera o dentro de casa.
El resultado, una tarde creando letras y una peque encantada con su nuevo juguete! Ahora cuando le apetece nos enseña las letras y nosotros le vamos diciendo cuales son, poco a poco, para que vaya haciendose con ellas y poco a poco ya podrá llegar a su objetivo, poder leer sus cuentos. Si es que a este paso, le voy a enseñar todo lo que se, y en tiempo récord!
Su ansia de conocimientos sin duda es un deseo que como siempre espero poder satisfacer, solo espero estar a la altura de lo que me pide y que siempre siga aprendiendo jugando, que es la mejor manera.
Publicado por
Tania
en
21:58
2
comentarios
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Etiquetas:
abecedario,
crianza,
letras,
manualidades,
maternidad,
mi niña,
reciclar
martes, 19 de febrero de 2013
Lengua de trapo
Mi niña habla y habla sin parar, desde hace ya bastante tiempo... Pasó de decir mama, papa, caca... y poco mas a charlar a todas horas, incluso con frases completas, que elabora con muchisimo sentido, sabiendo perfectamente lo que quiere decir.
Sin embargo, no todo el mundo consigue entender lo que les quier decir. Y es que mi niña habla con una lengua de trapo, de lo más graciosa, que a mi me tiene robado el corazón. En mi opinión se la entiende perfectamente en casi todo, pero hay algunas palabras, que en su momento le costaba decir, y quizás porque aún le son dificiles o porque se ha quedado con la idea de que se dicen así, las dice " a su manera ".
Asi que, para poder recordarlas y para que todo aquel que no la comprenda pueda saber que es lo que dice, voy a hacer un pequeño diccionario Gala-castellano, al menos de las mas relevantes que me vienen a la mente...
- bujunas = burbujas
- temiao = dinosaurio
- aful = azul
- amillo = amarillo
- ve = verde
- cojo = rojo
- gis = gris
- bea = abuela
- peteo = bisabuelo
- petea = bisabuela
- chachos = yayos
- camaion = cambiador
- Gaa = Gala
- foes = flores
- jutes = juguetes
- sueo = suelo
- toe = torre
- busta = gusta
- cooes = colores
- gae = grande
- peo = perro
- chapuses = chupachups
- fube = sube
- comenal = centro comercial
Seguro que me dejo muchas, en general suele omitir las "L", y las "R" las cambia por "C" o tampoco las pronuncia demasiado.
Estoy segura de que como todas otras, esta fase pasará, de hecho ya hay algunas palabras de esa lista que en ocasiones pronuncia bien. Pero yo como siempre voy a disfrutar al máximo con ella, porque crece tan rápido y es tan simpática y adorable, que no quiero perderme nada y se, que siempre llevaré algunas de estas palabras en mi corazón, ya que por muchos años que pasen, para mi, las burbujas siempre van a ser bujunas.
Publicado por
Tania
en
12:28
2
comentarios
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Etiquetas:
crianza,
maternidad,
mi niña
domingo, 28 de octubre de 2012
Happy happy birthday...
Querida Gala:
Dentro de unas horas (porque ya es mañana), cumplirás 2 añitos.
Hace 2 años que formas parte de mi vida, pero en realidad, son 2 años y 9 meses, porque desde el momento que supe que existías, cuando supe que te tenia dentro de mi, ya empecé a quererte, a pensarte, a imaginarte...
Hace 2 años que vi por primera vez tu carita, en el frío quirófano de un hospital, te trajeron a mi envuelta en una mantita, y te di un beso ni amor, el primero de muchos que llevaba 9 meses guardando para ti. El primero mi vida, y ya he perdido la cuenta de cuantos te he dado durante este tiempo... al principio no te gustaba y te los tenia que dar casi obligandote... no te acordarás pero no terminabas de entender porque mamá se empeñaba en acercar los labios a tu carita.
Ahora nos besamos las dos, yo te pido un besito y tu acercas tus labios a los mios, y son los besos mas dulces y mas puros que se pueden recibir mi estrellita.
Hace ya 2 años que apenas nos hemos separado una noche, que nos separamos unas horas y se nos hacen eternas... nuestra unión es indiscutible, nuestro vinculo, mi niña, espero que irrompible.
Y te haces mayor, y ya no eres esa bebita que me necesitaba para todo, ahora te haces independiente, y quieres hacer las cosas tu sola... aunque siempre buscas a mamá cuando no lo consigues... Porque sabes mi amor, que mamá siempre estará ahí para ayudarte, en todo lo que pueda y necesites mi vida, porque así es como te quiero, incondicionalmente. Trato de dejarte tu espacio pero siempre me mantengo cerca, dejo que vueles mi niña, pero estoy debajo por si caes... y espero que siempre pueda ser así, mientras tu necesites que lo sea.
En todo este tiempo me he dedicado a ser tu cuidadora, tu compañera de juegos, tu amiga, y tu maestra... y que rápido aprendes todo! sabes contar, y cada día hablas más y más...
Me encanta verte crecer, aunque tengo que reconocer que me da pena que lo hagas tan rápido, porque a pesar de estar contigo todos los días, a veces parece que el tiempo pasa muy deprisa cuando estamos juntas mi amor, y es que yo no me canso de tu compañía.
Cada vez eres más cariñosa, hasta me pides que te coja en "bazos" para que te haga "miitos", con esa lengua de trapo que me tiene robado el corazón.
Y como llena tu risa, cuando suena rompiendo el silencio, o apagando el estruendo, no importa como o cuando, pero siempre me llena el alma de alegría. Ahora que tienes tu propio zoo en casa, con lo que te gustan los animales, no te falta compañía para tus juegos, mi preciosa nenita.
Contigo hija mía, he conocido el amor más incondicional e inimaginable, que crece día a día a tu lado, un amor que no se puede explicar, solo se puede sentir en lo más profundo del corazón.
Espero que me perdones mi pequeña, si te fallo en algo, porque seguro que cometeré errores, pero nunca dudes que todos mis actos los guía el amor que te tengo, incluso los que a veces no compartas, o en los que no tenga razón.
Perdóname si soy pesada diciendole a todo el que me quiere escuchar que tu eres mi hija, pero es que mi amor, lo gritaría al viento para que se enterase, ya que me siento totalmente orgullosa de ser tu madre.
Bueno mi amor, me despido ya, mañana nos espera un día precioso, lleno de pastel, velas, regalos... y todos de cantaremos tu canción de cumpleaños.... Happy happy birthday... :)
Con todo mi amor,
Mamá.
Publicado por
Tania
en
1:23
4
comentarios
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Etiquetas:
cartas a Gala,
maternidad,
mi niña,
reflexiones
jueves, 7 de junio de 2012
¿Llora para llamar la atención?
Desde que nació la peque, he tenido que escuchar todo tipo de frases con ideas preconcebidas sobre como se debe actuar con un bebé, "no lo cojas en brazos que se acostumbrará", " no lo duermas en brazos porque tiene que aprender a dormir en su cuna"... y una de las que mas he oído y todavía a día de hoy escucho alguna vez es la de que "llora para llamar la atención".
Esto es algo que yo siempre he cuestionado, porque me parece un total sin sentido, claro que el bebé quiere llamar la atención!, porque quiere que vengan las personas de cuya presencia depende su supervivencia... Un bebé es totalmente indefenso, nos necesita para comer, para su aseo, para su seguridad... y su único medio de expresión y de comunicación con nosotros es el llanto. Pero mas allá de eso, creo que un bebé no tiene la capacidad de decidir que seria necesaria para provocar el llanto solo porque si, si llora es porque le pasa algo, siempre.
Si un bebé tiene hambre, llora, si tiene sueño pero no se puede dormir, llora, si se ha hecho caca y nadie le limpia... llora. Por lo que he podido observar, incluso las personas que mas creen en la capacidad de manipulación de los bebés, aceptan que cuando tiene una necesidad física, el llanto puede ser un mecanismo necesario de comunicación, pero... ¿que pasa cuando la necesidad es afectiva?
Ahí es donde aparece el conflicto, si un bebé tiene miedo, no quiere estar solo, o simplemente necesita sentir el afecto de sus cuidadores, ¿como lo expresa? llorando, porque es lo único que puede o sabe hacer. Sin embargo, pareciera que estas necesidades no fueran legitimas, como si los adultos no las tuviéramos también...
Una persona adulta, o incluso un niño de cierta edad, puede hablar, comunicar de otro modo lo que siente o necesita, e incluso desplazarse en su busca (un abrazo, un beso... y también comida, agua...) pero un bebé no. Un bebé no sabe hablar, no puede andar... ¿que otra cosa puede hacer salvo llorar? y si las personas que le cuidan creen que les esta manipulando con su llanto, y por tanto no le prestan atención ¿que hará entonces? A mi esta posibilidad, me parte el corazón, solo la idea de pensar que podría sentir mi hija, si llora, por lo que sea, y yo no acudo porque le hago saber que creo que me esta manipulando... ¿Como va a manipularme? aun no tiene esa capacidad.... los niños pequeños, no mienten, simplemente expresan lo que sienten, con los medios que tienen.
Vivimos en una sociedad que nos obliga a reprimir nuestros instintos, nuestras emociones, hasta tan punto que no somos capaces de reconocerlas y de comprenderlas en los mas pequeños. Inconscientemente, repetimos los patrones heredados y aprendidos, perpetuados generación tras generación: "no hay que llorar", "no hay que molestar"... pero a menudo podemos cometer el error de que tratando de reprimir las emociones de nuestros hijos, estos terminen por ocultarnos el motivo que las provoca. Podemos hacerles creer que sus sentimientos no son aceptados, y por tanto no deben tenerlos y mucho menos expresarlos libremente.
Creo que el camino para que nuestros hijos puedan ser mas libres, pasa por reconciliarnos con nuestras emociones perdidas, reprimidas antaño y ser capaces de reconocerlas, aceptarlas y liberarlas.
Quizás así podamos dejar de perpetuar un modelo de crianza obsoleto e injusto y dejar de ver a los bebés como seres manipuladores y perversos que solo quieren "llamar nuestra atención" a todas horas. Tal vez nuestros hijos, puedan ver a sus bebés como lo que son, seres indefensos necesitados de todo nuestro amor y cuidados, que demandan atención y cariño sin ninguna intención oculta, solo dando rienda suelta, a lo que sienten.
Publicado por
Tania
en
11:48
1 comentarios
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Etiquetas:
crianza,
instintos,
maternidad,
reflexiones
lunes, 16 de abril de 2012
Durmiendo separadas...
Al principio nos instalamos en nuestro dormitorio, despues en la sala (asi la mantenia a la misma temperatura dia y noche), con lo que ella paso a dormir en el cuco y yo en el sofa. Cuando pasó el invierno y ella ya era mas grandecita, (quizas con unos 4 o 5 meses), decidimos pasarla a su cuna y la instalamos de nuevo en la habitación de matrimonio; yo dormia en la cama y ella en la cuna a los pies. Cada noche la dormia en brazos en la mecedora, la dejaba en su cunita y despues papi y yo cenabamos, veiamos algo la tele... y me iba a dormir, oyendo su respiración... Si se despertaba en mitad de la noche, primero por hambre y mas adelante por gases, pesadillas... yo me incorporaba hasta ella y la acunaba, le cantaba o si hacia falta la tomaba en brazos y la volvia a dormir o saliamos a la sala para darle de comer... pero luego volviamos las dos a dormir... juntas...
Cuando tenia unos 6 meses, su pediatra nos aconsejó que la pasaramos a su cuarto (futuro cuarto porque lo teniamos patas arriba), porque no era bueno que se acostumbrara a dormir con nosotros, por no se muy bien que motivo, a mi parecer se trata mas de una cuestión de costumbre o tradición, pero parece que es lo "estandar".
Yo no queria de ningun modo separarme de ella, pero aprovechando que habian salido unas humedades en su habitación, fui retrasando el momento todo lo que pude, esperando que no le perjudicara el dormir conmigo...
La peque tuvo un periodo de despertares nocturnos, que en su momento de maximo apogeo podia ser de 3 o 4 despertares... Como papi trabaja y yo no, el se trasladó al sofa, para poder dormir mas horas seguidas y la peque y yo nos quedamos en el cuarto, juntas.
Los meses fueron pasando, y como cada vez era mas grande y se daba cuenta de las cosas, cuando se despertaba por la mañana, al principio lloriqueaba, despues parloteaba y se ponia a jugar con algun juguete que tuviera en la cuna, pero hace unas semanas, se pone de pie, se asoma a mi cama y me llama "mama, mama".
Para mi, que me despierte mi niña es algo ya mas que habitual, desde que la tengo no he vuelto a usar un despertador, ella me despierta (de dia o de noche)... El que su voz sea lo primero que oigo, y su carita sea lo primero que veo, me produce una sensación de alegria, de amor... y que si me despierto a media noche, solo con levantar la cabeza la veo, si duerme, si se ha destapado... me tranquiliza muchisimo.
Pero claro, todo tiene su contra y el dormir separada de papa, también era algo que me producia muchisima tristeza... asi que finalmente, tome la decisión de que cuando pasara este invierno y llegara el buen tiempo la trasladariamos a su habitación.
Como no queria que se despertara de pronto en un cuarto que le fuera desconocido, decidi hacerlo todo muy paulatino:
- primero dejamos su cuarto abierto, para que pudiera entrar y salir y jugar en el
- despues, compramos una cuna de viaje y estuvo durmiendo la siesta en ella durante una semana
- finalmente llego el dia, hace un par de noches durmió su primera noche en su habitación
La verdad es que creo que ha ido bastante bien, su habitación la hemos decorado con ositos y le gustan mucho, no hace mas que señalarlos y decir "ohhhh" y le hemos comprado una lamparita con forma de perrito, para dejarle una luz tenue mientras duerme, por si se despierta que no se asuste... Su habitación esta al lado de la nuestra, se comunican por dentro por una puerta y la dejo abierta, asi que si llora la oigo incluso sin necesidad del escucha (aunque lo tengo al lado toda la noche).
Ella parece haberlo comprendido, aunque ha llorado un par de veces durante la noche, al despertarse vuelve a parlotear y a decir "mama, mama" porque sabe que vendre, igual que cuando despierta de la siesta, aunque no me vea alli, sabe que vengo a por ella.
Pero para mi, ver mi habitación sin su cuna, dormirme sin oir su respiración y no ver su carita al despertarme... reconozco que me da mucha pena. Aunque me alegro de haber sido fiel a mis instintos y haber disfrutado de su compañia durante casi 1 año y medio... porque de haberla cambiado de habitacion a los 6 meses, todos esos despertares juntas nos lo habriamos perdido, las 2.
Lo malo, es perder un poquito a mi bebe, para ir dando a paso a mi niña, lo bueno, ver que crece tan feliz y confiando en mi, en que aunque este una puerta mas lejos, yo siempre ire a buscarla. Y... volver a dormir con papi!
Publicado por
Tania
en
16:39
1 comentarios
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Etiquetas:
crianza,
instintos,
maternidad,
reflexiones,
separación
miércoles, 1 de febrero de 2012
Corre corre que te pillo!
Ufff... otra vez se me ha quedado el blog totalmente atrasado, tengo miles de entradas por leer y han pasado tantas cosas que contaros...
No es que sea una excusa, pero es que ultimamente tengo la sensación de que con la peque si te despistas un momento te pierdes algo, ha cambiado tanto y tan rapido!
No recuerdo con exactitud cuando empezó a andar, puede que haga un par de meses o quizas tres, pero de dar unos timidos pasitos y caer de culo, paso a caminar cogida de nuestras manos y de repente ya se lanzaba sola a la aventura, todo en cuestion de unas semanas.
Ahora no anda, corre!, y por tanto yo corro detras, claro! A veces cuando estamos en el parque, me giro un momento para ver que hace la perra o para regañarla si le ladra a alguien y cuando me doy la vuelta esta corriendo en dirección opuesta a la que estoy, yo si que termino corriendo por el parque, que velocidad lleva ya! y que soltura, parece que fue ayer que aun andaba como un "pato mareado" y se caia cada tres pasos...
Alguna vez os he comentado que la peque no ha sido nunca muy cariñosa, pues en ese sentido esta cambiando mucho, pero solo conmigo y con papa, nos da abrazos, espontaneamente, cuando la cogemos en brazos pega su cabezita sobre nuestro hombro y se abraza con brazos y piernas. Cuando la levanto por la mañana o cuando la voy a buscar de la siesta, nos quedamos asi abrazadas unos minutos que tienen un valor incalculable para mi, mientras siento su respiración cerca de mi oido y le voy acariciando el pelo o la espalda...
Tiene tantas ganas de descubrir el mundo, solo desea ver, tocar, probar... Ya hace un par de meses o asi que empezamos con la alimentación solida, de momento solo una comida al dia, espero poder contarlo en
condiciones, pero os avanzo que lo que mas le gusta es comer lo que yo tenga en el plato, en la mano... le chiflan los cereales del desayuno con chocolate o miel, es graciosisima ver como se los come...
Todavia no habla mucho pero ya tiene clarisimo lo que le decimos, cuando le vamos a poner los zapatos nos levanta los pies, cuando quiere salir a la calle señala la puerta y dice "pa", que seria el parque... es increible como crece, como aprende... no quiero perderme nada, pero tampoco quiero dejar de compartirlo con vosotras...
En este tiempo también he podido darme cuenta de lo importante que ha sido este blog, y haberos encontrado a todas vosotras con el... A veces no nos damos cuenta de lo solas que podemos estar las madres, aunque tengamos a la familia y por supuesto a nuestra pareja, cuyo apoyo es imprescindible, el poder compartir emociones, ideas, sensaciones, información con otras madres... es mucho mas necesario de lo que pensamos. Cada vez comprendo mas que se necesita a la tribu, para criar, para ser mejores madres, mejores personas, para no desbordarnos, para no perdernos o aislarnos...
No se si os pasara, a las que ya teneis peques mas grandes, pero yo siento como si hubieramos cerrado una etapa, en la que Gala ya no es un bebe sino una niña, cada vez mas grande y que evolucina en todos los sentidos, y yo cada vez disfruto mas de mi maternidad, aunque hay cosas que echare de menos, no cambiaria nada ni de lo que hemos vivido ni de lo que nos quede por vivir.
Os dejo, que voy a correr detras de mi peque ;)
Un abrazo!
Publicado por
Tania
en
12:15
3
comentarios
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Etiquetas:
crianza,
juegos,
maternidad,
reflexiones
miércoles, 9 de noviembre de 2011
El privilegio de acunarte
Querida Gala,
Hace ya cosa de 1 mes, se esta creando en la red un movimiento de madres y padres que luchan por su derecho a criar a sus hijos, se llaman Conciliación Real Ya, y luchan por nuestros derechos hija mia, por los tuyos también aunque aun no lo sepas, nuestro derecho a poder ser todo lo que deseemos en esta vida sin tener que renunciar a una cosa por la otra, nuestro derecho a ser mujeres profesionales y madres amorosas. Luchan amor mio para que mamas como yo podamos trabajar y al mismo tiempo criar de nuestros hijos, para que no tengan que ser criados por otras personas o estar en guarderias siendo tan chiquititos como tu eres ahora. Ojala el dia que leas esto pueda decirte que lo conseguimos, y sueño con que tu mi vida, si algun dia eres madre, puedas criar a tus hijos como desees hacerlo y tengas todas las facilidades para ello. Pero como por ahora no es asi, mama ha decidido que no va a trabajar por ahora, para poder quedase contigo en casa, para poder ser yo quien cuide de ti todos los dias y quien te duerma todas las noches. Tenemos mucha suerte cariño, porque papa puede trabajar para que no nos falte de nada, y mama puede cuidar de ti.
Tenemos la suerte de que lo primero que vemos al despertanos, somos la una a la otra, tenemos la suerte de desayunar juntas, de elegir como pasaremos el dia, la ropa que nos pondremos, los dibujos que veremos en la televisión, si iremos al parque o a pasear, si jugaremos con Runa o con tus juguetes...
Mama elige la comida que usara para hacer tu papilla, las verduras que pondra, cocinadas a fuego lento y con mucho cariño, también la fruta mas dulce para tu merienda...
¿Sabes mi amor?, a veces las mamas que se quedan en casa con sus hijos como yo, se sienten cansadas o tristes, porque echan de menos otras cosas, como los trabajos que tenian antes, o los amigos a los que ya no ven demasiado a menudo, por eso luchamos para poder tener un equilibrio, algun dia lo entenderás. Pero yo se que tomé la mejor decisión quedandome a tu lado, porque si hubiera tenido que estar lejos de ti todo el dia, se que me habria sentido muy triste mi amor, porque ver tu carita, poder abrazarte me alegra el corazón. Saber que estas feliz y contenta, verte crecer, reir, dar tus primeros pasos, acompañarte en tu camino, para que te sientas segura, querida, protegida, jugar contigo, vestirte, darte de comer, acunarte por las noches... es un privilegio mi amor, aunque a veces cueste darse cuenta. Yo no siento que haga un sacrificio por no trabajar para estar contigo, sino que tengo el privilegio de poder hacerlo, y no es facil, pero es muy reconfortante mi niña. Y después de un largo dia de juegos, risas, y ahora pasos! llega papa, como se te ilumina la cara al verle!, me encanta veros tan felices juntos, ojala el también pudiera disfrutar mas de tu compañia y tu de la suya... ojala algun dia este sueño se cumpla para todos... Papa nos ayuda un poquito, te baña y luego mama te da la cena. Y cuando llega la noche mi amor, pasamos uno de los momentos mas dulces juntas, cuando te tomo en mis brazos y te acuno para dormirte mientras te canto una nana y con tus ojitos fijos en los mios te va venciendo el sueño... Entonces mi vida, mientras nuestras respiraciones se acompasan una vez mas, y entre algun que otro suspiro, vas cayendo en tu sueño reparador y es cuando yo me doy cuenta de la suerte que tengo de poder darte mi tiempo, mi amor, mi abrazo, de que tengo el privilegio de acunarte.
Con todo mi amor,
Mamá.
Publicado por
Tania
en
11:40
7
comentarios
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Etiquetas:
amor,
cartas a Gala,
Conciliación Real Ya,
crianza,
maternidad,
reflexiones
viernes, 28 de octubre de 2011
Cumpleaños Feliz!!!
Hoy mi niña cumple 1 añito...
Aun hay dias en los que casi me sorprendo dandome cuenta de que soy mama, de lo mucho que me ha cambiado la vida casi en un abrir y cerrar de ojos, tener a una personita a la que quieres tantisimo, que ha pasado a ser la prioridad absoluta... Durante este año me he dedicado por completo a ella, a ser "mama a tiempo completo", y aunque a veces echo de menos trabajar o ver mas a mis amigos o hacer cosas... "de adultos", siento que mi vida esta completa desde que ella llego. No puedo imaginarme la vida sin mi niña, es como si a pesar de llevar tan poquito tiempo en ella, se hubiera hecho un lugar que ha venido a llenar un vacio que no sabia que tenia, pero que sin duda no se podria volver a llenar con nada que no fuera ella. Ahora duermo muchas menos horas y ademas a trozos, no me compro ropa ni zapatos, como corriendo, me se de memoria todas las canciones de sus dibujos animados preferidos, en la tele solo se ven canales infantiles y mi salon esta lleno de juguetes por el suelo... pero nunca he sido mas feliz...
Ahora me levanto con el sonido de su voz llamandome desde la cuna, lo primero que veo al despertar es su carita sonriente y sus brazos extendidos hacia mi, salimos de la habitación fundidas en un abracito y vamos a desayunar... Mis dias estan llenos de inocencia y de risas, de juegos y de mimos y mis noches de nanas acunando a mi niña.
Te quiero mi pequeño tesoro.
Feliz cumpleaños Gala.
Publicado por
Tania
en
21:57
8
comentarios
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Etiquetas:
amor,
cumpleaños,
maternidad,
mi niña,
reflexiones
lunes, 10 de octubre de 2011
¡Abracito!
Hace unos dias os contaba las monerias de mi niña con las canciones, (podeis leer la entrada AQUI); ahora quiero contaros otra de las cosas que hace que nos tiene a papi y a mi totalmente embobados con ella. Gala nunca ha sido especialmente cariñosa, mas bien al contrario, nunca ha sido de pedir estar en brazos, le gustaba mas estar en su sillita y vernos que estar sobre nuestro regazo y aun a dia de hoy esta contenta en su parque de juegos y si la cogemos mas que disfrutar de la compañia aprovecha para intentar atrapar cualquier objeto que este a su alcance: el ordenador, el mobil, los mandos de la tele...
Yo siempre que tengo ocasión de cogerla en brazos aprovecho para abrazarla y darle besos y ella normalmente me aparta con las manos, como digo cariñosa mas bien poco. Pues hace unas semanas empezamos a decirle al darle un abrazo: "Gala, abracito... ohhhhh!" y ella se dejaba abrazar y le hacia mucha gracia. Pues poco a poco empezó a gustarle, tanto es asi que hasta apoyaba su cabecita sobre nuestro hombro y pasaba sus brazos alrededor del cuello. Ahora cuando le decimos "Gala, ¿abracito?, me das un abrazo?" algunas veces conseguimos que se abrace y entonces le hacemos el "ohhhhhhh!"y ella pone una sonrisita de lo mas dulce. Incluso algunas veces ella da el abrazo espontaneamente, sin que se lo pidamos nosotros, y la verdad es que entonces creo que no cabemos en nosotros de amor... jejeje si es que esta niña nos tiene ganados!
Ahora estoy enseñandole a dar besitos, otra cosa que tampoco le entusiasma aunque cuando la duermo en brazos si que se deja, es el unico momento en que esta mas receptiva y aprovecho para darle besitos y le digo: "¿cuantos besitos quiere Gala? ¿mas besitos? ¿quiere mas besitos Gala?" y cuando ella hace la sonrisita le doy besitos en los mofletes. Ahora cuando la tengo en brazos le doy un besito yo y entonces le pongo la mejilla y le pregunto si me da ella un besito. No sabe como hacerlo pero a veces me pega la cara y entonces yo hago el sonido del beso y le digo: "¡que suerte! me has dado un besito!" y ella se parte de risa. Si no quiere darte un besito, se aparta y protesta, y a veces incluso dice que no, moviendo la cabeza y entonando su "nononono", porque cuando no quiere algo de ningun modo siempre dice que no varias veces, como dandole realmente enfasis a la negativa por si no te habia quedado claro. No se si estos arranques de amor seran una fase, porque siente curiosidad o simplemente hace monerias para agradarnos o es que se esta volviendo mas cariñosa, pero me da igual, ¡pienso disfrutarlo tanto como pueda mientras dure!
Publicado por
Tania
en
17:47
3
comentarios
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Etiquetas:
amor,
maternidad,
mi niña
viernes, 19 de agosto de 2011
¿Nos ponemos al dia?
Despues de desaparecer de nuevo me doy cuenta de que han pasado tantas cosas que no os he contado... mi niña crece tan deprisa, no quiero perderme detalle, tampoco me gustaria echar la vista atras y darme cuenta de que no le di importancia a sus primeras palabras, su primer diente, su primer "corte de pelo" o cuando empezó a gatear... ¿como puede ser que todo pase tan deprisa?
Intentando seguir un orden cronologico, hace ya por lo menos 2 o 3 meses creo que le corte por primera vez el pelo, porque se lo corté yo, toda valiente ya que tenia unos mechones larguisimos! no quedó nada mal, pero lo increible es que ahora vuelve a tenerlo larguisimo, ¡hasta le tapa los ojos! y parece que fue ayer que cogia temblorosa las tijeras y le decia: "estate quieta o terminaré cortandote una oreja"...
Hara cosa de 1 0 2 meses que empezó a decir "mama", para mi alegria y cierta "envidia" de su papi, fué su primera palabra, aunque no sabia muy bien que queria decir, solo tenia claro que cuando lo decia, yo venia corriendo, asi que la usaba cuando queria comer, o se habia hecho caca, o se despertaba en la cuna, pero no necesariamente porque me viera, ya que también le decia mamá a papá... Creo que ahora si tiene mas claro que mamá soy yo, ademas de la que atiende sus necesidades cuando llora... Hace poco ha aprendido a decir "caca" pero no sabe lo que significa, asi que le dice caca a cualquier objeto que caiga en sus manos... es de lo mas graciosa, el esfuerzo que hace para pronunciar la palabra.
Creo que hace 1 mes y medio mas o menos, puede que un poco mas, que empezaron a salirle los dientes de abajo, ahora tiene los dos que se le ve un trocito y cuando rie ¡es graciosisima! Claro que a ella no le debe hacer tanta gracia lo que le duelen a la pobre, que va mordiendo todo lo que consigue alcanzar, a veces cuando le estoy dando la papilla muerde hasta la bandeja de la trona... Por suerte dimos con "Nani predental" que nos ha salvado mas de una noche, en la que no podia ni tomarse el biberón... Ahora va un poco mejor, por lo menos no llora asi que entiendo que le debe doler menos. Tiene mordedores de todas las formas, tamaños y colores pero le gusta mas morder las pinzas de plástico del Ikea...
También hara cosa de 1 mes que empezó a gatear... llevaba tiempo intentandolo, se sentaba, rodaba, se tumbaba y se volvia a sentar pero al ponerse a cuatro patas no conseguia avanzar. De pronto un dia consiguió coordinar manos y piernas y ¡avanzó! Ahora le encanta, cuando la dejamos en el suelo gatea, grita emocionada, se sienta, vuelve a gatear con emoción... ¡es una monada la verdad! Y como la cabeza le pesa mas que el cuerpo, a veces cuando levanta una mano se desequilibra hacia el otro lado y rueda, pero es "dura", se levanta de nuevo y sigue como si nada, es una todoterreno.
Hay mas cosas que os quiero relatar, como nuestra experiencia con la papilla de verduras, los "despertares nocturnos" (que son lo que principalmente me ha mantenido tan alejada del blog), que le gustan los "5 lobitos"... pero espero poder dedicar un post a cada tema, ¡a ver si no se me acumula de nuevo la faena!
Ah! y creo que pronto podre contaros que vamos a ser uno mas en la familia, vamos a comprar un perrito, para que se crie con ella, ya que esta demostrando una fascinación y amor por los animales y claro, el gato no está por la labor...
Saludos a tod@s!
Publicado por
Tania
en
13:03
6
comentarios
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Etiquetas:
crianza,
maternidad,
mi niña
martes, 10 de mayo de 2011
Y llegó la separación...
Hace mucho que no vengo por aqui, y cuando puedo regresar veo que algunas de vosotras me habeis extrañado; no os imaginais lo que me han llegado esas palabras, yo también os he echado de menos mis niñas, mas de lo que pensaba. Siento la ausencia y todo lo que me haya perdido, gracias por esperarme chicas!
En mi ultima publicación hablaba sobre la angustia que me hacia sentir la sola idea de separarme de mi pequeña, cosa que por suerte no habia tenido que hacer.... aun.
El motivo de mi larga ausencia es que mi marido enfermó, durante dias no supimos que tenia, solo sintomas de extraño cansancio y fiebre muy alta. Cuando el medico le visitó le derivó al hospital a hacerse unas pruebas, tras las cuales le diagnosticaron un principio de neumonia y le recetaron unos fuertes antibioticos. Tras unos dias con el tratamiento prescrito, la cosa no mejoraba, ante tal situación, llamada de nuevo al medico, visita al hospital, mas pruebas y un cambio de antibioticos. Otros dias mas y la cosa parecia ir incluso a peor, con fiebre rozando los 40ºC.
Tras casi 15 dias con fiebre, sin signos de mejora considerable y tras dos tipos de antibioticos distintos finalmente mi marido vuelve al hospital y deciden ingresarle, hacerle mas pruebas y controlarle mediante sueros para la deshidratación y paracetamol en vena para la fiebre.
Mi cansancio fisico y emocional ya era considerable en ese momento, tras encargarme por supuesto de cuidar a mi marido, a mi niña y llevar la casa como podia. Pero entonces entró un nuevo factor en escena: tener que separarme de mi hija, o para ser mas concretos, tener que escoger entre separarme de mi niña para estar con mi marido en el hospital o dejar solo a mi marido para estar con hija. La idea de dejar a cualquiera de los dos me rompia el corazón. Pero entonces entendi, que mi hija me necesita siempre, al menos por ahora, pero otra persona puede alimentarla, vestirla, bañarla.... pero mi marido me necesitaba en ese momento, mi compañia, mi apoyo y ninguna otra persona podia sustituirme en eso, porque era a mi a quien el queria a su lado. No se como explicarlo, pero algo dentro de mi me decia que no podia separarme de el. Entonces me di cuenta de que el era la unica persona por la que habria podido decantarme, a la que podria haber escogido frente a mi hija, aunque la decisión fue muy dura, porque mi amor por ambos es tan grande... Si no hubiera sido por esta circunstancia no se si realmente podria escoger entre ellos, no lo creo.
Aunque el momento de la separación era algo que debia llegar y para lo que sinceramente trataba de mentalizarme, pense que podria prepararme, decidir el dia, la hora, la cantidad de tiempo, la persona a la que se la dejaria...
Por suerte, dentro de lo malo, mi madre tenia un dia de fiesta y pudo quedarse con la peque, desde el mediodia para que yo me quedara en el hospital. Le deje leche, le expliqué como preparar biberones, papilla, el baño... y me fui con mi marido. Cuando me despedi de mi niña, que no podia entender nada, me fui con un nudo en el estomago y el corazón completamente dividido; por un lado deseaba llegar al lado de mi marido, que aun estaba en urgencias esperando habitación y por otro lado no queria separarme de mi niña, que no sabia cuando volveria a ver.
Finalmente los medicos decidieron que se quedara ingresado por lo menos una noche para tenerlo solo con sueros y paracetamol, ya que la fiebre seguia sin remitir. Entre las miles de pruebas que le hicieron, por fin acertaron con el problema: le habian diagnosticado mal, no era neumonia sino mononucleosis, que es un virus, no tiene tratamiento y los antibioticos no solo no habian curado nada sino que le habian debilitado mas.
Mi madre seguia con la pequeña, yo iba de la habitación al pasillo para llamarla a ver como estaba mi bebita, y una sensación de vacio llenaba mis entrañas segun pasaban las horas lejos de ella. Aunque me aliviaba estar con mi marido y que por lo menos le hubieran acertado al fin que tenia, no podia evitar pensar en mi niña, que veria que pasaba el tiempo, su mama no volvia y no entenderia nada.
En principio iba a volver a pasar la noche a casa, pero al final mi marido me pidio que me quedara con el alli; el problema era que mi madre al dia siguiente si trabajaba asi que no se podia quedar mas. De nuevo por suerte tuvimos ayuda, ya que mi suegra tenia unos dias libres esa semana, menos mal, si no no se que habria hecho. Se ofreció a quedarse ella por la noche con la pequeña, asi que me fui con ella para casa, para cenar algo y coger ropa para pasar la noche y de paso explicarle a mi suegra de nuevo todo: biberones, ropa, cuna...
Cuando mi niña me vió me miraba rarisima, no entendia porque iba corriendo de un lado a otro, hablando con mi suegra, explicandole cosas y a ella apenas la miraba. Casi me pongo a llorar alli mismo, pero no queria que me viera asi, intentaba serenarme por ella y por mi marido, si yo me derrumbaba todo iba a ser peor para todos.
Por suerte todo fue bien, yo volvi al hospital despues de dejar a la peque tranquila con mi suegra (porque primero le entro un berrinche por el cansancio y costo calmarla). Eso si lo tuve claro en todo momento, si mi niña no se quedaba bien yo no me iba, mis padres estaban esperando para llevarme y mi marido para que volviera, pero era como si el suelo me sujetara, hasta que ella no dejo de llorar yo no recupere el pulso normal ni volvi en mi.
Una vez todo organizado volvi al hospital, de nuevo con un nudo en el estomago, que mas bien no se habia ido... y a las 2 a.m mi suegra y yo nos enviabamos sms para ver como iba la noche...
Por la mañana se quedo con ella también, hasta el mediodia que el medico decidió darle el alta a mi marido y ya me quede con el hasta la tarde.
La primera vez que me separo de mi pequeña y no solo se me hizo eterno a mi... un dia entero! cuando volvimos a casa nos miraba extrañada, pero enseguida nos rio y parecia que todo volvia a la normalidad. Estuvo unos dias como mas "blandita" no queria separse de mi, queria mas brazos... pero creo que es bastate comprensible, yo no le puedo explicar que ha pasado, ni porque me he ido. Yo, que lo entiendo, que tomé una decisión pensando en el bien de todos, aun me estoy recuperando, sobretodo emocionalmente, ella que no puede ni preguntar que ha pasado, debe tener miedo de que me vuelva a ir...
Creo que el tiempo va calmando las aguas, mi marido va recuperandose poco a poco, ahora ya no tiene fiebre aunque sigue de baja. Yo sigo cuidando de todos y esta experiencia me ha hecho darme cuenta de lo fuertes que somos las madres, que ante la adversidad no nos hundimos sino que sacamos fuerzas de flaqueza y luchamos por los seres que amamos y la peque esta de lo mas contenta de tener a papi y a mami en casa todo el dia por ella.
Publicado por
Tania
en
19:19
19
comentarios
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Etiquetas:
maternidad,
separación
viernes, 8 de abril de 2011
La angustia de la separación
En el blog de Maria, "Mi pequeño koala", se trata del tema de la angustia por la separación de la madre y el bebé, podeis leer su publicación AQUI.
Precisamente es un tema sobre el que venia reflexionando hace dias, pero por falta de tiempo entre otras cosas no habia podido escribir, asi que aprovecho su iniciativa para hacerlo.
Cuando se habla de la angustia por la separación, automaticamente pensamos en el niño: todos tenemos en mente imágenes de niños y bebés llorando en la puerta de las guarderia y colegios, y es bien conocida la situación de la mamá que tras el fin de la baja maternal o la excedencia, vuelve al trabajo mientras su bebé se queda llorando con la canguro porque no quiere que se vaya. Pero no es solo el niño quien sufre esa angustia, la mamá también la padece, aunque no lo demuestre llorando...
Desde que nació mi hija, no nos hemos separado para nada, tan solo algunas horas para dormir, pero estando siempre las dos en la misma casa, como mucho ella estaba en otra habitación con su papi mientras yo descansaba o me daba una ducha... Si hemos tenido que ir a algun sitio, hemos ido los 3, o se ha ido papá mientras nosotras 2 nos quedabamos en casa.
Familiares y amigos han venido a vernos a casa y hemos ido de visita a sus casas, pero siempre juntos. Mi madre se ha ofrecido en más de una ocasión a quedarse con la peque para lo que necesitemos, desde que nos pueda pasar cualquier cosa a simplemente que nos apetezca ir al cine, por ejemplo. El otro dia me trajo un descuento para ir al teatro, que si no he entendido mal es hasta mayo y te regalan la segunda entrada. A mi me gusta mucho tanto el cine como el teatro, y no he ido desde que nació mi pequeña, porque a ella aun no la puedo llevar. Lo primero que me vino a la mente fue: ¿como vamos a ir al teatro sin ella? y no se como explicarlo, pero la idea de separarnos hace que se me forme un nudo en el estómago.
Mi madre sabe mucho sobre bebés, no solo por habernos criado a mi hermana y a mi sino porque ha estudiado sobre el tema y ha trabajado muchos años cuidandolos, asi que sé que cuidaria bien a Gala, además la quiere con locura, después de mi y de papá seria la primera persona a la que se la dejaria. Pero hay "algo" dentro de mi, que me dice que no me separe de mi niña, es como una sensación de angustia, de nervios, de malestar... Lo que me hace pensar, si me tengo que separar de ella porque no queda mas remedio (enfermedad, trabajo...) lo hare, pero ¿por "gusto"?, no lo tengo tan claro. Se supone que sales para divertirte, pasarlo bien... pero si te vas con un nudo en el estómago, con una sensación de angustia y ansiedad... ¿merece la pena?
Mi niña está muy apegada a mi, soy su referencia para todo. Cuando estamos juntas está feliz, tranquila, segura... cuando interactuamos con otras personas siempre busca mi mirada, incluso antes de sonreirles, si yo sonrio y entiende que son "amigos" se relaja, aunque a veces extraña, pero mi presencia le resulta siempre tranquilizadora. Ultimamente parece que está en una fase en la que extraña a los que no son de casa, incluso se pone a llorar solo con ver a algunas personas, y lo unico que la consuela es que yo la coja en brazos. Esto me hace preguntarme, ¿si yo que soy adulta, que puedo entender las cosas, me siento tan mal al pensar en separarnos, como podria sentirse ella si de pronto ve que no estoy, que llora y no vengo, que me he ido de su lado de pronto, despues de 5 meses juntas y sin poder explicarselo, sin que pueda preguntar o razonar el porque? ¿Y si se pone a llorar, o extraña a las personas con las que la deje y yo no estoy para tranquilizarla? Me rompe el corazón imaginar a mi chiquitina, sintiendo mi ausencia y no sabiendo que hacer para remediar la situación.
No soy muy partidaria de las teorias sobre la crianza, creo que hay que confiar en el instinto que tenemos los padres, pero en esta ocasión, me siento identificada con un artículo del Dr. Carlos González, que precisamente trata sobre el tema de la angustia de la separación y en el que explica precisamente, que a pesar de lo que pueda parecer la sufren tanto la madre como el bebé. Podeis leer el articulo entero AQUI. Yo os dejo una parte a continuación:
La relación entre madre e hijo es especial; y durante los primeros años la separación es dolorosa para ambos. Bueno, no sé si la separación deja alguna vez de ser dolorosa para la madre…
¿Por qué siempre “madre e hijo”? No, no estoy olvidando el importante papel del padre, ni mucho menos participando en una oscura conspiración para mantener a las mujeres en sus casas.
Para hablar con absoluta propiedad, cada niño establece una relación especial con una “figura de apego primario”. Esa figura puede ser el padre, la abuela, o hasta la monjita del orfanato. Pero en todo caso sólo es una, y casi siempre es la madre. Como “figura de apego primario” es largo y feo, en lo sucesivo diré simplemente “madre”.
A partir de su relación con la madre, el niño establecerá más adelante otras relaciones con otras figuras de apego secundarias: padre, abuelos, hermanos, amigos, maestros, novio, compañeros de trabajo, jefes, cónyuge, hijos… Cuanto más sólida y segura es la relación con la madre, más sólidas y seguras serán las demás relaciones que el individuo establezca a lo largo de su vida.
Esta relación entre madre e hijo se mantiene por una serie de conductas de apego instintivas, tanto en una como en otro.
La conducta del recién nacido es completamente instintiva, aunque con el tiempo va aprendiendo a modificarla en el sentido que marcan las pautas sociales. La conducta de la madre es en gran parte aprendida; pero por debajo siguen estando unos sólidos instintos. No cuida usted a sus hijos porque se lo hayan explicado en el curso de preparación al parto, ni porque se lo inculcaran en el colegio, ni porque lo recomienden en revistas como ésta… hace millones de años, las mujeres (o lo que había antes) ya cuidaban a sus hijos, y la prueba es que todavía estamos aquí.
Ningún niño puede sobrevivir si alguien no le cuida, protege y alimenta durante largos años, con infinita dedicación e infinita paciencia.
Habitualmente, las creencias, costumbres y normas sociales van en el mismo sentido que el instinto, y no hacen más que matizarlo o encauzarlo. Pero cuando las normas nos obligan a vivir en contra de nuestros instintos surge un conflicto.
Si alguna vez, en el cuidado de su hijo, se ha sorprendido a sí misma pensando algo así como: “Se me parte el corazón, pero hay que hacerlo”, o “Pobrecito, qué pena da, pero es por su bien”, probablemente es que está usted luchando contra sus más íntimos deseos.
Los niños pequeños no pueden consolarse con ese tipo de razonamientos. Sencillamente, cuando su instinto va por un lado y el mundo por otro, se enfadan muchísimo.
.
La reacción a la separación
La reacción a la separación
Tanto la madre como el niño muestran, decíamos, una conducta de apego, una serie de actividades tendentes a mantener el contacto.
* La conducta de apego de la madre consiste en acercarse a su hijo, tomarlo en brazos, hablarle, hacerle carantoñas…
* La conducta de apego del niño, al principio, consiste en llorar y protestar. Más adelante podrá gatear o caminar hacia su madre.
* La conducta de apego del niño, al principio, consiste en llorar y protestar. Más adelante podrá gatear o caminar hacia su madre.
Funciona por el mismo mecanismo que la conducta alimentaria: cuando necesitamos comida tenemos una sensación desagradable, el hambre, que nos mueve a comer, y cuando comemos esa sensación desaparece y nos encontramos bien. Pues cuando madre e hijo se separan se sienten mal; el niño llora y la madre le busca. Cuando vuelven a encontrarse desaparece aquel malestar; madre e hijo se tranquilizan y dejan de llorar.
Cuando nuestras felices antepasadas sentían la necesidad de acercarse a su hijo, simplemente se acercaban. Probablemente sólo estaban separadas de sus hijos de forma ocasional y accidental. Aún hoy, una gran parte de las madres del mundo llevan a su hijo a la espalda durante todo el día, y luego duermen a su lado durante toda la noche.
Las madres occidentales, y no sólo cuando trabajan fuera de casa, tienen muchas más oportunidades para experimentar la ansiedad de la separación. En algunos ambientes, la madre que pasa mucho rato con su hijo es criticada; se insiste en que reserve tiempo para sí misma, para su marido, para actividades sociales (en las que, por supuesto, llevar a un bebé sería de muy mal gusto).
La ansiedad de la madre que debe separarse de su hijo durante unas horas, para ir al teatro o al restaurante, es un tema habitual de las telecomedias: los complejos preparativos, las inacabables instrucciones a la canguro, las llamadas telefónicas, el precipitado regreso…
La reacción del bebé, por su parte, no está en principio mediada por factores culturales. El recién nacido se comporta igual ahora que hace un millón de años. Pero los niños aprenden pronto, y adaptan su conducta a las respuestas del entorno. Por ejemplo, un bebé al que sistemáticamente se ignora, al que nadie coge en brazos cuando llora, acaba por no llorar. No es que se esté acostumbrando, ni que haya aprendido a entretenerse solo, ni que se le haya pasado el enfado; en realidad, se ha rendido, se ha dejado llevar por la desesperación.
La intensidad de la respuesta a la separación depende de muchos factores:
1- La edad del niño. Los menores de 3 años toleran mal las separaciones; los mayores de 5 años suelen tolerarlas bien.
2- La duración de la separación. Las separaciones prolongadas (varios días seguidos sin ver a la madre) pueden producir un grave trastorno mental, el hospitalismo (así llamado porque era frecuente en niños hospitalizados cuando no se permitían las visitas), caracterizado por depresión y desapego afectivo.
2- La duración de la separación. Las separaciones prolongadas (varios días seguidos sin ver a la madre) pueden producir un grave trastorno mental, el hospitalismo (así llamado porque era frecuente en niños hospitalizados cuando no se permitían las visitas), caracterizado por depresión y desapego afectivo.
Basta con una separación muy breve para desencadenar una conducta específica (“salgo un minuto de la habitación y se pone a llorar como si le estuvieran matando”).
El método habitual en psicología para valorar la relación madre hijo, alrededor del año de edad, es el llamado “test de la situación extraña”. Consiste, básicamente, en que la madre salga de la habitación en la que está con su hijo mientras éste está distraído, dejándolo en compañía de una desconocida, permanezca fuera de la habitación tres minutos, y vuelva a entrar.
* El niño con un apego seguro, en cuanto nota la ausencia de la madre, la busca con la mirada, se dirige hacia la puerta, con frecuencia llora. Cuando la madre vuelve a entrar la saluda, se acerca a ella, se tranquiliza rápidamente y sigue jugando.
* Los niños con un apego inseguro o ansioso se clasifican en dos grupos: elusivos o evitantes (parecen tranquilos mientras la madre no está, y la ignoran deliberadamente cuando vuelve, disimulando su propia ansiedad) y resistentes o ambivalentes (se alteran cuando la madre no está, pero cuando vuelve se muestran agresivos con ella y tardan mucho en volver a la normalidad).
* Los niños con un apego inseguro o ansioso se clasifican en dos grupos: elusivos o evitantes (parecen tranquilos mientras la madre no está, y la ignoran deliberadamente cuando vuelve, disimulando su propia ansiedad) y resistentes o ambivalentes (se alteran cuando la madre no está, pero cuando vuelve se muestran agresivos con ella y tardan mucho en volver a la normalidad).
Mucha gente confunde fatalmente los síntomas: llaman “caprichoso” o “enmadrado” al niño que tiene una relación normal con su madre, mientras que elogian al que muestra un apego ansioso elusivo: “se queda con cualquiera”, “no molesta”, “se entretiene solo”…
Una separación de sólo tres minutos ya tiene un efecto claro, y la respuesta depende de la relación previa con la madre; de si el niño está acostumbrado a que le atiendan y le hagan caso, o a que le ignoren, o a que le riñan.
Las separaciones más largas y repetidas producen una reacción más intensa. Incluso los niños con un apego seguro pueden mostrar conductas evitantes o ambivalentes cuando la madre vuelve del trabajo. Pueden ignorarla, negándole el saludo y la mirada; o bien colgarse de ella como una lapa y exigir constante atención, o incluso mostrarse agresivos.
Es muy probable que alternen las tres conductas en rápida sucesión. Es importante que los padres comprendan y reconozcan que estas conductas son normales. No hay que tomárselo como algo personal, su hijo no ha dejado de quererla ni nada por el estilo. No está enfadado contra usted; está enfadado por su ausencia. Enfadarse con él, devolver el desdén con desdén o la ira con ira, intentar técnicas educativas para modificar la conducta del niño, no es más que una pérdida de tiempo. Ya que puede estar pocas horas con él, al menos dedique esas horas a prestarle atención y cariño, a demostrarle que le sigue queriendo igual aunque él esté enfadado. Tómelo en brazos, cómaselo a besos, juege con él, recarguen baterías antes de la próxima separación.
3.- La frecuencia de las separaciones. Tras una primera experiencia, el niño parece desconfiado, exige atención constante, como si vigilase a la madre temiendo que se vuelva a ir, y puede reaccionar aún peor la próxima vez.
4.- La persona que sustituya a la madre. Si es alguien a quien el niño conoce bien, que le presta atención y le trata con cariño, como el padre o la abuela, el niño puede soportar bastante bien unas horas de ausencia de la madre.
5.- La calidad de la relación previa con la madre. Entre los menores de tres años, los que tienen una mejor relación con la madre son los que más parecen sufrir con la separación; en el otro extremo, los niños desatendidos hasta bordear el abandono apenas reaccionan cuando su madre se va. Un observador muy superficial puede pensar que el niño está “tranquilo”, o incluso “feliz”; en realidad, lo que ocurre es que está tan mal que ya no puede estar peor; no pierde nada cuando se va su madre, y por tanto no le importa. Por desgracia, las madres escuchan a veces consejos como “no lo cojas en brazos, no le des el pecho, no juegues tanto con él… si se acostumbra, sufrirá más cuando tengas que volver a trabajar”. Pero así el sufrimiento es mayor, y desde el primer día; lo único que disminuye es la manifestación externa de ese sufrimiento. No, al contrario, dele a su hijo todo el cariño y todo el contacto físico que pueda, durante todo el tiempo que pueda. Que tenga el mejor comienzo.
Después de los tres años, y sobre todo de los cinco, ese buen comienzo da frutos manifiestos. Son entonces los niños que habían tenido una relación más intensa con su madre, más brazos, más contacto, más juegos, los que mejor se adaptan a la separación. Porque el cariño ilimitado de los primeros años les ha dado la confianza en sí mismos y en el mundo que necesitan para iniciar el camino de la independencia. Ahora sí que están contentos en la escuela, y es verdadera felicidad y no simple apatía, una felicidad basada en la seguridad de que su madre volverá y les seguirá queriendo.
La conducta de apego (el llanto y las protestas del niño separado de su madre) tiene un valor adaptativo.
La conducta de apego (el llanto y las protestas del niño separado de su madre) tiene un valor adaptativo.
Es decir, a lo largo de millones de años, ha tenido un efecto, mantener juntos a la madre y a su hijo, efecto que ha favorecido la supervivencia de los niños y por tanto de los genes que regulan dicha conducta. Cuando la conducta de apego alcanza su efecto se refuerza; es decir, se repite con mayor intensidad y frecuencia. Cuando no produce efecto se debilita y puede llegar a extinguirse. El primer día que usted vaya a trabajar, será probablemente la separación más larga de su hijo desde que nació.
Hasta ahora, cuando él se encontraba solo, lloraba, y alguien aparecía en pocos minutos y le cogía en brazos; normalmente usted, a veces papá o abuela. Si el niño no se consolaba en pocos minutos con otra persona, usted siempre acaba por aparecer, tal vez tardaba media hora si había salido a comprar…
Pero hoy, haga lo que haga su hijo, usted no volverá en ocho o diez horas. En el mejor de los casos, si está con la abuela o con otra persona que le puede prestar atención exclusiva, esa persona vendrá a consolarle en pocos minutos. Si está en una guardería puede llorar durante mucho rato sin que nadie le coja en brazos; la cuidadora tiene ocho niños y sólo dos brazos.
Los primeros días puede que su hijo llore bastante. Pero su llanto no tiene la respuesta esperada; mamá no vuelve. El niño aprende que, en determinadas circunstancias, llorar no sirve de nada, y poco a poco deja de hacerlo. Pero eso no significa que la separación ya no le afecte; las separaciones repetidas, recuerde, producen una angustia cada vez mayor, que no se manifestará mientras la madre está ausente, sino precisamente cuando la madre vuelve. Entonces las protestas del niño sí que tienen (por fortuna) la respuesta esperada.
Dicho de otro modo: el niño puede estar bastante tranquilo en la guardería, o con la abuela. Puede estar incluso, si tiene suficiente edad, contento y activo, jugando y riendo. Pero cuando vuelve a ver a su madre rompe a llorar, se le echa encima, se pega a sus faldas, grita, le exige brazos, se enfada con ella, le pega, vuelve a llorar… Lo que se suele llamar “ponerse muy pesado”.
Como de costumbre, algunas personas lo entienden todo al revés. Si en la guardería estuvo jugando, es que no le pasa nada. Y si, no pasándole nada, luego se pone a llorar, es que tiene cuento o hace teatro. Y si hace teatro precisamente con su madre es porque ésta se deja tomar el pelo y no sabe imponer disciplina, y él pretende hacer que se sienta mal, castigarla por haberse ido.
¿Qué debería hacer entonces el pobre niño para demostrar que sí que le pasa algo, que no es comedia? ¿Pasarse seis, ocho o diez horas seguidas llorando en la guardería? Por favor, nadie puede hacer eso, por grande que sea su dolor.
Imagínese que acude al funeral de un buen amigo. Seguro que pasa un rato muy triste, y en algún momento busca el contacto de un amigo común, se abrazan y lloran. Pero al cabo de unas horas estará tomando un café, tal vez con ese mismo amigo común, y hablarán de cosas sin importancia, y sonreirá, y esa misma noche cenará y verá la tele, y al día siguiente irá a trabajar como si nada, y nadie en el trabajo sabrá que viene usted de un funeral, y alguien contará un chiste, y usted se reirá. ¿Significa eso que no le pasa nada, que su dolor no era sincero, que sólo hacía comedia?
Pero no hace falta recurrir a ejemplos tan extremos, pues también la madre sufre cuando se separa de su hijo pequeño. ¿Acaso no se le partió el corazón cuando lo dejó por la mañana? ¿No ha pensado varias veces en él, qué hará, cómo estará, habrá llorado mucho? ¿No ha venido lo antes posible a recogerlo? Y, sin embargo, ¿no ha pasado la mañana trabajando normalmente, disimulando su dolor, hablando con la gente, sonriendo? Pues su hijo ha hecho lo mismo.
No es raro que el niño llore más a medida que va creciendo. A los 5 meses estaba tranquilo en la guardería, y tranquilo en casa. A los 14 meses llora cada mañana porque no quiere ir, y pasa las tardes de muy mal humor. Por un lado, como dijimos, la repetición de las separaciones aumenta la angustia. Pero, sobre todo, el niño de 5 meses no puede sentarse, no puede hablar, no puede gatear… sus posibilidades de expresar la angustia son menores, pero eso no significa que esté menos angustiado.
A veces, este cambio es relativamente brusco. Un niño que parecía bien adaptado a la guardería de pronto se resiste con uñas y dientes tras las vacaciones de Navidad o de verano. Creo que en estos casos influyen dos factores: por un lado, la relación con su madre ha mejorado mucho en esas semanas; ha sido tan feliz en su compañía que ahora la pérdida es más evidente. Por otro lado, los niños pequeños no comprenden muy bien eso de las vacaciones. Simplemente, se había acostumbrado a aceptar algo como inevitable, Mamá siempre se va a trabajar, y de pronto ve que no es inevitable. “Si la semana pasada se quedó conmigo, ¿por qué no puede quedarse también esta semana?”.
Con quién dejaré a mi hijo
Si la madre tiene que ausentarse, para ir a trabajar o simplemente para ir a comprar el pan, alguien tendrá que sustituirla (es muy peligroso dejar a un bebé o a un niño pequeño solo en una casa, aunque sea poco rato).
¿Qué características debería cumplir esa persona?
¿Qué características debería cumplir esa persona?
1.- Alguien que pueda dedicarle al niño tanto tiempo como le dedica la madre. Por supuesto que la madre no le dedica cada minuto de su tiempo: va al lavabo, habla por teléfono, prepara la comida… Pero cuando el bebé está despierto, pasa mucho rato mirándole a los ojos, diciéndole cosas, tocándole, cantándole… y también mucho rato saludándole desde lejos, diciéndole alguna cosa al pasar para mantener el contacto. Si el niño llora, la madre puede acudir en pocos minutos (a veces, en pocos segundos), y dejar cualquier otra cosa para tenerlo en brazos todo el tiempo que haga falta. La persona que la substituya, ¿tendrá tiempo material para hacer lo mismo?
2.- Alguien a quien el niño conozca. El padre es ideal, y la abuela (o el abuelo, que cada vez están más espabilados) u otros familiares también suelen serlo, si han tenido suficiente contacto previo con su hijo. Pero los niños no sienten “la llamada de la sangre”; si nunca ha visto a su abuela, es tan desconocida como cualquier otra persona.
Publicado por
Tania
en
1:51
7
comentarios
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Etiquetas:
crianza,
maternidad,
reflexiones,
separación
jueves, 24 de marzo de 2011
"Mamá a tiempo completo"
Hace unos dias en el blog de Belén, se hablaba sobre algunas de las situaciones y sentimientos con las que se encuentran las "mamás a tiempo completo" o sea, esas mujeres que por su maternidad han renunciado a trabajar y están en casa dedicadas por completo a la crianza de sus bebés; podeis leer la publicación AQUI. Resumidamente, lo que venia a postularse es que las "madres trabajadoras", hoy en dia, están socialmente aceptadas, porque hacen lo que se espera de ellas y por tanto no sienten la presión que las madres que se quedan en casa si reciben, como puede ser la incomprensión por parte de familiares y amigos. Asimismo trataba de la soledad y aislamiento en que se ven envueltas las "mamás a tiempo completo", mientras que las "madres trabajadoras" tienen una vida social y el apoyo de sus compañeras de trabajo.
Con los comentarios se terminó generando un debate, en el que se posicionaban por un lado las mamás trabajadoras y por otro las mamás que no trabajaban, al menos fuera de casa, y parecia que tristemente todo se reducia a defender cual de las opciones era mas dura y cual mas facil, acusandóse mutuamente unas a otras.
Esto me ha hecho reflexionar sobre el tema, ya que yo me defino actualmente como "mamá a tiempo completo" ya que estoy en casa con mi niña, para ocuparme de su crianza y de las labores del hogar cuando ella me lo permite, que no es tan facil como parece. Aunque yo personalmente no he sido "madre trabajadora", si que he trabajado muchos años como para saber las dificultades que ponen muchas empresas a la maternidad, las malas caras, la presión o directamente los despidos. Sin embargo, estoy de acuerdo en que socialmente si estan mas valoradas y aceptadas, quiza no por parte de la empresa, pero si por familiares, amigos, otras madres... Si una mujer se declara como madre trabajadora, es digna de admiración, es una mujer realizada, que puede con todo, una luchadora... etc.
Hace solo una o dos generaciones, las mujeres tenian que luchar para poder trabajar, y no ser solo amas de casa; estas mismas mujeres son hoy nuestras madres o abuelas y no entienden que no hagamos todo lo posible por hacer uso del derecho que a ellas tanto les costó conseguir. Del mismo modo que en su época, lo socialmente aceptable, lo bien visto era que la mujer se quedase en casa para ser esposa y madre, ahora es al revés. No se dan cuenta de que esa libertad que tanto lucharon por conseguir, deberia ser precisamente eso, el derecho a elegir libremente el camino que deseamos seguir, no cambiar unas imposiciones por otras.
Hemos llegado a un momento social en que si una mujer, que ha estudiado, que puede optar a un buen trabajo, decide voluntariamente que no es esa la opción que desea, nadie lo entiende. Nadie apoya a una mujer que desea ser "madre a tiempo completo", que quiere criar a sus hijos en lugar de que lo hagan sus abuelos, "canguros" o guarderias; porque no nos engañemos, cuando se trabaja fuera de casa (me remito a horarios de jornada completa, especialmente turnos partidos), a los hijos los crian los demás, porque a sus padres apenas los ven, como poco los crian entre todos.
Lo que ocurre es que las mujeres de esta generación, hemos sido criadas, educadas para estudiar, trabajar... y cuando decidimos quedarnos en casa, no es solo la presión social y familiar la que recae sobre nuestras espaldas, nosotras somos a menudo nuestro juez mas severo, exigiendonos a menudo mas de lo que podemos abarcar.
También me puedo llegar a imaginar lo duro que debe ser estar lejos de tus hijos, durante horas, intentando concentrarte en otras cosas cuando lo que realmente deseas es estar con ellos; tiene que ser duro, muy duro. Sin embargo, lo que no saben las "madres trabajadoras", es que mientras ellas ven pocas horas a sus hijos, y disfrutan todo lo que pueden de ellos, tratando de que ese tiempo sea lo mas fructifero posible, las "mamás a tiempo completo", que pasan todo el dia con sus hijos, no tienen tiempo para nada, no pueden tener una charla con las amigas, no pueden darse una ducha tranquilas, no pueden ver la televisión o leer un libro, como muchas personas creen y a veces sus unicas conversaciones en el dia son con un bebé que ni siquiera sabe hablar y siempre tratando de compaginarlo con tener la casa recogida y limpia... a menudo se tiene la sensación de que por mas que corrras nunca llegarás a todo. Nosotras pasamos muchas horas con nuestros hijos, yo no lo cambiaria por nada, pero no es "oro todo lo que reluce", porque a veces estas cansada, o triste, o enfadada y tienes que tragarte todo lo que sientes y poner tu mejor sonrisa por ellos y no siempre es facil, el dia tiene muchas horas y a veces no le ves el fin.
Criar a un hijo es una tarea dura, dificil, a tiempo completo, y no tiene jornada, no tiene vacaciones, no tiene tiempo de descanso... y como no trabajamos fuera de casa, nos imponemos la obligación de tener la casa limpia, recogida, ordenada, al mismo tiempo que atendemos a un bebé que nos necesita y nos reclama atención todo el dia... y a veces simplemente no se puede, pero cuando se lo intentas explicar a alguien que trabaja fuera de casa, ves en su rostro la total incomprensión y si es una "mamá trabajadora" además se sentirá ofendida porque pensará que si ella puede trabajar, llevar la casa y criar al bebé como puede quejarse alguien que solo tiene que hacer dos cosas cuando ella hace tres.
Yo no se si a todas las mamás les pasa, pero a mi me sabe muy mal que mi marido llegue de trabajar, a las siete de la tarde, y no haya conseguido hacer todas las tareas domesticas, aunque el no se enfade, yo no puedo evitar sentirme culpable, es como si no hubiera cumplido mi parte del trato, el trae el dinero, yo me ocupo de la casa, pero a veces con la peque no llego y es muy agobiante sentirse asi.
Generalmente la decisión de quedarte en casa, es consensuada con la pareja, porque otra de las consecuencias de convertirte en "mamá a tiempo completo" es no disponer de ingresos propios, por lo que es el papá quien trae el dinero; no es mi caso, pero esta circunstancia también puede generar miedo o inseguridad, porque si por alguna causa el matrimonio terminara en divorcio, la mujer se veria desamparada, sin trabajo y depende del tiempo que lleve fuera del mercado laboral, sin posibilidad de volver; yo confio plenamente en mi marido, se que en el peor de los casos no me dejaria en la estacada, de lo contrario no podria haber tomado esta decisión, pero es otro de los "inconvenientes" de esta situación.
Y por ultimo, cuando eres "mamá a tiempo completo" te sientes sola, muy sola... pasas todo el dia con tu bebé, al que amas y adoras, pero no tienes relaciones adultas, salvo quizás familiares, que no siempre son la mejor opción, y por supuesto a excepción de tu marido; pero yo me pregunto ¿puede o debe tu pareja suplir tu necesidad de vida social? ¿es eso justo o posible acaso? yo muchas veces estoy deseando que mi marido entre por la puerta para poder tener mi primera conversación del dia con un adulto... y eso significa que he ido generando una necesidad de socializar que a lo mejor no puede verse satisfecha solo con el, o quizás el ha tenido un mal dia en el trabajo y no tiene ganas de hablar o hay que hacer alguna tarea de la casa, que no he podido terminar y no podemos hablar... entonces si que te sientes sola. Y es muy duro, y nadie te lo explica ni te prepara para ello, porque nos preparan para estudiar, trabajar... siempre rodeadas de otras personas con las que interactuar y nadie sabe lo que se siente hasta que lo vive y ¿como vas a poder encontrar comprensión y apoyo si estamos todas encerradas en nuestras casas? y si tratas de exponerle estos sentimientos a otras personas, que no esten en tu situación, no solo no lo van a comprender sino que van a postular que no tienes derecho a quejarte encima de que estas en casa...
Parece que la sociedad está preparada para que una madre sea trabajadora, y cuando no es asi, no aciertan a comprender el porque y peor aun, no pueden aceptar que a pesar de que ser "mamá a tiempo completo" sea una decisión meditada, consensuada con la pareja, y de la que no nos arrepentimos en absoluto, también tiene sus inconvenientes, sus problemas, sus sentimientos encontrados...
Lo que mas me entristece es que seamos las mujeres las primeras que nos atacamos unas a otras, lo que me hace pensar que quienes mas se ofenden tanto es porque en el fondo no estan seguras de la opción que han tomado, porque yo no me siento ofendida si una "madre trabajadora" expone sus problemas o sentimientos. Yo he tomado la decisión de ser "mamá a tiempo completo" y estoy encantada con ella, gracias a que mi marido y yo estamos de acuerdo en ello (como en casi todo por suerte), y podemos permitirnoslo economicamente, que no es poca cosa, voy a ser yo quien crie principalmente a nuestra hija, por supuesto con su apoyo, pero creo firmemente que nadie mejor que una madre para estar con un bebé, sobre todo los primeros años. Pero que esta opción sea la que elijo, no significa que sea "un camino de rosas", ser "madre trabajadora" es duro pero no serlo también, no hay camino fácil.
Como mujeres y mas siendo madres nos toca luchar, por nosotras y por nuestros hijos, no deberiamos perder mas tiempo y energias luchando entre nosotras.
Con los comentarios se terminó generando un debate, en el que se posicionaban por un lado las mamás trabajadoras y por otro las mamás que no trabajaban, al menos fuera de casa, y parecia que tristemente todo se reducia a defender cual de las opciones era mas dura y cual mas facil, acusandóse mutuamente unas a otras.
Esto me ha hecho reflexionar sobre el tema, ya que yo me defino actualmente como "mamá a tiempo completo" ya que estoy en casa con mi niña, para ocuparme de su crianza y de las labores del hogar cuando ella me lo permite, que no es tan facil como parece. Aunque yo personalmente no he sido "madre trabajadora", si que he trabajado muchos años como para saber las dificultades que ponen muchas empresas a la maternidad, las malas caras, la presión o directamente los despidos. Sin embargo, estoy de acuerdo en que socialmente si estan mas valoradas y aceptadas, quiza no por parte de la empresa, pero si por familiares, amigos, otras madres... Si una mujer se declara como madre trabajadora, es digna de admiración, es una mujer realizada, que puede con todo, una luchadora... etc.
Hace solo una o dos generaciones, las mujeres tenian que luchar para poder trabajar, y no ser solo amas de casa; estas mismas mujeres son hoy nuestras madres o abuelas y no entienden que no hagamos todo lo posible por hacer uso del derecho que a ellas tanto les costó conseguir. Del mismo modo que en su época, lo socialmente aceptable, lo bien visto era que la mujer se quedase en casa para ser esposa y madre, ahora es al revés. No se dan cuenta de que esa libertad que tanto lucharon por conseguir, deberia ser precisamente eso, el derecho a elegir libremente el camino que deseamos seguir, no cambiar unas imposiciones por otras.
Hemos llegado a un momento social en que si una mujer, que ha estudiado, que puede optar a un buen trabajo, decide voluntariamente que no es esa la opción que desea, nadie lo entiende. Nadie apoya a una mujer que desea ser "madre a tiempo completo", que quiere criar a sus hijos en lugar de que lo hagan sus abuelos, "canguros" o guarderias; porque no nos engañemos, cuando se trabaja fuera de casa (me remito a horarios de jornada completa, especialmente turnos partidos), a los hijos los crian los demás, porque a sus padres apenas los ven, como poco los crian entre todos.
Lo que ocurre es que las mujeres de esta generación, hemos sido criadas, educadas para estudiar, trabajar... y cuando decidimos quedarnos en casa, no es solo la presión social y familiar la que recae sobre nuestras espaldas, nosotras somos a menudo nuestro juez mas severo, exigiendonos a menudo mas de lo que podemos abarcar.
También me puedo llegar a imaginar lo duro que debe ser estar lejos de tus hijos, durante horas, intentando concentrarte en otras cosas cuando lo que realmente deseas es estar con ellos; tiene que ser duro, muy duro. Sin embargo, lo que no saben las "madres trabajadoras", es que mientras ellas ven pocas horas a sus hijos, y disfrutan todo lo que pueden de ellos, tratando de que ese tiempo sea lo mas fructifero posible, las "mamás a tiempo completo", que pasan todo el dia con sus hijos, no tienen tiempo para nada, no pueden tener una charla con las amigas, no pueden darse una ducha tranquilas, no pueden ver la televisión o leer un libro, como muchas personas creen y a veces sus unicas conversaciones en el dia son con un bebé que ni siquiera sabe hablar y siempre tratando de compaginarlo con tener la casa recogida y limpia... a menudo se tiene la sensación de que por mas que corrras nunca llegarás a todo. Nosotras pasamos muchas horas con nuestros hijos, yo no lo cambiaria por nada, pero no es "oro todo lo que reluce", porque a veces estas cansada, o triste, o enfadada y tienes que tragarte todo lo que sientes y poner tu mejor sonrisa por ellos y no siempre es facil, el dia tiene muchas horas y a veces no le ves el fin.
Criar a un hijo es una tarea dura, dificil, a tiempo completo, y no tiene jornada, no tiene vacaciones, no tiene tiempo de descanso... y como no trabajamos fuera de casa, nos imponemos la obligación de tener la casa limpia, recogida, ordenada, al mismo tiempo que atendemos a un bebé que nos necesita y nos reclama atención todo el dia... y a veces simplemente no se puede, pero cuando se lo intentas explicar a alguien que trabaja fuera de casa, ves en su rostro la total incomprensión y si es una "mamá trabajadora" además se sentirá ofendida porque pensará que si ella puede trabajar, llevar la casa y criar al bebé como puede quejarse alguien que solo tiene que hacer dos cosas cuando ella hace tres.
Yo no se si a todas las mamás les pasa, pero a mi me sabe muy mal que mi marido llegue de trabajar, a las siete de la tarde, y no haya conseguido hacer todas las tareas domesticas, aunque el no se enfade, yo no puedo evitar sentirme culpable, es como si no hubiera cumplido mi parte del trato, el trae el dinero, yo me ocupo de la casa, pero a veces con la peque no llego y es muy agobiante sentirse asi.
Generalmente la decisión de quedarte en casa, es consensuada con la pareja, porque otra de las consecuencias de convertirte en "mamá a tiempo completo" es no disponer de ingresos propios, por lo que es el papá quien trae el dinero; no es mi caso, pero esta circunstancia también puede generar miedo o inseguridad, porque si por alguna causa el matrimonio terminara en divorcio, la mujer se veria desamparada, sin trabajo y depende del tiempo que lleve fuera del mercado laboral, sin posibilidad de volver; yo confio plenamente en mi marido, se que en el peor de los casos no me dejaria en la estacada, de lo contrario no podria haber tomado esta decisión, pero es otro de los "inconvenientes" de esta situación.
Y por ultimo, cuando eres "mamá a tiempo completo" te sientes sola, muy sola... pasas todo el dia con tu bebé, al que amas y adoras, pero no tienes relaciones adultas, salvo quizás familiares, que no siempre son la mejor opción, y por supuesto a excepción de tu marido; pero yo me pregunto ¿puede o debe tu pareja suplir tu necesidad de vida social? ¿es eso justo o posible acaso? yo muchas veces estoy deseando que mi marido entre por la puerta para poder tener mi primera conversación del dia con un adulto... y eso significa que he ido generando una necesidad de socializar que a lo mejor no puede verse satisfecha solo con el, o quizás el ha tenido un mal dia en el trabajo y no tiene ganas de hablar o hay que hacer alguna tarea de la casa, que no he podido terminar y no podemos hablar... entonces si que te sientes sola. Y es muy duro, y nadie te lo explica ni te prepara para ello, porque nos preparan para estudiar, trabajar... siempre rodeadas de otras personas con las que interactuar y nadie sabe lo que se siente hasta que lo vive y ¿como vas a poder encontrar comprensión y apoyo si estamos todas encerradas en nuestras casas? y si tratas de exponerle estos sentimientos a otras personas, que no esten en tu situación, no solo no lo van a comprender sino que van a postular que no tienes derecho a quejarte encima de que estas en casa...
Parece que la sociedad está preparada para que una madre sea trabajadora, y cuando no es asi, no aciertan a comprender el porque y peor aun, no pueden aceptar que a pesar de que ser "mamá a tiempo completo" sea una decisión meditada, consensuada con la pareja, y de la que no nos arrepentimos en absoluto, también tiene sus inconvenientes, sus problemas, sus sentimientos encontrados...
Lo que mas me entristece es que seamos las mujeres las primeras que nos atacamos unas a otras, lo que me hace pensar que quienes mas se ofenden tanto es porque en el fondo no estan seguras de la opción que han tomado, porque yo no me siento ofendida si una "madre trabajadora" expone sus problemas o sentimientos. Yo he tomado la decisión de ser "mamá a tiempo completo" y estoy encantada con ella, gracias a que mi marido y yo estamos de acuerdo en ello (como en casi todo por suerte), y podemos permitirnoslo economicamente, que no es poca cosa, voy a ser yo quien crie principalmente a nuestra hija, por supuesto con su apoyo, pero creo firmemente que nadie mejor que una madre para estar con un bebé, sobre todo los primeros años. Pero que esta opción sea la que elijo, no significa que sea "un camino de rosas", ser "madre trabajadora" es duro pero no serlo también, no hay camino fácil.
Como mujeres y mas siendo madres nos toca luchar, por nosotras y por nuestros hijos, no deberiamos perder mas tiempo y energias luchando entre nosotras.
Publicado por
Tania
en
3:36
11
comentarios
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Etiquetas:
crianza,
maternidad,
reflexiones
miércoles, 9 de marzo de 2011
¿Existe el instinto maternal?
A través del blog de "Creciendo con David", he llegado al siguiente artículo: "INSTINTO MATERNAL", del periodico "El Mundo" en el que se cuestiona la existencia o no del llamado "instinto maternal" de las mujeres. Se trata de un texto sensacionalista, sesgado, que recopila opiniones dispares de profesionales de diversos ambitos, sin demasiada base cientifica demostrable en ningún caso, incluye una lista de mujeres "famosas" que niegan la existencia de dicho instinto, sean madreso no.
Yo deseo hacer mi reflexión sobre el tema:
Mucho se ha debatido y postulado sobre los instintos humanos; parece que la opinión generalizada, acepta que como animales que somos, tenemos algunos instintos que aun perduran: el de supervivencia y el de reproducción. Si nos acogemos a la definición etimologica de la palabra, parece que el instinto domina nuestros actos de forma inevitable y es común a toda la especie; en ese caso, el instinto de supervivencia entraria en la definición pero no el de reproducción porque los seres humanos, no entramos "en celo", y somos perfectamente capaces de reprimir nuestro deseo sexual e incluso tener relaciones sin el objetivo de la procreación.
También se comenta que la cultura sublima los instintos, e incluso puede llegar a hacerlos desaparecer por completo, dejandonos con libre voluntad sobre nuestros actos. Creo que esto es una ingenuidad, este pensamiento en si mismo es lo que nos lleva a negar la existencia de dichos instintos, bajo la falsa creencia de que nuestro raciocinio puede anular nuestra biologia. Somos animales, racionales, si, pero animales a fin de cuentas y como tales, tenemos instintos que estan ahi y si bien no nos dominan por completo, porque para eso está nuestra capacidad de razonar, si que modulan nuestros actos, siempre que sepamos escucharlos.
Del mismo modo que reconocemos que nuestro instinto de supervivencia nos lleva a tener miedo ante situaciones peligrosas, tenemos que aceptar el hecho de que hay personas más "temerarias" que otras, que se lanzan en paracaidas, que escalan montañas o que atraviesan desiertos... entonces, ¿es que no tienen instinto de supervivencia? puede que su deseo de aventura supere su miedo, o puede que simplemente no lo "escuchen".
Si aceptamos que como animales, tenemos el instinto de procreación de la especie, ¿porque hay personas que no desean tener hijos? ¿es que esas personas no tienen ese instinto? quizás simplemente lo ignoran, lo subliman con ideas o tendencias culturales, como la realización personal a través de los estudios o el trabajo, lo racionalizan bajo la explicación de que desean su tiempo y dinero para cumplir sus propios deseos, lo anulan en favor de una cultura del culto al cuerpo, para precisamente no sufrir en sus carnes los cambios derivados de la maternidad...
He mencionado los dos instintos que el articulo acepta como verdaderos y existentes en todos los seres humanos, aunque es facilmente debatible que no todos los poseen. Sin embargo estoy segura de que tenemos más, muchos más. Lo que sucede es que en nuestras sociedades, llenas de ideas, conocimiento, cultura... hemos aparcado, arrinconado y enterrado tanto los instintos, que ya no sabemos oirlos ni reconocerlos.
El "instinto maternal" es fuente de eterno debate, porque es casi imposible poder demostrar su existencia. Para empezar, pertence unicamente al género femenino, lo que ya no lo hace propio de toda la especie. Por otro lado, es un instinto no necesariamente innato, ni siquiera presente en todas las mujeres, solo por el hecho de serlo; ni tan solo todas las madres son poseedoras de dicho instinto. Pero, ¿acaso esto significa que no exista? Al igual que con otros instintos, solo las personas que lo sienten, que lo escuchan y que son capaces de entender claramente lo que les dice, pueden decir si existe o no.
Es absurdo que hombres, mujeres que no tienen hijos ni desean tenerlos, o madres que dicen no sentir ese instinto, pretendan ponerse a debatir sobre si existe o no. Nunca lo podrán saber con certeza, por mucho que teoricen, que hagan estudios, escriban libros o realicen experimentos.
Solo una mujer, que ve a su hijo, que siente dentro de su ser que hay un amor por esa criatura mas grande de lo que jamás hubiera creido posible, que siente que daria su tiempo, su energia, su cuerpo, su vida si fuera necesario para proteger a ese bebé... una mujer, que cuando oye el llanto de su cachorro, sabe lo que le pasa, que siente el impulso irrefrenable de satisfacer lo antes posible las necesidades de ese bebé, porque si no lo hace no puede pensar, no puede escuchar siquiera a su pareja, no puede hacer nada que no se encamine a consolar, cuidar, acunar, alimentar... a su cria; solo una mujer, que distingue el llanto de su hijo por encima de cualquier otro, que puede saber que su bebé llora aunque no lo oiga, que cuando oye a su cria llorar por hambre, se "derrama" literalmente la leche de su cuerpo... Solo una mujer, que no puede dormir, por muy agotada que se sienta, que no puede comer por hambrienta que esté, que no puede pensar en sus necesidades más básicas, si siente que su bebé la necesita.... Solo una mujer, que ha creado vida dentro de sus entrañas, la alumbrado al mundo y la ha amado en forma de un hijo, solo una madre que sienta lo descrito, puede decir que el instinto maternal existe.
Publicado por
Tania
en
3:29
11
comentarios
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Etiquetas:
instintos,
maternidad,
reflexiones
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Contacta conmigo:
lunaroja1979@gmail.com

















