Bienvenid@s!!! Este blog nace del deseo de abrir una ventana al mundo y a través de ella, compartir mis experiencias, mis pensamientos, mis inquietudes, mis alegrias y mis miedos en esta nueva faceta de mi vida, que me la esta cambiando por completo: la maternidad. Os doy la bienvenida a tod@s, espero que la lectura sea agradable y si os animais a comentar estaré encantada de conoceros. ^^
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lunes, 28 de octubre de 2013
¡Feliz Cumpleaños mi amor!
Querida Gala:
Hoy hace 3 años que llegaste a mi vida, y a mis 34 años, puedo decir que no me imagino mi presente o mi futuro sin ti, que incluso me cuesta imaginar, o recordar que una vez, tuve una vida, en la que tu aun no estabas.
Sabes que eres mi regalo, mi tesoro, mi cachorro, mi nino, mi ranita... Se que te lo digo todos los dias, y tu me lo repites a mi también, pero es que no te imaginas la verdad que encierran esas palabras... "No se que haria sin ti". Se que tu sientes que me necesitas, pero yo también siento que has dado un sentido a mi vida, un rumbo, una misión, ser la mejor mama posible para ti.
Eres mi regalo, hija mia, porque eres el mejor regalo que me ha hecho la vida y no creo que sea posible querer tanto a alguien como yo te quiero a ti.
Hoy en el cole, te han cantado cumpleaños feliz, y has salido de clase tan contenta, con tu corona de Reina... que lejos quedan esos primeros dias en los que a las dos ser nos rompia el corazón al separarnos... Que bien que empiece a gustarte el cole, y vayas contenta, aunque siempre me preguntes si te volveré a ir a buscar después... Yo te digo que si, y entiendo que es tu miedo, que necesitas que te reconforte... pero mi niña, si pudieras por un momento sentir lo que siento en mi corazón, entenderias que no necesitas preguntar, porque puedes estar segura, yo siempre volveré a por ti, siempre.
Veo esta foto, con tu sonrisa, tan sincera, tan llena de vida... y siento orgullo, de ti y de mi; de ti por ser fuerte, valiente, segura de ti misma y feliz... y de mi, por poder darte la seguridad, el amor y el apoyo necesarios para serlo.
Quiero decirte que cada nuevo paso que des, yo estaré a tu lado, y detrás de ti, cuando quieras avanzar sola, solo por si me necesitas, cuando te des la vuelta. La vida es tan corta, que hay que intentar vivirla siempre con aquellas personas que amamos, siendo felices y haciendoles felices a ellos. Tu sabes que lo que mas me gusta en este mundo es estar contigo, porque nosotras nos amamos y somos felices juntas. Que asi siga siendo siempre, mi preciosa cachorrita.
Te quiere,
Mamá.
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viernes, 26 de julio de 2013
Conversaciones con Gala
No me canso de repetirlo, mi peque crece y evoluciona a un ritmo de vértigo, y para cuando te quieres dar cuenta, tu bebé ha pasado de gatear a correr, de chapurrear frases con lengua de trapo a construir frases y ahora a mantener conversaciones, de lo más divertidas a veces!
Estamos en una fase genial, Gala es una niña super curiosa, todo lo quiere saber, pregunta sin parar y sobre todo razona, de una manera increible, todo lo que le sucede, lo que ve a su alrededor y sobre todo cuestiona, lo que le dicen, algo que está genial, porque empieza a formar sus propios criterios de las cosas, basandose en sus experiencias previas.
Aunque yo soy su referencia, ya que suele preguntarme a mi, o a papá, incluso cuando algún otro familiar le dice algo que no le cuadra, viene a consultarme a ver que opino yo al respecto, aun asi, también cuestiona a veces lo que yo le digo, si no le encaja en sus esquemas de entender el mundo.
Aqui dejo constancia de algunas conversaciones que hemos tenido, seguro que habrá muchas mas y las que me dejo por ahi...
A ver que os parecen nuestras charlas! :
En el parque, el viento movia las ramas y hojas de los árboles:
- Mira cariño!, los árboles se están moviendo, ¿has visto que bonito?
- "Si mamá, están bailando!"
- Mi vida, están hablando, si te quedas quieta y escuchas con atención, oiras como los arboles te hablan...
- "No mamá, no están hablando, solo es el viento"
Un dia cualquiera en un momento cualquiera que se sienta amorosa (suele pasar cada dia, sobre todo por la noche, cuando la pongo a dormir)
- "Mamá, ¿sabes una cosa?
- ¿Qué?
- "Te quierooooo"
Una noche, juntas en la mecedora, mientras la dormia. Hacia mucho calor, y yo me quité la camiseta.
- "Mamá, ¿que es eso naranja?"
- Un sujetador mi amor.
- "¿Y para que sirve?"
- Para sujetar mis pechos.
- "Me gustan tus pechos mamá, son muy bonitos"
- Gracias cariño
- "Para que sirven los pechos mamá?"
- Para dar leche cuando tienes un cachorro.
- "Mmm eso está bien, pero yo prefiero juguetes"
Intentando comer, conversación con Gala:
- "Mamá, bájame (de la trona), ya he terminado!"
- Cariño, te bajaré cuando termine yo de comer, ¿vale?
- "Mamá por favor, bájame, ya no quiero más"
- Pues quédate ahí tranquilita, mientras mamá termina de comer y luego te bajo.
- "Mamá, bájame, por favor. ¿Has terminado ya?"
- No cariño, aún tengo comida en el plato, cuando termine te bajo.
- "Mamá, ¿has terminado ya? ya no quiero mas, bájame"
- Cariño, ya te lo he dicho, te bajaré cuando termine, por favor, déjame comer tranquila.
- "Mamá, ¿quieres jugar conmigo?. Bájame por favor, ¿has terminado?
- Mi amor, por favor, déjame comer, ya te lo he explicado...
- "Mamá, tengo caca, bájame para ir al orinal"
- Cariño, te lo estás inventando para que te baje, ¿verdad? tu sabes que eso no se hace...
- "Mamá si no me bajas me lo haré encima!, esto no es justo, estás cambiando las reglas!"
Cada vez me doy mas cuenta, de que la crianza que está recibiendo mi niña, con tanto amor, respeto, empatía... el haber estado conmigo desde que nació y no haber tenido guarderías, canguros... es un regalo, para las dos. Pero también ha forjado en ella una gran autoestima, seguridad en si misma, en sus capacidades y decisiones y el sentirse profundamente amada la hace ser una persona que también transmite ese amor.
Ahora es una niña cariñosa, siempre quiere un abrazo, un beso o unos mimitos. Ella responde con lo que se le da, a menudo me dice cosas como estas:
- "Mamá, eres un encanto"
- "Mamá eres un genio"
- "Eres mi mamá..." (con enrome dulzura)
- "Mamá, vamos las dos juntitas"
Poco a poco se va enfrentando a sus miedos, superando sus propios limites, siempre echando la vista atras para ver si sigo ahi, apoyandola y sintiendome orgullosa de ella, porque esa es su fuerza, la clave de su seguridad. Cuando hace un logro, viene corriendo a mostrarmelo, orgullosa de si misma, sabiendo que yo también lo estaré.
La maternidad es un camino lleno de dudas, incertidumbres y miedos, pero también de recompensas incalculables, que te llenan el alma y el corazón.
Gracias Gala, por permitirme ser tu mamá.
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miércoles, 30 de enero de 2013
¿Para que sirven las personas?
Mi niña se hace mayor, cada dia que pasa, descubrimos juntas algo nuevo, pasa tan deprisa que a veces si te paras a intentar plasmarlo, fotografiarlo, escribirlo... te lo pierdes.
Habla y habla sin parar, construyendo frases con muchisimo sentido y adecuadas realmente a las situaciones, algo que a menudo me deja totalmente sorprendida, y preguntandóme que ha sido de mi pequeña lengua de trapo que a penas decia tres palabras seguidas...
Su curiosidad innata, no hace mas que aumentar, y quiere saberlo todo sobre su entorno mas inmediato y cotidiano. En su dia a dia conmigo, siempre me ha venido preguntando que son las cosas, desde su ropa, juguetes, los electródomesticos de la casa hasta los adornos que hay en la pared... Y cuando no se siente satisfecha con la respuesta obtenida, indaga o pregunta con mas detalle.
Hace ya un tiempo, que su pregunta ha cambiado, y en lugar de preguntar que es, pregunta ¿para que sirve? y esto abarca de nuevo a todos los objetos que nos rodean, pero poco a poco ha ido ampliandose a mas cosas, no tan fáciles de explicar...
Puede preguntar por ejemplo para que sirve el Sol, el cielo, cualquier animalito que veamos en el parque...
Es realmente precioso para mi, redescubrir el mundo a través de sus ojos, y responderle para que sirven las cosas que nos rodean, y al mismo tiempo darme cuenta de que hay muchas cosas con gran utilidad, y muchas otras de las que podriamos facilmente prescindir...
Hace un par de semanas, mientras papá la estaba bañando, le miró con sus ojos curiosos y le preguntó:
- Papá, ¿para que sirven las personas?
Papá se quedó tan perplejo que no supo que responderle y a dia de hoy aún no ha sabido darle una respuesta que no le parezca entrar en una mentira, ya que tanto el como yo consideramos que en la medida de lo posible debemos decirle siempre la verdad, de manera que ella lo pueda entender, pero no mentirle.
Como no obtuvo respuesta satisfactoria por parte de papá, me lo preguntó a mi, y yo intenté salir de la situación diciendole que las personas sirven para muchas cosas, como para curar a otras personas, para construir las casas en las que vivimos, para cultivar las verduras que comemos...
Esta respuesta si que le pareció bien asi que se ha conformado con saber a que se dedican las personas, que es lo que yo realmente le he explicado... porque realmente, si lo pensamos desde otro punto de vista, quien puede contestar a eso con sinceridad... ¿para que servimos, las personas?
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domingo, 28 de octubre de 2012
Happy happy birthday...
Querida Gala:
Dentro de unas horas (porque ya es mañana), cumplirás 2 añitos.
Hace 2 años que formas parte de mi vida, pero en realidad, son 2 años y 9 meses, porque desde el momento que supe que existías, cuando supe que te tenia dentro de mi, ya empecé a quererte, a pensarte, a imaginarte...
Hace 2 años que vi por primera vez tu carita, en el frío quirófano de un hospital, te trajeron a mi envuelta en una mantita, y te di un beso ni amor, el primero de muchos que llevaba 9 meses guardando para ti. El primero mi vida, y ya he perdido la cuenta de cuantos te he dado durante este tiempo... al principio no te gustaba y te los tenia que dar casi obligandote... no te acordarás pero no terminabas de entender porque mamá se empeñaba en acercar los labios a tu carita.
Ahora nos besamos las dos, yo te pido un besito y tu acercas tus labios a los mios, y son los besos mas dulces y mas puros que se pueden recibir mi estrellita.
Hace ya 2 años que apenas nos hemos separado una noche, que nos separamos unas horas y se nos hacen eternas... nuestra unión es indiscutible, nuestro vinculo, mi niña, espero que irrompible.
Y te haces mayor, y ya no eres esa bebita que me necesitaba para todo, ahora te haces independiente, y quieres hacer las cosas tu sola... aunque siempre buscas a mamá cuando no lo consigues... Porque sabes mi amor, que mamá siempre estará ahí para ayudarte, en todo lo que pueda y necesites mi vida, porque así es como te quiero, incondicionalmente. Trato de dejarte tu espacio pero siempre me mantengo cerca, dejo que vueles mi niña, pero estoy debajo por si caes... y espero que siempre pueda ser así, mientras tu necesites que lo sea.
En todo este tiempo me he dedicado a ser tu cuidadora, tu compañera de juegos, tu amiga, y tu maestra... y que rápido aprendes todo! sabes contar, y cada día hablas más y más...
Me encanta verte crecer, aunque tengo que reconocer que me da pena que lo hagas tan rápido, porque a pesar de estar contigo todos los días, a veces parece que el tiempo pasa muy deprisa cuando estamos juntas mi amor, y es que yo no me canso de tu compañía.
Cada vez eres más cariñosa, hasta me pides que te coja en "bazos" para que te haga "miitos", con esa lengua de trapo que me tiene robado el corazón.
Y como llena tu risa, cuando suena rompiendo el silencio, o apagando el estruendo, no importa como o cuando, pero siempre me llena el alma de alegría. Ahora que tienes tu propio zoo en casa, con lo que te gustan los animales, no te falta compañía para tus juegos, mi preciosa nenita.
Contigo hija mía, he conocido el amor más incondicional e inimaginable, que crece día a día a tu lado, un amor que no se puede explicar, solo se puede sentir en lo más profundo del corazón.
Espero que me perdones mi pequeña, si te fallo en algo, porque seguro que cometeré errores, pero nunca dudes que todos mis actos los guía el amor que te tengo, incluso los que a veces no compartas, o en los que no tenga razón.
Perdóname si soy pesada diciendole a todo el que me quiere escuchar que tu eres mi hija, pero es que mi amor, lo gritaría al viento para que se enterase, ya que me siento totalmente orgullosa de ser tu madre.
Bueno mi amor, me despido ya, mañana nos espera un día precioso, lleno de pastel, velas, regalos... y todos de cantaremos tu canción de cumpleaños.... Happy happy birthday... :)
Con todo mi amor,
Mamá.
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jueves, 4 de octubre de 2012
DO RE MI
A la peque le gusta la música, no se si es algo instintivo o porque la escucha en casa, ve como la sentimos y la vivimos sus papis....
A mi me encanta, escuchar música, cantar, bailar... Desde que ella nació siempre le he cantado canciones, para jugar, para dormir... y hasta la fecha la sigo durmiendo tarareandole una nana.
A papá le gusta tocar el piano, en realidad es mucho más que eso, mi marido tiene un don para la música (aprendió a tocar el piano él solo), es un verdadero privilegio poder oírle tocar.
En la sala tenemos un teclado grande, puesto sobre una mesita y la peque siempre ha podido "aporrear" las teclas, cosa que le encanta! Así que llevados por su interés por la música y su ansia innata de aprender todo lo que ve, oye o siente, se nos ocurrió enseñarle las notas musicales.
En realidad creo que fue idea de papá, que entonando con el piano, le iba repitiendo el:
- Dooooooo
- Reeeeee
- Miiiii
- Faaaa
- Soool
- Laa
- Si
Y ella empezó a repetirlos, con su lengua de trapo, el "La", como no le sale la "L", lo dice como "ua"... pero los demás bastante claro, e incluso dando con la entonación correcta de la nota, para nuestra sorpresa y admiración y por supuesto, para que negarlo, una buena dosis de orgullo paterno (lease babas :P )
Al poco de repetírselo unas cuantas veces, ya lo decía ella sola, y nos incitaba a que fuéramos nosotros quienes repitiéramos las notas después de ella.
La verdad es que está hecha toda una artista, no sé si le interesará la música o en que medida, si querrá aprender a tocar algún instrumento en el futuro... pero de una cosa estoy segura, la música formará parte de su vida, porque parece que ya forma parte de su espíritu.
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jueves, 7 de junio de 2012
¿Llora para llamar la atención?
Desde que nació la peque, he tenido que escuchar todo tipo de frases con ideas preconcebidas sobre como se debe actuar con un bebé, "no lo cojas en brazos que se acostumbrará", " no lo duermas en brazos porque tiene que aprender a dormir en su cuna"... y una de las que mas he oído y todavía a día de hoy escucho alguna vez es la de que "llora para llamar la atención".
Esto es algo que yo siempre he cuestionado, porque me parece un total sin sentido, claro que el bebé quiere llamar la atención!, porque quiere que vengan las personas de cuya presencia depende su supervivencia... Un bebé es totalmente indefenso, nos necesita para comer, para su aseo, para su seguridad... y su único medio de expresión y de comunicación con nosotros es el llanto. Pero mas allá de eso, creo que un bebé no tiene la capacidad de decidir que seria necesaria para provocar el llanto solo porque si, si llora es porque le pasa algo, siempre.
Si un bebé tiene hambre, llora, si tiene sueño pero no se puede dormir, llora, si se ha hecho caca y nadie le limpia... llora. Por lo que he podido observar, incluso las personas que mas creen en la capacidad de manipulación de los bebés, aceptan que cuando tiene una necesidad física, el llanto puede ser un mecanismo necesario de comunicación, pero... ¿que pasa cuando la necesidad es afectiva?
Ahí es donde aparece el conflicto, si un bebé tiene miedo, no quiere estar solo, o simplemente necesita sentir el afecto de sus cuidadores, ¿como lo expresa? llorando, porque es lo único que puede o sabe hacer. Sin embargo, pareciera que estas necesidades no fueran legitimas, como si los adultos no las tuviéramos también...
Una persona adulta, o incluso un niño de cierta edad, puede hablar, comunicar de otro modo lo que siente o necesita, e incluso desplazarse en su busca (un abrazo, un beso... y también comida, agua...) pero un bebé no. Un bebé no sabe hablar, no puede andar... ¿que otra cosa puede hacer salvo llorar? y si las personas que le cuidan creen que les esta manipulando con su llanto, y por tanto no le prestan atención ¿que hará entonces? A mi esta posibilidad, me parte el corazón, solo la idea de pensar que podría sentir mi hija, si llora, por lo que sea, y yo no acudo porque le hago saber que creo que me esta manipulando... ¿Como va a manipularme? aun no tiene esa capacidad.... los niños pequeños, no mienten, simplemente expresan lo que sienten, con los medios que tienen.
Vivimos en una sociedad que nos obliga a reprimir nuestros instintos, nuestras emociones, hasta tan punto que no somos capaces de reconocerlas y de comprenderlas en los mas pequeños. Inconscientemente, repetimos los patrones heredados y aprendidos, perpetuados generación tras generación: "no hay que llorar", "no hay que molestar"... pero a menudo podemos cometer el error de que tratando de reprimir las emociones de nuestros hijos, estos terminen por ocultarnos el motivo que las provoca. Podemos hacerles creer que sus sentimientos no son aceptados, y por tanto no deben tenerlos y mucho menos expresarlos libremente.
Creo que el camino para que nuestros hijos puedan ser mas libres, pasa por reconciliarnos con nuestras emociones perdidas, reprimidas antaño y ser capaces de reconocerlas, aceptarlas y liberarlas.
Quizás así podamos dejar de perpetuar un modelo de crianza obsoleto e injusto y dejar de ver a los bebés como seres manipuladores y perversos que solo quieren "llamar nuestra atención" a todas horas. Tal vez nuestros hijos, puedan ver a sus bebés como lo que son, seres indefensos necesitados de todo nuestro amor y cuidados, que demandan atención y cariño sin ninguna intención oculta, solo dando rienda suelta, a lo que sienten.
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lunes, 16 de abril de 2012
Durmiendo separadas...
Al principio nos instalamos en nuestro dormitorio, despues en la sala (asi la mantenia a la misma temperatura dia y noche), con lo que ella paso a dormir en el cuco y yo en el sofa. Cuando pasó el invierno y ella ya era mas grandecita, (quizas con unos 4 o 5 meses), decidimos pasarla a su cuna y la instalamos de nuevo en la habitación de matrimonio; yo dormia en la cama y ella en la cuna a los pies. Cada noche la dormia en brazos en la mecedora, la dejaba en su cunita y despues papi y yo cenabamos, veiamos algo la tele... y me iba a dormir, oyendo su respiración... Si se despertaba en mitad de la noche, primero por hambre y mas adelante por gases, pesadillas... yo me incorporaba hasta ella y la acunaba, le cantaba o si hacia falta la tomaba en brazos y la volvia a dormir o saliamos a la sala para darle de comer... pero luego volviamos las dos a dormir... juntas...
Cuando tenia unos 6 meses, su pediatra nos aconsejó que la pasaramos a su cuarto (futuro cuarto porque lo teniamos patas arriba), porque no era bueno que se acostumbrara a dormir con nosotros, por no se muy bien que motivo, a mi parecer se trata mas de una cuestión de costumbre o tradición, pero parece que es lo "estandar".
Yo no queria de ningun modo separarme de ella, pero aprovechando que habian salido unas humedades en su habitación, fui retrasando el momento todo lo que pude, esperando que no le perjudicara el dormir conmigo...
La peque tuvo un periodo de despertares nocturnos, que en su momento de maximo apogeo podia ser de 3 o 4 despertares... Como papi trabaja y yo no, el se trasladó al sofa, para poder dormir mas horas seguidas y la peque y yo nos quedamos en el cuarto, juntas.
Los meses fueron pasando, y como cada vez era mas grande y se daba cuenta de las cosas, cuando se despertaba por la mañana, al principio lloriqueaba, despues parloteaba y se ponia a jugar con algun juguete que tuviera en la cuna, pero hace unas semanas, se pone de pie, se asoma a mi cama y me llama "mama, mama".
Para mi, que me despierte mi niña es algo ya mas que habitual, desde que la tengo no he vuelto a usar un despertador, ella me despierta (de dia o de noche)... El que su voz sea lo primero que oigo, y su carita sea lo primero que veo, me produce una sensación de alegria, de amor... y que si me despierto a media noche, solo con levantar la cabeza la veo, si duerme, si se ha destapado... me tranquiliza muchisimo.
Pero claro, todo tiene su contra y el dormir separada de papa, también era algo que me producia muchisima tristeza... asi que finalmente, tome la decisión de que cuando pasara este invierno y llegara el buen tiempo la trasladariamos a su habitación.
Como no queria que se despertara de pronto en un cuarto que le fuera desconocido, decidi hacerlo todo muy paulatino:
- primero dejamos su cuarto abierto, para que pudiera entrar y salir y jugar en el
- despues, compramos una cuna de viaje y estuvo durmiendo la siesta en ella durante una semana
- finalmente llego el dia, hace un par de noches durmió su primera noche en su habitación
La verdad es que creo que ha ido bastante bien, su habitación la hemos decorado con ositos y le gustan mucho, no hace mas que señalarlos y decir "ohhhh" y le hemos comprado una lamparita con forma de perrito, para dejarle una luz tenue mientras duerme, por si se despierta que no se asuste... Su habitación esta al lado de la nuestra, se comunican por dentro por una puerta y la dejo abierta, asi que si llora la oigo incluso sin necesidad del escucha (aunque lo tengo al lado toda la noche).
Ella parece haberlo comprendido, aunque ha llorado un par de veces durante la noche, al despertarse vuelve a parlotear y a decir "mama, mama" porque sabe que vendre, igual que cuando despierta de la siesta, aunque no me vea alli, sabe que vengo a por ella.
Pero para mi, ver mi habitación sin su cuna, dormirme sin oir su respiración y no ver su carita al despertarme... reconozco que me da mucha pena. Aunque me alegro de haber sido fiel a mis instintos y haber disfrutado de su compañia durante casi 1 año y medio... porque de haberla cambiado de habitacion a los 6 meses, todos esos despertares juntas nos lo habriamos perdido, las 2.
Lo malo, es perder un poquito a mi bebe, para ir dando a paso a mi niña, lo bueno, ver que crece tan feliz y confiando en mi, en que aunque este una puerta mas lejos, yo siempre ire a buscarla. Y... volver a dormir con papi!
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jueves, 15 de marzo de 2012
¿Pelotas o muñecas?
Cuando estando embarazada me enteré de que iba a ser una niña, me hizo muchisima ilusión, porque en el fondo de mi corazón era lo que yo deseaba; pense en la gran variedad de ropita que hay para las niñas, que le podria hacer coletitas en el pelo...algo asi como tener una muñequita pero de carne y hueso.
Pero como no queria caer en los sexismos culturales, les pedi a los mas allegados que por favor se abstuvieran de comprarselo todo de color rosa cuando me hicieran regalos, porque no queria caer en los topicos (niña de rosa, niño de azul); por supuesto tiene cosas rosas, igual que de otros muchos colores, incluido el azul, pero no queria dirigirla hacia un estereotipo de lo que deben llevar las niñas: vestiditos rosas y lacitos bordados. De hecho ni siquiera le compramos demasiados vestidos, siempre me parecieron incomodos, si hacia frio porque cubrian poco y si no, para ponerle los cinturones del cochecito, o de la sillita del coche... solo se los hemos puesto en eventos especiales y eligiendo un vestido mas comodo que recargado.
La poca practicidad de los vestidos se ha ido haciendo mas que evidente cuando ha empezado a caminar y mas aun ahora que no para de trepar y correr, lo que mas lleva son pantalones de chandal, comodos, resistentes y faciles de lavar.
El tema del pelo también ha roto con la estetica clasica, no le gusta nada que le pongan cosas en la cabeza, ni coletas, ni clips... solo para peinarla ya es una lucha!
Asi que desde el principio quedó claro que la peque no iba a ser una niña de vestiditos rosas y lacitos en el pelo, mas bien va con su pelo suelto (como su mama) y con ropa comoda y resistente para poder tirarse a jugar por el suelo en cualquier terreno (casa, parque, montaña...).
Poco después de esto, le llegó el turno a los juguetes, nosotros siempre hemos procurado elegir los juguetes siguiendo dos criterios:
- que estimulen de algun modo su creatividad, inteligencia, curiosidad, psicomotricidad... (luces, colores, sonidos, manualidades...)
- que le gusten (normalmente nos la llevamos a la jugueteria y le enseñamos varios juguetes que nos parezcan bien y dejamos que ella elija cual prefiere)
Nunca hemos tenido en cuenta la división que los fabricantes tienden a hacer de juguetes de niñas y de niños, aunque también es cierto que siendo tan pequeños aun no es tan evidente, son mas bien juguetes unisex, por decirlo de algún modo.
Pero algunos familiares, con su mejor intención, llevados por su mas que interiorizado patrón cultural, le regalaron para su cumpleaños y para reyes, muñecas/os, de diferentes tipos, colores... en forma de animalitos, peluches... para poder elegir! pero a mi no me preguntaron, ni que pensaba de los juguetes, y claro, dando por supuesto que la peque no puede elegir aun, decidieron que siendo una niña, le iban a gustar... pues bien, para sorpresa de todos, no ha sido asi, resulta que no le gustan nada las muñecas, alguna de ellas incluso le da miedo y la he tenido que esconder porque no la queria ni ver.
Creo que ya he comentado alguna vez que tenemos ahora una perrita, que se llama Runa, es aun un cachorrito, la cogimos pequeñita para que creciera con la peque. Como cualquier cachorro, supongo, le encanta jugar y sobre todo perseguir pelotas! asi que le compramos algunas, de tenis, para enseñarle a traerlas y hacerla correr.
Pues resulta que Runa no ha sido la unica en disfrutar jugando con las pelotas, a la peque le encantó la idea, tanto que se las quitaba a la perra y salia corriendo diciendo "pa, pa"!, que viene a ser "pelota" en su nuevo idioma.
Asi que decidimos ir al centro comercial y le compramos unas cuantas pelotas, de goma, con dibujos de "Dora la exploradora", de "Mickey Mouse" y de "Winnie de Po", que son algo mas grandes que las de la perra y asi también conseguimos que cada una juegue con las suyas y no se las intercambien. A la peque le encantan sus nuevos juguetes, le gustó tanto la idea que no queria soltarlas ni para pagarlas! Ahora siempre juega con sus "pa"! en casa, o en el parque y es de lo mas feliz.
Asi que otro topico roto, a mi peque no le gustan las muñecas, le gustan las pelotas y no se sienta en el suelo a jugar con sus juguetes, le encanta trepar (ahora sube al sofa agarrandose a las fundas), correr por todas partes y hacer construcciones con sus "legos".
Siempre hemos oido eso de que a las niñas les gusta jugar con muñecas y a los niños con balones, pero me pregunto, sera asi o ¿es que a las niñas solo les regalan muñecas y a los niños pelotas? ¿no sera que nosotros esperamos que las niñas sean como esas muñecas con las que jugabamos en la infancia? a las que poner vestiditos rosas, peinar con lacitos en el pelo y que a su vez vuelvan a jugar con muñecas?
Creo que inconscientemente, podemos transmitir a nuestros hijos lo que esperamos que sean, ya desde bien pequeños, con cosas que nos parecen tan normales, que estan tan interiorizadas en nuestra cultura que nos pasan desapercibidas.
Nosotros intentamos que Gala explore su mundo, a su manera, dandole la mayor libertad posible, dejando que descubra sus gustos y preferencias, que elija sus juguetes, que explore sus limites... pero a veces no puedo dejar de preguntarme, ¿cuanto le llegaremos a influir aunque sea sin querer?
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miércoles, 1 de febrero de 2012
Corre corre que te pillo!
Ufff... otra vez se me ha quedado el blog totalmente atrasado, tengo miles de entradas por leer y han pasado tantas cosas que contaros...
No es que sea una excusa, pero es que ultimamente tengo la sensación de que con la peque si te despistas un momento te pierdes algo, ha cambiado tanto y tan rapido!
No recuerdo con exactitud cuando empezó a andar, puede que haga un par de meses o quizas tres, pero de dar unos timidos pasitos y caer de culo, paso a caminar cogida de nuestras manos y de repente ya se lanzaba sola a la aventura, todo en cuestion de unas semanas.
Ahora no anda, corre!, y por tanto yo corro detras, claro! A veces cuando estamos en el parque, me giro un momento para ver que hace la perra o para regañarla si le ladra a alguien y cuando me doy la vuelta esta corriendo en dirección opuesta a la que estoy, yo si que termino corriendo por el parque, que velocidad lleva ya! y que soltura, parece que fue ayer que aun andaba como un "pato mareado" y se caia cada tres pasos...
Alguna vez os he comentado que la peque no ha sido nunca muy cariñosa, pues en ese sentido esta cambiando mucho, pero solo conmigo y con papa, nos da abrazos, espontaneamente, cuando la cogemos en brazos pega su cabezita sobre nuestro hombro y se abraza con brazos y piernas. Cuando la levanto por la mañana o cuando la voy a buscar de la siesta, nos quedamos asi abrazadas unos minutos que tienen un valor incalculable para mi, mientras siento su respiración cerca de mi oido y le voy acariciando el pelo o la espalda...
Tiene tantas ganas de descubrir el mundo, solo desea ver, tocar, probar... Ya hace un par de meses o asi que empezamos con la alimentación solida, de momento solo una comida al dia, espero poder contarlo en
condiciones, pero os avanzo que lo que mas le gusta es comer lo que yo tenga en el plato, en la mano... le chiflan los cereales del desayuno con chocolate o miel, es graciosisima ver como se los come...
Todavia no habla mucho pero ya tiene clarisimo lo que le decimos, cuando le vamos a poner los zapatos nos levanta los pies, cuando quiere salir a la calle señala la puerta y dice "pa", que seria el parque... es increible como crece, como aprende... no quiero perderme nada, pero tampoco quiero dejar de compartirlo con vosotras...
En este tiempo también he podido darme cuenta de lo importante que ha sido este blog, y haberos encontrado a todas vosotras con el... A veces no nos damos cuenta de lo solas que podemos estar las madres, aunque tengamos a la familia y por supuesto a nuestra pareja, cuyo apoyo es imprescindible, el poder compartir emociones, ideas, sensaciones, información con otras madres... es mucho mas necesario de lo que pensamos. Cada vez comprendo mas que se necesita a la tribu, para criar, para ser mejores madres, mejores personas, para no desbordarnos, para no perdernos o aislarnos...
No se si os pasara, a las que ya teneis peques mas grandes, pero yo siento como si hubieramos cerrado una etapa, en la que Gala ya no es un bebe sino una niña, cada vez mas grande y que evolucina en todos los sentidos, y yo cada vez disfruto mas de mi maternidad, aunque hay cosas que echare de menos, no cambiaria nada ni de lo que hemos vivido ni de lo que nos quede por vivir.
Os dejo, que voy a correr detras de mi peque ;)
Un abrazo!
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viernes, 25 de noviembre de 2011
NO me maltrates...
HOY ES EL DIA CONTRA LA VIOLENCIA DE GENERO:
Casi 600 mujeres han sido asesinadas en España por hombres con quienes mantenían o habían mantenido una relación de pareja desde el año 2003....
Porque no eres mejor que yo.
Porque no te tengo miedo.
Porque no eres mi dueño.
Porque no tienes poder sobre mi.
Porque tu eres quien no vale nada si lo haces.
Porque tu eres quien tiene miedo de estar solo.
Porque tu eres quien necesita que le quieran.
Porque eso no es amor.
Porque no te lo permito.
No me maltrates.
Por todas las que ya no nos acompañan este año... NO A LA VIOLENCIA DE GENERO.
No dejes que nadie te matrate, eso no es amor, a la menor muestra... busca ayuda y ¡ESCAPA!
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lunes, 21 de noviembre de 2011
¡¡¡RESISTIRE!!!
21 de Noviembre de 2011....
Aunque era la crónica de una muerte anunciada, supongo que la esperanza es lo último que ser pierde... y piensas, "a lo mejor no ganan", o por lo menos, "a lo mejor no arrasan con la mayoria absoluta"... pero claro, si casi la mitad de la población decide no ejercer su derecho a voto... no podia ser de otro modo.
L@s que me seguís sabeis que no soy partidaria de entrar en politica, ni mucho menos en este blog, pero en un dia como hoy voy a hacer una excepción, y voy a permitirme darle un toque de "humor" a la situación que se nos viene encima, no de mi propio ingenio, sino de la mano de la sabiduria del "Gran Wyoming", cuyo nombre le hace todo el honor que merece, porque es grande, grande!. Bravo! Os dejo sus sabias palabras...
¡¡¡RESISTIRE!!!
Un abrazo y ¡RESISTID! como podais... :)
Aunque era la crónica de una muerte anunciada, supongo que la esperanza es lo último que ser pierde... y piensas, "a lo mejor no ganan", o por lo menos, "a lo mejor no arrasan con la mayoria absoluta"... pero claro, si casi la mitad de la población decide no ejercer su derecho a voto... no podia ser de otro modo.
L@s que me seguís sabeis que no soy partidaria de entrar en politica, ni mucho menos en este blog, pero en un dia como hoy voy a hacer una excepción, y voy a permitirme darle un toque de "humor" a la situación que se nos viene encima, no de mi propio ingenio, sino de la mano de la sabiduria del "Gran Wyoming", cuyo nombre le hace todo el honor que merece, porque es grande, grande!. Bravo! Os dejo sus sabias palabras...
¡¡¡RESISTIRE!!!
Un abrazo y ¡RESISTID! como podais... :)
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miércoles, 9 de noviembre de 2011
El privilegio de acunarte
Querida Gala,
Hace ya cosa de 1 mes, se esta creando en la red un movimiento de madres y padres que luchan por su derecho a criar a sus hijos, se llaman Conciliación Real Ya, y luchan por nuestros derechos hija mia, por los tuyos también aunque aun no lo sepas, nuestro derecho a poder ser todo lo que deseemos en esta vida sin tener que renunciar a una cosa por la otra, nuestro derecho a ser mujeres profesionales y madres amorosas. Luchan amor mio para que mamas como yo podamos trabajar y al mismo tiempo criar de nuestros hijos, para que no tengan que ser criados por otras personas o estar en guarderias siendo tan chiquititos como tu eres ahora. Ojala el dia que leas esto pueda decirte que lo conseguimos, y sueño con que tu mi vida, si algun dia eres madre, puedas criar a tus hijos como desees hacerlo y tengas todas las facilidades para ello. Pero como por ahora no es asi, mama ha decidido que no va a trabajar por ahora, para poder quedase contigo en casa, para poder ser yo quien cuide de ti todos los dias y quien te duerma todas las noches. Tenemos mucha suerte cariño, porque papa puede trabajar para que no nos falte de nada, y mama puede cuidar de ti.
Tenemos la suerte de que lo primero que vemos al despertanos, somos la una a la otra, tenemos la suerte de desayunar juntas, de elegir como pasaremos el dia, la ropa que nos pondremos, los dibujos que veremos en la televisión, si iremos al parque o a pasear, si jugaremos con Runa o con tus juguetes...
Mama elige la comida que usara para hacer tu papilla, las verduras que pondra, cocinadas a fuego lento y con mucho cariño, también la fruta mas dulce para tu merienda...
¿Sabes mi amor?, a veces las mamas que se quedan en casa con sus hijos como yo, se sienten cansadas o tristes, porque echan de menos otras cosas, como los trabajos que tenian antes, o los amigos a los que ya no ven demasiado a menudo, por eso luchamos para poder tener un equilibrio, algun dia lo entenderás. Pero yo se que tomé la mejor decisión quedandome a tu lado, porque si hubiera tenido que estar lejos de ti todo el dia, se que me habria sentido muy triste mi amor, porque ver tu carita, poder abrazarte me alegra el corazón. Saber que estas feliz y contenta, verte crecer, reir, dar tus primeros pasos, acompañarte en tu camino, para que te sientas segura, querida, protegida, jugar contigo, vestirte, darte de comer, acunarte por las noches... es un privilegio mi amor, aunque a veces cueste darse cuenta. Yo no siento que haga un sacrificio por no trabajar para estar contigo, sino que tengo el privilegio de poder hacerlo, y no es facil, pero es muy reconfortante mi niña. Y después de un largo dia de juegos, risas, y ahora pasos! llega papa, como se te ilumina la cara al verle!, me encanta veros tan felices juntos, ojala el también pudiera disfrutar mas de tu compañia y tu de la suya... ojala algun dia este sueño se cumpla para todos... Papa nos ayuda un poquito, te baña y luego mama te da la cena. Y cuando llega la noche mi amor, pasamos uno de los momentos mas dulces juntas, cuando te tomo en mis brazos y te acuno para dormirte mientras te canto una nana y con tus ojitos fijos en los mios te va venciendo el sueño... Entonces mi vida, mientras nuestras respiraciones se acompasan una vez mas, y entre algun que otro suspiro, vas cayendo en tu sueño reparador y es cuando yo me doy cuenta de la suerte que tengo de poder darte mi tiempo, mi amor, mi abrazo, de que tengo el privilegio de acunarte.
Con todo mi amor,
Mamá.
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viernes, 28 de octubre de 2011
Cumpleaños Feliz!!!
Hoy mi niña cumple 1 añito...
Aun hay dias en los que casi me sorprendo dandome cuenta de que soy mama, de lo mucho que me ha cambiado la vida casi en un abrir y cerrar de ojos, tener a una personita a la que quieres tantisimo, que ha pasado a ser la prioridad absoluta... Durante este año me he dedicado por completo a ella, a ser "mama a tiempo completo", y aunque a veces echo de menos trabajar o ver mas a mis amigos o hacer cosas... "de adultos", siento que mi vida esta completa desde que ella llego. No puedo imaginarme la vida sin mi niña, es como si a pesar de llevar tan poquito tiempo en ella, se hubiera hecho un lugar que ha venido a llenar un vacio que no sabia que tenia, pero que sin duda no se podria volver a llenar con nada que no fuera ella. Ahora duermo muchas menos horas y ademas a trozos, no me compro ropa ni zapatos, como corriendo, me se de memoria todas las canciones de sus dibujos animados preferidos, en la tele solo se ven canales infantiles y mi salon esta lleno de juguetes por el suelo... pero nunca he sido mas feliz...
Ahora me levanto con el sonido de su voz llamandome desde la cuna, lo primero que veo al despertar es su carita sonriente y sus brazos extendidos hacia mi, salimos de la habitación fundidas en un abracito y vamos a desayunar... Mis dias estan llenos de inocencia y de risas, de juegos y de mimos y mis noches de nanas acunando a mi niña.
Te quiero mi pequeño tesoro.
Feliz cumpleaños Gala.
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viernes, 8 de abril de 2011
La angustia de la separación
En el blog de Maria, "Mi pequeño koala", se trata del tema de la angustia por la separación de la madre y el bebé, podeis leer su publicación AQUI.
Precisamente es un tema sobre el que venia reflexionando hace dias, pero por falta de tiempo entre otras cosas no habia podido escribir, asi que aprovecho su iniciativa para hacerlo.
Cuando se habla de la angustia por la separación, automaticamente pensamos en el niño: todos tenemos en mente imágenes de niños y bebés llorando en la puerta de las guarderia y colegios, y es bien conocida la situación de la mamá que tras el fin de la baja maternal o la excedencia, vuelve al trabajo mientras su bebé se queda llorando con la canguro porque no quiere que se vaya. Pero no es solo el niño quien sufre esa angustia, la mamá también la padece, aunque no lo demuestre llorando...
Desde que nació mi hija, no nos hemos separado para nada, tan solo algunas horas para dormir, pero estando siempre las dos en la misma casa, como mucho ella estaba en otra habitación con su papi mientras yo descansaba o me daba una ducha... Si hemos tenido que ir a algun sitio, hemos ido los 3, o se ha ido papá mientras nosotras 2 nos quedabamos en casa.
Familiares y amigos han venido a vernos a casa y hemos ido de visita a sus casas, pero siempre juntos. Mi madre se ha ofrecido en más de una ocasión a quedarse con la peque para lo que necesitemos, desde que nos pueda pasar cualquier cosa a simplemente que nos apetezca ir al cine, por ejemplo. El otro dia me trajo un descuento para ir al teatro, que si no he entendido mal es hasta mayo y te regalan la segunda entrada. A mi me gusta mucho tanto el cine como el teatro, y no he ido desde que nació mi pequeña, porque a ella aun no la puedo llevar. Lo primero que me vino a la mente fue: ¿como vamos a ir al teatro sin ella? y no se como explicarlo, pero la idea de separarnos hace que se me forme un nudo en el estómago.
Mi madre sabe mucho sobre bebés, no solo por habernos criado a mi hermana y a mi sino porque ha estudiado sobre el tema y ha trabajado muchos años cuidandolos, asi que sé que cuidaria bien a Gala, además la quiere con locura, después de mi y de papá seria la primera persona a la que se la dejaria. Pero hay "algo" dentro de mi, que me dice que no me separe de mi niña, es como una sensación de angustia, de nervios, de malestar... Lo que me hace pensar, si me tengo que separar de ella porque no queda mas remedio (enfermedad, trabajo...) lo hare, pero ¿por "gusto"?, no lo tengo tan claro. Se supone que sales para divertirte, pasarlo bien... pero si te vas con un nudo en el estómago, con una sensación de angustia y ansiedad... ¿merece la pena?
Mi niña está muy apegada a mi, soy su referencia para todo. Cuando estamos juntas está feliz, tranquila, segura... cuando interactuamos con otras personas siempre busca mi mirada, incluso antes de sonreirles, si yo sonrio y entiende que son "amigos" se relaja, aunque a veces extraña, pero mi presencia le resulta siempre tranquilizadora. Ultimamente parece que está en una fase en la que extraña a los que no son de casa, incluso se pone a llorar solo con ver a algunas personas, y lo unico que la consuela es que yo la coja en brazos. Esto me hace preguntarme, ¿si yo que soy adulta, que puedo entender las cosas, me siento tan mal al pensar en separarnos, como podria sentirse ella si de pronto ve que no estoy, que llora y no vengo, que me he ido de su lado de pronto, despues de 5 meses juntas y sin poder explicarselo, sin que pueda preguntar o razonar el porque? ¿Y si se pone a llorar, o extraña a las personas con las que la deje y yo no estoy para tranquilizarla? Me rompe el corazón imaginar a mi chiquitina, sintiendo mi ausencia y no sabiendo que hacer para remediar la situación.
No soy muy partidaria de las teorias sobre la crianza, creo que hay que confiar en el instinto que tenemos los padres, pero en esta ocasión, me siento identificada con un artículo del Dr. Carlos González, que precisamente trata sobre el tema de la angustia de la separación y en el que explica precisamente, que a pesar de lo que pueda parecer la sufren tanto la madre como el bebé. Podeis leer el articulo entero AQUI. Yo os dejo una parte a continuación:
La relación entre madre e hijo es especial; y durante los primeros años la separación es dolorosa para ambos. Bueno, no sé si la separación deja alguna vez de ser dolorosa para la madre…
¿Por qué siempre “madre e hijo”? No, no estoy olvidando el importante papel del padre, ni mucho menos participando en una oscura conspiración para mantener a las mujeres en sus casas.
Para hablar con absoluta propiedad, cada niño establece una relación especial con una “figura de apego primario”. Esa figura puede ser el padre, la abuela, o hasta la monjita del orfanato. Pero en todo caso sólo es una, y casi siempre es la madre. Como “figura de apego primario” es largo y feo, en lo sucesivo diré simplemente “madre”.
A partir de su relación con la madre, el niño establecerá más adelante otras relaciones con otras figuras de apego secundarias: padre, abuelos, hermanos, amigos, maestros, novio, compañeros de trabajo, jefes, cónyuge, hijos… Cuanto más sólida y segura es la relación con la madre, más sólidas y seguras serán las demás relaciones que el individuo establezca a lo largo de su vida.
Esta relación entre madre e hijo se mantiene por una serie de conductas de apego instintivas, tanto en una como en otro.
La conducta del recién nacido es completamente instintiva, aunque con el tiempo va aprendiendo a modificarla en el sentido que marcan las pautas sociales. La conducta de la madre es en gran parte aprendida; pero por debajo siguen estando unos sólidos instintos. No cuida usted a sus hijos porque se lo hayan explicado en el curso de preparación al parto, ni porque se lo inculcaran en el colegio, ni porque lo recomienden en revistas como ésta… hace millones de años, las mujeres (o lo que había antes) ya cuidaban a sus hijos, y la prueba es que todavía estamos aquí.
Ningún niño puede sobrevivir si alguien no le cuida, protege y alimenta durante largos años, con infinita dedicación e infinita paciencia.
Habitualmente, las creencias, costumbres y normas sociales van en el mismo sentido que el instinto, y no hacen más que matizarlo o encauzarlo. Pero cuando las normas nos obligan a vivir en contra de nuestros instintos surge un conflicto.
Si alguna vez, en el cuidado de su hijo, se ha sorprendido a sí misma pensando algo así como: “Se me parte el corazón, pero hay que hacerlo”, o “Pobrecito, qué pena da, pero es por su bien”, probablemente es que está usted luchando contra sus más íntimos deseos.
Los niños pequeños no pueden consolarse con ese tipo de razonamientos. Sencillamente, cuando su instinto va por un lado y el mundo por otro, se enfadan muchísimo.
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La reacción a la separación
La reacción a la separación
Tanto la madre como el niño muestran, decíamos, una conducta de apego, una serie de actividades tendentes a mantener el contacto.
* La conducta de apego de la madre consiste en acercarse a su hijo, tomarlo en brazos, hablarle, hacerle carantoñas…
* La conducta de apego del niño, al principio, consiste en llorar y protestar. Más adelante podrá gatear o caminar hacia su madre.
* La conducta de apego del niño, al principio, consiste en llorar y protestar. Más adelante podrá gatear o caminar hacia su madre.
Funciona por el mismo mecanismo que la conducta alimentaria: cuando necesitamos comida tenemos una sensación desagradable, el hambre, que nos mueve a comer, y cuando comemos esa sensación desaparece y nos encontramos bien. Pues cuando madre e hijo se separan se sienten mal; el niño llora y la madre le busca. Cuando vuelven a encontrarse desaparece aquel malestar; madre e hijo se tranquilizan y dejan de llorar.
Cuando nuestras felices antepasadas sentían la necesidad de acercarse a su hijo, simplemente se acercaban. Probablemente sólo estaban separadas de sus hijos de forma ocasional y accidental. Aún hoy, una gran parte de las madres del mundo llevan a su hijo a la espalda durante todo el día, y luego duermen a su lado durante toda la noche.
Las madres occidentales, y no sólo cuando trabajan fuera de casa, tienen muchas más oportunidades para experimentar la ansiedad de la separación. En algunos ambientes, la madre que pasa mucho rato con su hijo es criticada; se insiste en que reserve tiempo para sí misma, para su marido, para actividades sociales (en las que, por supuesto, llevar a un bebé sería de muy mal gusto).
La ansiedad de la madre que debe separarse de su hijo durante unas horas, para ir al teatro o al restaurante, es un tema habitual de las telecomedias: los complejos preparativos, las inacabables instrucciones a la canguro, las llamadas telefónicas, el precipitado regreso…
La reacción del bebé, por su parte, no está en principio mediada por factores culturales. El recién nacido se comporta igual ahora que hace un millón de años. Pero los niños aprenden pronto, y adaptan su conducta a las respuestas del entorno. Por ejemplo, un bebé al que sistemáticamente se ignora, al que nadie coge en brazos cuando llora, acaba por no llorar. No es que se esté acostumbrando, ni que haya aprendido a entretenerse solo, ni que se le haya pasado el enfado; en realidad, se ha rendido, se ha dejado llevar por la desesperación.
La intensidad de la respuesta a la separación depende de muchos factores:
1- La edad del niño. Los menores de 3 años toleran mal las separaciones; los mayores de 5 años suelen tolerarlas bien.
2- La duración de la separación. Las separaciones prolongadas (varios días seguidos sin ver a la madre) pueden producir un grave trastorno mental, el hospitalismo (así llamado porque era frecuente en niños hospitalizados cuando no se permitían las visitas), caracterizado por depresión y desapego afectivo.
2- La duración de la separación. Las separaciones prolongadas (varios días seguidos sin ver a la madre) pueden producir un grave trastorno mental, el hospitalismo (así llamado porque era frecuente en niños hospitalizados cuando no se permitían las visitas), caracterizado por depresión y desapego afectivo.
Basta con una separación muy breve para desencadenar una conducta específica (“salgo un minuto de la habitación y se pone a llorar como si le estuvieran matando”).
El método habitual en psicología para valorar la relación madre hijo, alrededor del año de edad, es el llamado “test de la situación extraña”. Consiste, básicamente, en que la madre salga de la habitación en la que está con su hijo mientras éste está distraído, dejándolo en compañía de una desconocida, permanezca fuera de la habitación tres minutos, y vuelva a entrar.
* El niño con un apego seguro, en cuanto nota la ausencia de la madre, la busca con la mirada, se dirige hacia la puerta, con frecuencia llora. Cuando la madre vuelve a entrar la saluda, se acerca a ella, se tranquiliza rápidamente y sigue jugando.
* Los niños con un apego inseguro o ansioso se clasifican en dos grupos: elusivos o evitantes (parecen tranquilos mientras la madre no está, y la ignoran deliberadamente cuando vuelve, disimulando su propia ansiedad) y resistentes o ambivalentes (se alteran cuando la madre no está, pero cuando vuelve se muestran agresivos con ella y tardan mucho en volver a la normalidad).
* Los niños con un apego inseguro o ansioso se clasifican en dos grupos: elusivos o evitantes (parecen tranquilos mientras la madre no está, y la ignoran deliberadamente cuando vuelve, disimulando su propia ansiedad) y resistentes o ambivalentes (se alteran cuando la madre no está, pero cuando vuelve se muestran agresivos con ella y tardan mucho en volver a la normalidad).
Mucha gente confunde fatalmente los síntomas: llaman “caprichoso” o “enmadrado” al niño que tiene una relación normal con su madre, mientras que elogian al que muestra un apego ansioso elusivo: “se queda con cualquiera”, “no molesta”, “se entretiene solo”…
Una separación de sólo tres minutos ya tiene un efecto claro, y la respuesta depende de la relación previa con la madre; de si el niño está acostumbrado a que le atiendan y le hagan caso, o a que le ignoren, o a que le riñan.
Las separaciones más largas y repetidas producen una reacción más intensa. Incluso los niños con un apego seguro pueden mostrar conductas evitantes o ambivalentes cuando la madre vuelve del trabajo. Pueden ignorarla, negándole el saludo y la mirada; o bien colgarse de ella como una lapa y exigir constante atención, o incluso mostrarse agresivos.
Es muy probable que alternen las tres conductas en rápida sucesión. Es importante que los padres comprendan y reconozcan que estas conductas son normales. No hay que tomárselo como algo personal, su hijo no ha dejado de quererla ni nada por el estilo. No está enfadado contra usted; está enfadado por su ausencia. Enfadarse con él, devolver el desdén con desdén o la ira con ira, intentar técnicas educativas para modificar la conducta del niño, no es más que una pérdida de tiempo. Ya que puede estar pocas horas con él, al menos dedique esas horas a prestarle atención y cariño, a demostrarle que le sigue queriendo igual aunque él esté enfadado. Tómelo en brazos, cómaselo a besos, juege con él, recarguen baterías antes de la próxima separación.
3.- La frecuencia de las separaciones. Tras una primera experiencia, el niño parece desconfiado, exige atención constante, como si vigilase a la madre temiendo que se vuelva a ir, y puede reaccionar aún peor la próxima vez.
4.- La persona que sustituya a la madre. Si es alguien a quien el niño conoce bien, que le presta atención y le trata con cariño, como el padre o la abuela, el niño puede soportar bastante bien unas horas de ausencia de la madre.
5.- La calidad de la relación previa con la madre. Entre los menores de tres años, los que tienen una mejor relación con la madre son los que más parecen sufrir con la separación; en el otro extremo, los niños desatendidos hasta bordear el abandono apenas reaccionan cuando su madre se va. Un observador muy superficial puede pensar que el niño está “tranquilo”, o incluso “feliz”; en realidad, lo que ocurre es que está tan mal que ya no puede estar peor; no pierde nada cuando se va su madre, y por tanto no le importa. Por desgracia, las madres escuchan a veces consejos como “no lo cojas en brazos, no le des el pecho, no juegues tanto con él… si se acostumbra, sufrirá más cuando tengas que volver a trabajar”. Pero así el sufrimiento es mayor, y desde el primer día; lo único que disminuye es la manifestación externa de ese sufrimiento. No, al contrario, dele a su hijo todo el cariño y todo el contacto físico que pueda, durante todo el tiempo que pueda. Que tenga el mejor comienzo.
Después de los tres años, y sobre todo de los cinco, ese buen comienzo da frutos manifiestos. Son entonces los niños que habían tenido una relación más intensa con su madre, más brazos, más contacto, más juegos, los que mejor se adaptan a la separación. Porque el cariño ilimitado de los primeros años les ha dado la confianza en sí mismos y en el mundo que necesitan para iniciar el camino de la independencia. Ahora sí que están contentos en la escuela, y es verdadera felicidad y no simple apatía, una felicidad basada en la seguridad de que su madre volverá y les seguirá queriendo.
La conducta de apego (el llanto y las protestas del niño separado de su madre) tiene un valor adaptativo.
La conducta de apego (el llanto y las protestas del niño separado de su madre) tiene un valor adaptativo.
Es decir, a lo largo de millones de años, ha tenido un efecto, mantener juntos a la madre y a su hijo, efecto que ha favorecido la supervivencia de los niños y por tanto de los genes que regulan dicha conducta. Cuando la conducta de apego alcanza su efecto se refuerza; es decir, se repite con mayor intensidad y frecuencia. Cuando no produce efecto se debilita y puede llegar a extinguirse. El primer día que usted vaya a trabajar, será probablemente la separación más larga de su hijo desde que nació.
Hasta ahora, cuando él se encontraba solo, lloraba, y alguien aparecía en pocos minutos y le cogía en brazos; normalmente usted, a veces papá o abuela. Si el niño no se consolaba en pocos minutos con otra persona, usted siempre acaba por aparecer, tal vez tardaba media hora si había salido a comprar…
Pero hoy, haga lo que haga su hijo, usted no volverá en ocho o diez horas. En el mejor de los casos, si está con la abuela o con otra persona que le puede prestar atención exclusiva, esa persona vendrá a consolarle en pocos minutos. Si está en una guardería puede llorar durante mucho rato sin que nadie le coja en brazos; la cuidadora tiene ocho niños y sólo dos brazos.
Los primeros días puede que su hijo llore bastante. Pero su llanto no tiene la respuesta esperada; mamá no vuelve. El niño aprende que, en determinadas circunstancias, llorar no sirve de nada, y poco a poco deja de hacerlo. Pero eso no significa que la separación ya no le afecte; las separaciones repetidas, recuerde, producen una angustia cada vez mayor, que no se manifestará mientras la madre está ausente, sino precisamente cuando la madre vuelve. Entonces las protestas del niño sí que tienen (por fortuna) la respuesta esperada.
Dicho de otro modo: el niño puede estar bastante tranquilo en la guardería, o con la abuela. Puede estar incluso, si tiene suficiente edad, contento y activo, jugando y riendo. Pero cuando vuelve a ver a su madre rompe a llorar, se le echa encima, se pega a sus faldas, grita, le exige brazos, se enfada con ella, le pega, vuelve a llorar… Lo que se suele llamar “ponerse muy pesado”.
Como de costumbre, algunas personas lo entienden todo al revés. Si en la guardería estuvo jugando, es que no le pasa nada. Y si, no pasándole nada, luego se pone a llorar, es que tiene cuento o hace teatro. Y si hace teatro precisamente con su madre es porque ésta se deja tomar el pelo y no sabe imponer disciplina, y él pretende hacer que se sienta mal, castigarla por haberse ido.
¿Qué debería hacer entonces el pobre niño para demostrar que sí que le pasa algo, que no es comedia? ¿Pasarse seis, ocho o diez horas seguidas llorando en la guardería? Por favor, nadie puede hacer eso, por grande que sea su dolor.
Imagínese que acude al funeral de un buen amigo. Seguro que pasa un rato muy triste, y en algún momento busca el contacto de un amigo común, se abrazan y lloran. Pero al cabo de unas horas estará tomando un café, tal vez con ese mismo amigo común, y hablarán de cosas sin importancia, y sonreirá, y esa misma noche cenará y verá la tele, y al día siguiente irá a trabajar como si nada, y nadie en el trabajo sabrá que viene usted de un funeral, y alguien contará un chiste, y usted se reirá. ¿Significa eso que no le pasa nada, que su dolor no era sincero, que sólo hacía comedia?
Pero no hace falta recurrir a ejemplos tan extremos, pues también la madre sufre cuando se separa de su hijo pequeño. ¿Acaso no se le partió el corazón cuando lo dejó por la mañana? ¿No ha pensado varias veces en él, qué hará, cómo estará, habrá llorado mucho? ¿No ha venido lo antes posible a recogerlo? Y, sin embargo, ¿no ha pasado la mañana trabajando normalmente, disimulando su dolor, hablando con la gente, sonriendo? Pues su hijo ha hecho lo mismo.
No es raro que el niño llore más a medida que va creciendo. A los 5 meses estaba tranquilo en la guardería, y tranquilo en casa. A los 14 meses llora cada mañana porque no quiere ir, y pasa las tardes de muy mal humor. Por un lado, como dijimos, la repetición de las separaciones aumenta la angustia. Pero, sobre todo, el niño de 5 meses no puede sentarse, no puede hablar, no puede gatear… sus posibilidades de expresar la angustia son menores, pero eso no significa que esté menos angustiado.
A veces, este cambio es relativamente brusco. Un niño que parecía bien adaptado a la guardería de pronto se resiste con uñas y dientes tras las vacaciones de Navidad o de verano. Creo que en estos casos influyen dos factores: por un lado, la relación con su madre ha mejorado mucho en esas semanas; ha sido tan feliz en su compañía que ahora la pérdida es más evidente. Por otro lado, los niños pequeños no comprenden muy bien eso de las vacaciones. Simplemente, se había acostumbrado a aceptar algo como inevitable, Mamá siempre se va a trabajar, y de pronto ve que no es inevitable. “Si la semana pasada se quedó conmigo, ¿por qué no puede quedarse también esta semana?”.
Con quién dejaré a mi hijo
Si la madre tiene que ausentarse, para ir a trabajar o simplemente para ir a comprar el pan, alguien tendrá que sustituirla (es muy peligroso dejar a un bebé o a un niño pequeño solo en una casa, aunque sea poco rato).
¿Qué características debería cumplir esa persona?
¿Qué características debería cumplir esa persona?
1.- Alguien que pueda dedicarle al niño tanto tiempo como le dedica la madre. Por supuesto que la madre no le dedica cada minuto de su tiempo: va al lavabo, habla por teléfono, prepara la comida… Pero cuando el bebé está despierto, pasa mucho rato mirándole a los ojos, diciéndole cosas, tocándole, cantándole… y también mucho rato saludándole desde lejos, diciéndole alguna cosa al pasar para mantener el contacto. Si el niño llora, la madre puede acudir en pocos minutos (a veces, en pocos segundos), y dejar cualquier otra cosa para tenerlo en brazos todo el tiempo que haga falta. La persona que la substituya, ¿tendrá tiempo material para hacer lo mismo?
2.- Alguien a quien el niño conozca. El padre es ideal, y la abuela (o el abuelo, que cada vez están más espabilados) u otros familiares también suelen serlo, si han tenido suficiente contacto previo con su hijo. Pero los niños no sienten “la llamada de la sangre”; si nunca ha visto a su abuela, es tan desconocida como cualquier otra persona.
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jueves, 24 de marzo de 2011
"Mamá a tiempo completo"
Hace unos dias en el blog de Belén, se hablaba sobre algunas de las situaciones y sentimientos con las que se encuentran las "mamás a tiempo completo" o sea, esas mujeres que por su maternidad han renunciado a trabajar y están en casa dedicadas por completo a la crianza de sus bebés; podeis leer la publicación AQUI. Resumidamente, lo que venia a postularse es que las "madres trabajadoras", hoy en dia, están socialmente aceptadas, porque hacen lo que se espera de ellas y por tanto no sienten la presión que las madres que se quedan en casa si reciben, como puede ser la incomprensión por parte de familiares y amigos. Asimismo trataba de la soledad y aislamiento en que se ven envueltas las "mamás a tiempo completo", mientras que las "madres trabajadoras" tienen una vida social y el apoyo de sus compañeras de trabajo.
Con los comentarios se terminó generando un debate, en el que se posicionaban por un lado las mamás trabajadoras y por otro las mamás que no trabajaban, al menos fuera de casa, y parecia que tristemente todo se reducia a defender cual de las opciones era mas dura y cual mas facil, acusandóse mutuamente unas a otras.
Esto me ha hecho reflexionar sobre el tema, ya que yo me defino actualmente como "mamá a tiempo completo" ya que estoy en casa con mi niña, para ocuparme de su crianza y de las labores del hogar cuando ella me lo permite, que no es tan facil como parece. Aunque yo personalmente no he sido "madre trabajadora", si que he trabajado muchos años como para saber las dificultades que ponen muchas empresas a la maternidad, las malas caras, la presión o directamente los despidos. Sin embargo, estoy de acuerdo en que socialmente si estan mas valoradas y aceptadas, quiza no por parte de la empresa, pero si por familiares, amigos, otras madres... Si una mujer se declara como madre trabajadora, es digna de admiración, es una mujer realizada, que puede con todo, una luchadora... etc.
Hace solo una o dos generaciones, las mujeres tenian que luchar para poder trabajar, y no ser solo amas de casa; estas mismas mujeres son hoy nuestras madres o abuelas y no entienden que no hagamos todo lo posible por hacer uso del derecho que a ellas tanto les costó conseguir. Del mismo modo que en su época, lo socialmente aceptable, lo bien visto era que la mujer se quedase en casa para ser esposa y madre, ahora es al revés. No se dan cuenta de que esa libertad que tanto lucharon por conseguir, deberia ser precisamente eso, el derecho a elegir libremente el camino que deseamos seguir, no cambiar unas imposiciones por otras.
Hemos llegado a un momento social en que si una mujer, que ha estudiado, que puede optar a un buen trabajo, decide voluntariamente que no es esa la opción que desea, nadie lo entiende. Nadie apoya a una mujer que desea ser "madre a tiempo completo", que quiere criar a sus hijos en lugar de que lo hagan sus abuelos, "canguros" o guarderias; porque no nos engañemos, cuando se trabaja fuera de casa (me remito a horarios de jornada completa, especialmente turnos partidos), a los hijos los crian los demás, porque a sus padres apenas los ven, como poco los crian entre todos.
Lo que ocurre es que las mujeres de esta generación, hemos sido criadas, educadas para estudiar, trabajar... y cuando decidimos quedarnos en casa, no es solo la presión social y familiar la que recae sobre nuestras espaldas, nosotras somos a menudo nuestro juez mas severo, exigiendonos a menudo mas de lo que podemos abarcar.
También me puedo llegar a imaginar lo duro que debe ser estar lejos de tus hijos, durante horas, intentando concentrarte en otras cosas cuando lo que realmente deseas es estar con ellos; tiene que ser duro, muy duro. Sin embargo, lo que no saben las "madres trabajadoras", es que mientras ellas ven pocas horas a sus hijos, y disfrutan todo lo que pueden de ellos, tratando de que ese tiempo sea lo mas fructifero posible, las "mamás a tiempo completo", que pasan todo el dia con sus hijos, no tienen tiempo para nada, no pueden tener una charla con las amigas, no pueden darse una ducha tranquilas, no pueden ver la televisión o leer un libro, como muchas personas creen y a veces sus unicas conversaciones en el dia son con un bebé que ni siquiera sabe hablar y siempre tratando de compaginarlo con tener la casa recogida y limpia... a menudo se tiene la sensación de que por mas que corrras nunca llegarás a todo. Nosotras pasamos muchas horas con nuestros hijos, yo no lo cambiaria por nada, pero no es "oro todo lo que reluce", porque a veces estas cansada, o triste, o enfadada y tienes que tragarte todo lo que sientes y poner tu mejor sonrisa por ellos y no siempre es facil, el dia tiene muchas horas y a veces no le ves el fin.
Criar a un hijo es una tarea dura, dificil, a tiempo completo, y no tiene jornada, no tiene vacaciones, no tiene tiempo de descanso... y como no trabajamos fuera de casa, nos imponemos la obligación de tener la casa limpia, recogida, ordenada, al mismo tiempo que atendemos a un bebé que nos necesita y nos reclama atención todo el dia... y a veces simplemente no se puede, pero cuando se lo intentas explicar a alguien que trabaja fuera de casa, ves en su rostro la total incomprensión y si es una "mamá trabajadora" además se sentirá ofendida porque pensará que si ella puede trabajar, llevar la casa y criar al bebé como puede quejarse alguien que solo tiene que hacer dos cosas cuando ella hace tres.
Yo no se si a todas las mamás les pasa, pero a mi me sabe muy mal que mi marido llegue de trabajar, a las siete de la tarde, y no haya conseguido hacer todas las tareas domesticas, aunque el no se enfade, yo no puedo evitar sentirme culpable, es como si no hubiera cumplido mi parte del trato, el trae el dinero, yo me ocupo de la casa, pero a veces con la peque no llego y es muy agobiante sentirse asi.
Generalmente la decisión de quedarte en casa, es consensuada con la pareja, porque otra de las consecuencias de convertirte en "mamá a tiempo completo" es no disponer de ingresos propios, por lo que es el papá quien trae el dinero; no es mi caso, pero esta circunstancia también puede generar miedo o inseguridad, porque si por alguna causa el matrimonio terminara en divorcio, la mujer se veria desamparada, sin trabajo y depende del tiempo que lleve fuera del mercado laboral, sin posibilidad de volver; yo confio plenamente en mi marido, se que en el peor de los casos no me dejaria en la estacada, de lo contrario no podria haber tomado esta decisión, pero es otro de los "inconvenientes" de esta situación.
Y por ultimo, cuando eres "mamá a tiempo completo" te sientes sola, muy sola... pasas todo el dia con tu bebé, al que amas y adoras, pero no tienes relaciones adultas, salvo quizás familiares, que no siempre son la mejor opción, y por supuesto a excepción de tu marido; pero yo me pregunto ¿puede o debe tu pareja suplir tu necesidad de vida social? ¿es eso justo o posible acaso? yo muchas veces estoy deseando que mi marido entre por la puerta para poder tener mi primera conversación del dia con un adulto... y eso significa que he ido generando una necesidad de socializar que a lo mejor no puede verse satisfecha solo con el, o quizás el ha tenido un mal dia en el trabajo y no tiene ganas de hablar o hay que hacer alguna tarea de la casa, que no he podido terminar y no podemos hablar... entonces si que te sientes sola. Y es muy duro, y nadie te lo explica ni te prepara para ello, porque nos preparan para estudiar, trabajar... siempre rodeadas de otras personas con las que interactuar y nadie sabe lo que se siente hasta que lo vive y ¿como vas a poder encontrar comprensión y apoyo si estamos todas encerradas en nuestras casas? y si tratas de exponerle estos sentimientos a otras personas, que no esten en tu situación, no solo no lo van a comprender sino que van a postular que no tienes derecho a quejarte encima de que estas en casa...
Parece que la sociedad está preparada para que una madre sea trabajadora, y cuando no es asi, no aciertan a comprender el porque y peor aun, no pueden aceptar que a pesar de que ser "mamá a tiempo completo" sea una decisión meditada, consensuada con la pareja, y de la que no nos arrepentimos en absoluto, también tiene sus inconvenientes, sus problemas, sus sentimientos encontrados...
Lo que mas me entristece es que seamos las mujeres las primeras que nos atacamos unas a otras, lo que me hace pensar que quienes mas se ofenden tanto es porque en el fondo no estan seguras de la opción que han tomado, porque yo no me siento ofendida si una "madre trabajadora" expone sus problemas o sentimientos. Yo he tomado la decisión de ser "mamá a tiempo completo" y estoy encantada con ella, gracias a que mi marido y yo estamos de acuerdo en ello (como en casi todo por suerte), y podemos permitirnoslo economicamente, que no es poca cosa, voy a ser yo quien crie principalmente a nuestra hija, por supuesto con su apoyo, pero creo firmemente que nadie mejor que una madre para estar con un bebé, sobre todo los primeros años. Pero que esta opción sea la que elijo, no significa que sea "un camino de rosas", ser "madre trabajadora" es duro pero no serlo también, no hay camino fácil.
Como mujeres y mas siendo madres nos toca luchar, por nosotras y por nuestros hijos, no deberiamos perder mas tiempo y energias luchando entre nosotras.
Con los comentarios se terminó generando un debate, en el que se posicionaban por un lado las mamás trabajadoras y por otro las mamás que no trabajaban, al menos fuera de casa, y parecia que tristemente todo se reducia a defender cual de las opciones era mas dura y cual mas facil, acusandóse mutuamente unas a otras.
Esto me ha hecho reflexionar sobre el tema, ya que yo me defino actualmente como "mamá a tiempo completo" ya que estoy en casa con mi niña, para ocuparme de su crianza y de las labores del hogar cuando ella me lo permite, que no es tan facil como parece. Aunque yo personalmente no he sido "madre trabajadora", si que he trabajado muchos años como para saber las dificultades que ponen muchas empresas a la maternidad, las malas caras, la presión o directamente los despidos. Sin embargo, estoy de acuerdo en que socialmente si estan mas valoradas y aceptadas, quiza no por parte de la empresa, pero si por familiares, amigos, otras madres... Si una mujer se declara como madre trabajadora, es digna de admiración, es una mujer realizada, que puede con todo, una luchadora... etc.
Hace solo una o dos generaciones, las mujeres tenian que luchar para poder trabajar, y no ser solo amas de casa; estas mismas mujeres son hoy nuestras madres o abuelas y no entienden que no hagamos todo lo posible por hacer uso del derecho que a ellas tanto les costó conseguir. Del mismo modo que en su época, lo socialmente aceptable, lo bien visto era que la mujer se quedase en casa para ser esposa y madre, ahora es al revés. No se dan cuenta de que esa libertad que tanto lucharon por conseguir, deberia ser precisamente eso, el derecho a elegir libremente el camino que deseamos seguir, no cambiar unas imposiciones por otras.
Hemos llegado a un momento social en que si una mujer, que ha estudiado, que puede optar a un buen trabajo, decide voluntariamente que no es esa la opción que desea, nadie lo entiende. Nadie apoya a una mujer que desea ser "madre a tiempo completo", que quiere criar a sus hijos en lugar de que lo hagan sus abuelos, "canguros" o guarderias; porque no nos engañemos, cuando se trabaja fuera de casa (me remito a horarios de jornada completa, especialmente turnos partidos), a los hijos los crian los demás, porque a sus padres apenas los ven, como poco los crian entre todos.
Lo que ocurre es que las mujeres de esta generación, hemos sido criadas, educadas para estudiar, trabajar... y cuando decidimos quedarnos en casa, no es solo la presión social y familiar la que recae sobre nuestras espaldas, nosotras somos a menudo nuestro juez mas severo, exigiendonos a menudo mas de lo que podemos abarcar.
También me puedo llegar a imaginar lo duro que debe ser estar lejos de tus hijos, durante horas, intentando concentrarte en otras cosas cuando lo que realmente deseas es estar con ellos; tiene que ser duro, muy duro. Sin embargo, lo que no saben las "madres trabajadoras", es que mientras ellas ven pocas horas a sus hijos, y disfrutan todo lo que pueden de ellos, tratando de que ese tiempo sea lo mas fructifero posible, las "mamás a tiempo completo", que pasan todo el dia con sus hijos, no tienen tiempo para nada, no pueden tener una charla con las amigas, no pueden darse una ducha tranquilas, no pueden ver la televisión o leer un libro, como muchas personas creen y a veces sus unicas conversaciones en el dia son con un bebé que ni siquiera sabe hablar y siempre tratando de compaginarlo con tener la casa recogida y limpia... a menudo se tiene la sensación de que por mas que corrras nunca llegarás a todo. Nosotras pasamos muchas horas con nuestros hijos, yo no lo cambiaria por nada, pero no es "oro todo lo que reluce", porque a veces estas cansada, o triste, o enfadada y tienes que tragarte todo lo que sientes y poner tu mejor sonrisa por ellos y no siempre es facil, el dia tiene muchas horas y a veces no le ves el fin.
Criar a un hijo es una tarea dura, dificil, a tiempo completo, y no tiene jornada, no tiene vacaciones, no tiene tiempo de descanso... y como no trabajamos fuera de casa, nos imponemos la obligación de tener la casa limpia, recogida, ordenada, al mismo tiempo que atendemos a un bebé que nos necesita y nos reclama atención todo el dia... y a veces simplemente no se puede, pero cuando se lo intentas explicar a alguien que trabaja fuera de casa, ves en su rostro la total incomprensión y si es una "mamá trabajadora" además se sentirá ofendida porque pensará que si ella puede trabajar, llevar la casa y criar al bebé como puede quejarse alguien que solo tiene que hacer dos cosas cuando ella hace tres.
Yo no se si a todas las mamás les pasa, pero a mi me sabe muy mal que mi marido llegue de trabajar, a las siete de la tarde, y no haya conseguido hacer todas las tareas domesticas, aunque el no se enfade, yo no puedo evitar sentirme culpable, es como si no hubiera cumplido mi parte del trato, el trae el dinero, yo me ocupo de la casa, pero a veces con la peque no llego y es muy agobiante sentirse asi.
Generalmente la decisión de quedarte en casa, es consensuada con la pareja, porque otra de las consecuencias de convertirte en "mamá a tiempo completo" es no disponer de ingresos propios, por lo que es el papá quien trae el dinero; no es mi caso, pero esta circunstancia también puede generar miedo o inseguridad, porque si por alguna causa el matrimonio terminara en divorcio, la mujer se veria desamparada, sin trabajo y depende del tiempo que lleve fuera del mercado laboral, sin posibilidad de volver; yo confio plenamente en mi marido, se que en el peor de los casos no me dejaria en la estacada, de lo contrario no podria haber tomado esta decisión, pero es otro de los "inconvenientes" de esta situación.
Y por ultimo, cuando eres "mamá a tiempo completo" te sientes sola, muy sola... pasas todo el dia con tu bebé, al que amas y adoras, pero no tienes relaciones adultas, salvo quizás familiares, que no siempre son la mejor opción, y por supuesto a excepción de tu marido; pero yo me pregunto ¿puede o debe tu pareja suplir tu necesidad de vida social? ¿es eso justo o posible acaso? yo muchas veces estoy deseando que mi marido entre por la puerta para poder tener mi primera conversación del dia con un adulto... y eso significa que he ido generando una necesidad de socializar que a lo mejor no puede verse satisfecha solo con el, o quizás el ha tenido un mal dia en el trabajo y no tiene ganas de hablar o hay que hacer alguna tarea de la casa, que no he podido terminar y no podemos hablar... entonces si que te sientes sola. Y es muy duro, y nadie te lo explica ni te prepara para ello, porque nos preparan para estudiar, trabajar... siempre rodeadas de otras personas con las que interactuar y nadie sabe lo que se siente hasta que lo vive y ¿como vas a poder encontrar comprensión y apoyo si estamos todas encerradas en nuestras casas? y si tratas de exponerle estos sentimientos a otras personas, que no esten en tu situación, no solo no lo van a comprender sino que van a postular que no tienes derecho a quejarte encima de que estas en casa...
Parece que la sociedad está preparada para que una madre sea trabajadora, y cuando no es asi, no aciertan a comprender el porque y peor aun, no pueden aceptar que a pesar de que ser "mamá a tiempo completo" sea una decisión meditada, consensuada con la pareja, y de la que no nos arrepentimos en absoluto, también tiene sus inconvenientes, sus problemas, sus sentimientos encontrados...
Lo que mas me entristece es que seamos las mujeres las primeras que nos atacamos unas a otras, lo que me hace pensar que quienes mas se ofenden tanto es porque en el fondo no estan seguras de la opción que han tomado, porque yo no me siento ofendida si una "madre trabajadora" expone sus problemas o sentimientos. Yo he tomado la decisión de ser "mamá a tiempo completo" y estoy encantada con ella, gracias a que mi marido y yo estamos de acuerdo en ello (como en casi todo por suerte), y podemos permitirnoslo economicamente, que no es poca cosa, voy a ser yo quien crie principalmente a nuestra hija, por supuesto con su apoyo, pero creo firmemente que nadie mejor que una madre para estar con un bebé, sobre todo los primeros años. Pero que esta opción sea la que elijo, no significa que sea "un camino de rosas", ser "madre trabajadora" es duro pero no serlo también, no hay camino fácil.
Como mujeres y mas siendo madres nos toca luchar, por nosotras y por nuestros hijos, no deberiamos perder mas tiempo y energias luchando entre nosotras.
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miércoles, 9 de marzo de 2011
¿Existe el instinto maternal?
A través del blog de "Creciendo con David", he llegado al siguiente artículo: "INSTINTO MATERNAL", del periodico "El Mundo" en el que se cuestiona la existencia o no del llamado "instinto maternal" de las mujeres. Se trata de un texto sensacionalista, sesgado, que recopila opiniones dispares de profesionales de diversos ambitos, sin demasiada base cientifica demostrable en ningún caso, incluye una lista de mujeres "famosas" que niegan la existencia de dicho instinto, sean madreso no.
Yo deseo hacer mi reflexión sobre el tema:
Mucho se ha debatido y postulado sobre los instintos humanos; parece que la opinión generalizada, acepta que como animales que somos, tenemos algunos instintos que aun perduran: el de supervivencia y el de reproducción. Si nos acogemos a la definición etimologica de la palabra, parece que el instinto domina nuestros actos de forma inevitable y es común a toda la especie; en ese caso, el instinto de supervivencia entraria en la definición pero no el de reproducción porque los seres humanos, no entramos "en celo", y somos perfectamente capaces de reprimir nuestro deseo sexual e incluso tener relaciones sin el objetivo de la procreación.
También se comenta que la cultura sublima los instintos, e incluso puede llegar a hacerlos desaparecer por completo, dejandonos con libre voluntad sobre nuestros actos. Creo que esto es una ingenuidad, este pensamiento en si mismo es lo que nos lleva a negar la existencia de dichos instintos, bajo la falsa creencia de que nuestro raciocinio puede anular nuestra biologia. Somos animales, racionales, si, pero animales a fin de cuentas y como tales, tenemos instintos que estan ahi y si bien no nos dominan por completo, porque para eso está nuestra capacidad de razonar, si que modulan nuestros actos, siempre que sepamos escucharlos.
Del mismo modo que reconocemos que nuestro instinto de supervivencia nos lleva a tener miedo ante situaciones peligrosas, tenemos que aceptar el hecho de que hay personas más "temerarias" que otras, que se lanzan en paracaidas, que escalan montañas o que atraviesan desiertos... entonces, ¿es que no tienen instinto de supervivencia? puede que su deseo de aventura supere su miedo, o puede que simplemente no lo "escuchen".
Si aceptamos que como animales, tenemos el instinto de procreación de la especie, ¿porque hay personas que no desean tener hijos? ¿es que esas personas no tienen ese instinto? quizás simplemente lo ignoran, lo subliman con ideas o tendencias culturales, como la realización personal a través de los estudios o el trabajo, lo racionalizan bajo la explicación de que desean su tiempo y dinero para cumplir sus propios deseos, lo anulan en favor de una cultura del culto al cuerpo, para precisamente no sufrir en sus carnes los cambios derivados de la maternidad...
He mencionado los dos instintos que el articulo acepta como verdaderos y existentes en todos los seres humanos, aunque es facilmente debatible que no todos los poseen. Sin embargo estoy segura de que tenemos más, muchos más. Lo que sucede es que en nuestras sociedades, llenas de ideas, conocimiento, cultura... hemos aparcado, arrinconado y enterrado tanto los instintos, que ya no sabemos oirlos ni reconocerlos.
El "instinto maternal" es fuente de eterno debate, porque es casi imposible poder demostrar su existencia. Para empezar, pertence unicamente al género femenino, lo que ya no lo hace propio de toda la especie. Por otro lado, es un instinto no necesariamente innato, ni siquiera presente en todas las mujeres, solo por el hecho de serlo; ni tan solo todas las madres son poseedoras de dicho instinto. Pero, ¿acaso esto significa que no exista? Al igual que con otros instintos, solo las personas que lo sienten, que lo escuchan y que son capaces de entender claramente lo que les dice, pueden decir si existe o no.
Es absurdo que hombres, mujeres que no tienen hijos ni desean tenerlos, o madres que dicen no sentir ese instinto, pretendan ponerse a debatir sobre si existe o no. Nunca lo podrán saber con certeza, por mucho que teoricen, que hagan estudios, escriban libros o realicen experimentos.
Solo una mujer, que ve a su hijo, que siente dentro de su ser que hay un amor por esa criatura mas grande de lo que jamás hubiera creido posible, que siente que daria su tiempo, su energia, su cuerpo, su vida si fuera necesario para proteger a ese bebé... una mujer, que cuando oye el llanto de su cachorro, sabe lo que le pasa, que siente el impulso irrefrenable de satisfacer lo antes posible las necesidades de ese bebé, porque si no lo hace no puede pensar, no puede escuchar siquiera a su pareja, no puede hacer nada que no se encamine a consolar, cuidar, acunar, alimentar... a su cria; solo una mujer, que distingue el llanto de su hijo por encima de cualquier otro, que puede saber que su bebé llora aunque no lo oiga, que cuando oye a su cria llorar por hambre, se "derrama" literalmente la leche de su cuerpo... Solo una mujer, que no puede dormir, por muy agotada que se sienta, que no puede comer por hambrienta que esté, que no puede pensar en sus necesidades más básicas, si siente que su bebé la necesita.... Solo una mujer, que ha creado vida dentro de sus entrañas, la alumbrado al mundo y la ha amado en forma de un hijo, solo una madre que sienta lo descrito, puede decir que el instinto maternal existe.
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jueves, 3 de marzo de 2011
Amor de madre
Hace unos dias, leí un articulo de la revista "Mi bebé y yo", que se titulaba "Amor de madre" y que haciendo honor al titulo, viene a postular la importancia que tiene para el bebé el amor sincero e incondicional de su madre, comparandolo con la necesidad de alimento y llegando incluso a decir que es hasta mas necesario que este.
El articulo hace alusión a estudios según los cuales se ha demostrado, que los niños criados lejos de sus padres, en hospicios, donde no son cogidos en brazos ni reciben su cariño constante, enferman mas.
Esto me ha hecho reflexionar, sobre la creencia popular que existe sobre las necesidades del bebé, y que desde que nace, le hacen saber a la mamá pregunte o no por ellas.
Desde que mi hija vino al mundo, he escuchado, sobretodo de familiares y amigos, que no se debe coger al bebé en brazos, al menos no durante demasiado tiempo (aunque nadie se atreve a aventurar cuanto es demasiado) porque se va a "acostumbrar" y luego no querrá otra cosa, mas que le tengas en brazos todo el dia. Lo curioso de esto es que un bebé, hasta los 3 meses no es consciente de lo que sucede a su alrededor, no como para poder acostumbrarse a nada, pues aun no ha desarrollado suficiente sus funciones cognitivas, se guia solo por sus sensaciones de bienestar (en brazos, con el olor y calor materno, con comida en el estomago, con ropa para no tener frio...) o de malestar (frio, hambre, miedo...). Además, las mismas personas que te aconsejan con sus mejores intenciones que no lo cojas, son las que quieren cogerlo cada vez que lo ven... claro, con la excusa de que lo ven menos... pero yo me pregunto, ¿no es estar en brazos igual? si se supone que se le ha de coger poco, mejor que lo cojan sus padres ¿no? o ¿es que es mejor que no lo cojamos para que puedan cogerlo ellos? Una cosa es no tenerle en brazos todo el dia, pero otra cosa es que te lo digan cada vez que te ven con el en los brazos... alguna vez también le podremos coger ¿no?.
Otra de las frases que mas he tenido que escuchar, es que "no le pasa nada porque llore, te está tomando el pelo". Me remito de nuevo, a que un bebé no puede "tomarte el pelo" simplemente porque eso va mas allá de sus capacidades. Además, creo que es al contrario, no es que "no le pase nada porque llore", es que si llora es porque le pasa algo, porque los bebés, no tienen mas que el llanto como medio de comunicación, por lo que es su unico modo de decirnos que algo le sucede.
Entonces, ¿porque esa obsesión, por no coger a un ser indefenso, que nos reclama con llantos?... ¿porque dejarle llorar cuando no lo hariamos con ningun otro ser querido?
Yo he llegado a la conclusión, de que según la creencia popular, el amor no es una necesidad aceptable de los bebés.
Un bebé solo puede llorar y recibir atención por las siguientes cosas: hambre, frio, gases, pañal sucio, sueño; si llora, sin que se de ninguna de estas situaciones, es que "te esta tomando el pelo".
Pero si un bebé, que no sabe comunicarse mas que por medio del llanto, que necesita el amor de su madre tanto o mas que el propio alimento, quiere amor, ¿como lo puede pedir? Si resulta que llora, y no tiene hambre, ni frio, ni gases... ¿que pasa entonces? Según la creencia popular, te esta engañando, y no le pasa nada, asi que estas en tu derecho (por no decir obligación), de dejarle llorar.
Y yo me pregunto y si ese bebé simplemente quiere amor, quiere que lo cojan en brazos, que le den calor y cariño, que le hagan caricias, solo por el placer que eso reporta a cualquier ser vivo... ¿como se debe sentir viendo que no solo no lo consigue sino que además recibe por ello un reproche porque "nos esta manipulando" y no debemos permitirlo?
Me parte el corazón pensar en ese pequeño ser, avido de nuestro amor, que desea y solicita nuestro cariño como alimento para su alma como pide la leche como alimento de su cuerpo y no consigue recibirlo a traves de su unico medio de expresión, el llanto.
A nadie se le ocurriria no alimentar a un bebé que llora por hambre, seria una aberración negarle el alimento, el calor o la higiene que necesita para sobrevivir. Entonces, ¿porque le niegan el amor? ¿porque no es una necesidad el amor? si lo es para los adultos, si le damos amor a nuestras mascotas... ¿porque no a nuestros cachorros? Es triste que necesitemos de articulos en las revistas que nos "informen", a través de expertas opiniones y de estudios cientificos, de las consecuencias de no dar amor a nuestros hijos... es una pena que nuestro propio circulo familiar nos empuje a desestimar el amor como una necesidad tanto o mas importante que otras para nuestros bebés...
Como en tantas otras cosas, parece que nos hemos olvidado tanto, de escuchar a nuestros instintos que necesitamos que nos enseñen como volver a oirlos; porque cualquier madre, que sienta a su bebé, que lo vea ante si, que le oiga llorar, solo tiene que centrarse en lo que siente, olvidarse de consejos y opiniones y cogerá a su bebé sin dudarlo, lo llenará de besos y caricias y no lo soltará de sus brazos hasta que sea totalmente necesario. Solo nos queda seguir, escuchando solo las voces que importan, que en la mayoria de los casos, estan solo en nuestro corazón.
Yo he cogido a mi hija todo lo que he podido y he acudido a su llanto siempre, y en todos los casos le sucedia algo, dentro o fuera de la "lista". Es ahora, con 4 meses cuando está empezando a aprender a lloriquear, porque llorar no le sale si no le pasa algo de verdad, para llamar mi atención, porque no quiere que me aleje de ella. Incluso asi, entiendo que un bebé que no sabe hablar, ni andar, para cuya supervivencia depende por completo de mi, ¿como no va a sentir miedo si me alejo? ¿acaso nosotros no nos sentiriamos asi?. Yo como siempre, escuchare las opiniones con el filtro de mi corazón y seguiré el camino de mi instinto, porque a mi niña nunca le va a faltar, amor de madre.
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martes, 22 de febrero de 2011
¿Cuestión de organizarse?
Hace unos dias, me contaron que una prima mia, que tiene un niño de aproximadamente 1 año, lo había empezado a llevar a la guardería. Alegremente pregunté si es que había encontrado trabajo, pues por lo que yo sabía no tenia. Mi sorpresa fué bastante grande cuando me respondieron que no, que llevaba al niño a la guarderia porque "se le caia la casa encima", que ella no estaba acostumbrada a no trabajar y que el niño no la dejaba hacer nada en casa y se agobiaba. Lo que yo entendí de esa situación fue basicamente que llevaba al niño a la guardería porque "le molestaba" en casa, que preferia dejarle alli a estar con el... me pareció bastante triste.
Mi bebita tiene casi 4 meses y hasta hacer poco hemos estado los 3 juntos (su papá, ella y yo) porque el pudo tomarse parte de mi baja y yo no trabajaba (un lio). Como estabamos los dos en casa, nos organizabamos con las tareas y la bebé; normalmente él cocinaba, limpiaba... y yo me encargaba de ella (darle de comer, cambiarla, bañarla...) incluso me pasé los 2 primeros meses durmiendo con ella en el comedor (yo dormía en el sofá) para que él pudiera dormir toda la noche seguida.
Ahora hace unas 2 semanas que mi marido ha vuelto al trabajo, por lo que hemos decidido, que ya que él trabaja y yo no, pues que yo me encargue de la casa y de la bebé. Como idea parecía buena y factible, pero a la práctica admito que se me está haciendo bastante cuesta arriba. Resulta que a pesar de no trabajar, aunque parezca mentira, me faltan horas para hacer lo más básico en la casa, y eso que no paro practicamente desde que me levanto hasta que me acuesto...
La bebita me interrumpe todo el tiempo, con lo que es casi impensable poder hacer una tarea seguida; eso implica una gran pérdida de tiempo, porque lo dejas a medias, vas a ver que le pasa, si tiene hambre vuelves a por un biberón... con los consiguientes viajes por la casa. Además resulta que no lleva nada bien lo de separarse de mi, por lo que depende lo que quiera hacer, si he de irme a otra habitación tengo varias opciones:
- llevarla conmigo en una de esas mochilas ajustables para bebés
- llevarla en su hamaquita y dejarla en la puerta de la sala en la que esté
- hablarle desde lejos para que no se asuste
Todas estas opciones tienen sus pros y sus contras:
- si me la llevo con la mochila: pros: está conmigo y no llora. Contras: no le gusta estar alli, no se porque pero no está cómoda, además pesa ya unos 6 kilos con lo que intentar hacer tareas como barrer, fregar... se complica por el peso y también por lo que abulta, para agacharse...
- si me llevo su hamaquita: pros: me ve, no se asusta y no llora, yo la tengo vigilada en todo momento y también estoy mas tranquila, no tengo que cargar su peso sobre mi. Contras: si tengo que irme moviendo tengo que irla trasladando a ella, bien de sala o si por ejemplo estoy fregando ir empujando la sillita...
- hablarle: pros: se calma al saber que no "me he ido". Contras: se consuela mucho menos que viendome, aguanta poco rato y termina lloriqueando para que vuelva.
Normalmente suelo utilizar la técnica de hablarle desde lejos si estoy barriendo o fregando, o haciendo algo rápido y me la llevo con su hamaquita para estar en la cocina, ducharme...
Aunque siempre hay dias que está mas "madrera" y ni por esas... lo que procuro es hacer todo lo que puedo entre sus tomas, aunque a veces no me da tiempo ni de comer... o aprovechar cuando duerme la siesta, pero suele dormir muy poco o se duerme solo cuando la mezo asi que no me puedo ir o se despierta.
Hoy pensaba en la situación que me explicaron de mi prima, y de pronto empecé a comprenderla un poco mas. Mi hija y yo no nos hemos separado practicamente desde que nació, y desde luego no puedo ni plantearme la idea de llevarla a una guarderia sin necesidad de ello. En realidad, aun no se cuando volveré a trabajar, pero no creo que sea antes de que ella tenga al menos 1 o 2 años. Pero de pronto me imaginé a mi prima, con su bebé de 1 año, que ya camina por la casa, seguramente también habla... y ella intentando hacer las tareas, entretener al niño y no enloquecer por el camino. ¿Sera que todo es cuestión de organizarse?
Mi bebita tiene casi 4 meses y hasta hacer poco hemos estado los 3 juntos (su papá, ella y yo) porque el pudo tomarse parte de mi baja y yo no trabajaba (un lio). Como estabamos los dos en casa, nos organizabamos con las tareas y la bebé; normalmente él cocinaba, limpiaba... y yo me encargaba de ella (darle de comer, cambiarla, bañarla...) incluso me pasé los 2 primeros meses durmiendo con ella en el comedor (yo dormía en el sofá) para que él pudiera dormir toda la noche seguida.
Ahora hace unas 2 semanas que mi marido ha vuelto al trabajo, por lo que hemos decidido, que ya que él trabaja y yo no, pues que yo me encargue de la casa y de la bebé. Como idea parecía buena y factible, pero a la práctica admito que se me está haciendo bastante cuesta arriba. Resulta que a pesar de no trabajar, aunque parezca mentira, me faltan horas para hacer lo más básico en la casa, y eso que no paro practicamente desde que me levanto hasta que me acuesto...
La bebita me interrumpe todo el tiempo, con lo que es casi impensable poder hacer una tarea seguida; eso implica una gran pérdida de tiempo, porque lo dejas a medias, vas a ver que le pasa, si tiene hambre vuelves a por un biberón... con los consiguientes viajes por la casa. Además resulta que no lleva nada bien lo de separarse de mi, por lo que depende lo que quiera hacer, si he de irme a otra habitación tengo varias opciones:
- llevarla conmigo en una de esas mochilas ajustables para bebés
- llevarla en su hamaquita y dejarla en la puerta de la sala en la que esté
- hablarle desde lejos para que no se asuste
Todas estas opciones tienen sus pros y sus contras:
- si me la llevo con la mochila: pros: está conmigo y no llora. Contras: no le gusta estar alli, no se porque pero no está cómoda, además pesa ya unos 6 kilos con lo que intentar hacer tareas como barrer, fregar... se complica por el peso y también por lo que abulta, para agacharse...
- si me llevo su hamaquita: pros: me ve, no se asusta y no llora, yo la tengo vigilada en todo momento y también estoy mas tranquila, no tengo que cargar su peso sobre mi. Contras: si tengo que irme moviendo tengo que irla trasladando a ella, bien de sala o si por ejemplo estoy fregando ir empujando la sillita...
- hablarle: pros: se calma al saber que no "me he ido". Contras: se consuela mucho menos que viendome, aguanta poco rato y termina lloriqueando para que vuelva.
Normalmente suelo utilizar la técnica de hablarle desde lejos si estoy barriendo o fregando, o haciendo algo rápido y me la llevo con su hamaquita para estar en la cocina, ducharme...
Aunque siempre hay dias que está mas "madrera" y ni por esas... lo que procuro es hacer todo lo que puedo entre sus tomas, aunque a veces no me da tiempo ni de comer... o aprovechar cuando duerme la siesta, pero suele dormir muy poco o se duerme solo cuando la mezo asi que no me puedo ir o se despierta.
Hoy pensaba en la situación que me explicaron de mi prima, y de pronto empecé a comprenderla un poco mas. Mi hija y yo no nos hemos separado practicamente desde que nació, y desde luego no puedo ni plantearme la idea de llevarla a una guarderia sin necesidad de ello. En realidad, aun no se cuando volveré a trabajar, pero no creo que sea antes de que ella tenga al menos 1 o 2 años. Pero de pronto me imaginé a mi prima, con su bebé de 1 año, que ya camina por la casa, seguramente también habla... y ella intentando hacer las tareas, entretener al niño y no enloquecer por el camino. ¿Sera que todo es cuestión de organizarse?
Publicado por
Tania
en
23:16
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Etiquetas:
cosas de casa,
maternidad,
reflexiones
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