Mi princesita se hace mayor...

Lilypie Third Birthday tickers

sábado, 19 de marzo de 2011

Iniciativa "Entrevistas a Papás y Mamás 2.0"

Quiero informaros de una iniciativa muy bonita y muy interesante que ha puesto en marcha Myriam Cabanillas del blog "De mi maternidad y otros demonios"; una sección de entrevistas a papás y mamás bloguer@s.

Los protagonistas serán todos aquell@s papás y mamás blogger que lo deseen. 

El objetivo es conocer más a los autores de blog de temática similar para seguir tejiendo así la red virtual de padres y madres con ideas e inquietudes similares en lo que a la educación y crianza de los mas pequeños se refiere.... y pasar un rato entretenid@s.

El encargado de inaugurar la sección ha sido mi marido, "El caminante del cielo" autor del blog Reflexiones de un papá. Podeis leer su entrevista AQUÍ. Yo os aconsejo la lectura, a mi me ha gustado mucho, además es interesante conocer la visión de un papá en un mundo tan lleno de mamis ^^
Esta semana me ha entrevistado a mi, por mi blog "Mami Milka", si lo deseais podeis leer la entrevista AQUÍ. Espero que os resulte una lectura agradable y entretenida.

A mi la iniciativa de Myriam me ha entusiasmado, os animo a que participeis también, solo teneis que poneros en contacto con ella para que os haga llegar las preguntas y responderselas por mail, sereis publicados en su blog.


Feliz dia del padre!!!

lunes, 14 de marzo de 2011

La risa de mi niña

Hoy quiero compartir con vosotr@s  uno de los regalos mas bonitos que me han hecho nunca:  la risa de mi niña.
Una de las cosas mas hermosas que tienen los bebés es su total inocencia y sinceridad; cuando les pasa algo lloran de verdad, no mienten, no manipulan, no engañan, solo expresan su dolor...  y del mismo modo, cuando son felices, sonrien con tanta ternura, con tanto amor, con tanto cariño... Mi pequeña, con 4 meses recién cumplidos me regaló una noche las carcajadas mas hermosas, dulces y sinceras que pueden existir.
A mi me llena el corazón oirlas, son alimento para mi alma. Espero que puedan llegaros un poquito al corazón y alegraroslo también.

miércoles, 9 de marzo de 2011

¿Existe el instinto maternal?



A través del blog de "Creciendo con David", he llegado al siguiente artículo: "INSTINTO MATERNAL", del periodico "El Mundo" en el que se cuestiona la existencia o no del llamado "instinto maternal" de las mujeres. Se trata de un texto sensacionalista, sesgado, que recopila opiniones dispares de profesionales de diversos ambitos, sin demasiada base cientifica demostrable en ningún caso, incluye una lista de mujeres "famosas" que niegan la existencia de dicho instinto, sean madreso no.

Yo deseo hacer mi reflexión sobre el tema:

Mucho se ha debatido y postulado sobre los instintos humanos; parece que la opinión generalizada, acepta que como animales que somos, tenemos algunos instintos que aun perduran: el de supervivencia y el de reproducción. Si nos acogemos a la definición etimologica de la palabra, parece que el instinto domina nuestros actos de forma inevitable y es común a toda la especie; en ese caso, el instinto de supervivencia entraria en la definición pero no el de reproducción porque los seres humanos, no entramos "en celo", y somos perfectamente capaces de reprimir nuestro deseo sexual e incluso tener relaciones sin el objetivo de la procreación.
También se comenta que la cultura sublima los instintos, e incluso puede llegar a hacerlos desaparecer por completo, dejandonos con libre voluntad sobre nuestros actos. Creo que esto es una ingenuidad, este pensamiento en si mismo es lo que nos lleva a negar la existencia de dichos instintos, bajo la falsa creencia de que nuestro raciocinio puede anular nuestra biologia. Somos animales, racionales, si, pero animales a fin de cuentas y como tales, tenemos instintos que estan ahi y si bien no nos dominan por completo, porque para eso está nuestra capacidad de razonar, si que modulan nuestros actos, siempre que sepamos escucharlos.
Del mismo modo que reconocemos que nuestro instinto de supervivencia nos lleva a tener miedo ante situaciones peligrosas, tenemos que aceptar el hecho de que hay personas más "temerarias" que otras, que se lanzan en paracaidas, que escalan montañas o que atraviesan desiertos... entonces, ¿es que no tienen instinto de supervivencia? puede que su deseo de aventura supere su miedo, o puede que simplemente no lo "escuchen".
Si aceptamos que como animales, tenemos el instinto de procreación de la especie, ¿porque hay personas que no desean tener hijos? ¿es que esas personas no tienen ese instinto? quizás simplemente lo ignoran, lo subliman con ideas o tendencias culturales, como la realización personal a través de los estudios o el trabajo, lo racionalizan bajo la explicación de que desean su tiempo y dinero para cumplir sus propios deseos,  lo anulan en favor de una cultura del culto al cuerpo, para precisamente no sufrir en sus carnes los cambios derivados de la maternidad...
He mencionado los dos instintos que el articulo acepta como verdaderos y existentes en todos los seres humanos, aunque es facilmente debatible que no todos los poseen. Sin embargo estoy segura de que tenemos más, muchos más. Lo que sucede es que en nuestras sociedades, llenas de ideas, conocimiento, cultura... hemos aparcado, arrinconado y enterrado tanto los instintos, que ya no sabemos oirlos ni reconocerlos.
El "instinto maternal" es fuente de eterno debate, porque es casi imposible poder demostrar su existencia. Para empezar, pertence unicamente al género femenino, lo que ya no lo hace propio de toda la especie. Por otro lado, es un instinto no necesariamente innato, ni siquiera presente en todas las mujeres, solo por el hecho de serlo; ni tan solo todas las madres son poseedoras de dicho instinto. Pero, ¿acaso esto significa que no exista? Al igual que con otros instintos, solo las personas que lo sienten, que lo escuchan y que son capaces de entender claramente lo que les dice, pueden decir si existe o no.
Es absurdo que hombres, mujeres que no tienen hijos ni desean tenerlos, o madres que dicen no sentir ese instinto, pretendan ponerse a debatir sobre si existe o no. Nunca lo podrán saber con certeza, por mucho que teoricen,  que hagan estudios, escriban libros o realicen experimentos.
Solo una mujer, que ve a su hijo, que siente dentro de su ser que hay un amor por esa criatura mas grande de lo que jamás hubiera creido posible, que siente que daria su tiempo, su energia, su cuerpo, su vida si fuera necesario para proteger a ese bebé... una mujer, que cuando oye el llanto de su cachorro, sabe lo que le pasa, que siente el impulso irrefrenable de satisfacer lo antes posible las necesidades de ese bebé, porque si no lo hace no puede pensar, no puede escuchar siquiera a su pareja, no puede hacer nada que no se encamine a consolar, cuidar, acunar, alimentar... a su cria; solo una mujer, que distingue el llanto de su hijo por encima de cualquier otro, que puede saber que su bebé llora aunque no lo oiga, que cuando oye a su cria llorar por hambre, se "derrama" literalmente la leche de su cuerpo... Solo una mujer, que no puede dormir, por muy agotada que se sienta, que no puede comer por hambrienta que esté, que no puede pensar en sus necesidades más básicas, si siente que su bebé la necesita.... Solo una mujer, que ha creado vida dentro de sus entrañas, la alumbrado al mundo y la ha amado en forma de un hijo, solo una madre que sienta lo descrito, puede decir que el instinto maternal existe.

jueves, 3 de marzo de 2011

Amor de madre



Hace unos dias, leí un articulo de la revista "Mi bebé y yo", que se titulaba "Amor de madre" y que haciendo honor al titulo, viene a postular la importancia que tiene para el bebé el amor sincero e incondicional de su madre, comparandolo con la necesidad de alimento y llegando incluso a decir que es hasta mas necesario que este.
El articulo hace alusión a estudios según los cuales se ha demostrado, que los niños criados lejos de sus padres, en hospicios, donde no son cogidos en brazos ni reciben su cariño constante, enferman mas.
Esto me ha hecho reflexionar, sobre la creencia popular que existe sobre las necesidades del bebé, y que desde que nace, le hacen saber a la mamá pregunte o no por ellas.

Desde que mi hija vino al mundo, he escuchado, sobretodo de familiares y amigos, que no se debe coger al bebé en brazos, al menos no durante demasiado tiempo (aunque nadie se atreve a aventurar cuanto es demasiado) porque se va a "acostumbrar" y luego no querrá otra cosa, mas que le tengas en brazos todo el dia. Lo curioso de esto es que un bebé, hasta los 3 meses no es consciente de lo que sucede a su alrededor, no como para poder acostumbrarse a nada, pues aun no ha desarrollado suficiente sus funciones cognitivas, se guia solo por sus sensaciones de bienestar (en brazos, con el olor y calor materno, con comida en el estomago, con ropa para no tener frio...) o de malestar (frio, hambre, miedo...). Además, las mismas personas que te aconsejan con sus mejores intenciones que no lo cojas, son las que quieren cogerlo cada vez que lo ven... claro, con la excusa de que lo ven menos... pero yo me pregunto, ¿no es estar en brazos igual? si se supone que se le ha de coger poco, mejor que lo cojan sus padres ¿no? o ¿es que es mejor que no lo cojamos para que puedan cogerlo ellos? Una cosa es no tenerle en brazos todo el dia, pero otra cosa es que te lo digan cada vez que te ven con el en los brazos... alguna vez también le podremos coger ¿no?.
Otra de las frases que mas he tenido que escuchar, es que "no le pasa nada porque llore, te está tomando el pelo". Me remito de nuevo, a que un bebé no puede "tomarte el pelo" simplemente porque eso va mas allá de sus capacidades. Además, creo que es al contrario, no es que "no le pase nada porque llore", es que si llora es porque le pasa algo, porque los bebés, no tienen mas que el llanto como medio de comunicación, por lo que es su unico modo de decirnos que algo le sucede.
Entonces, ¿porque esa obsesión, por no coger a un ser indefenso, que nos reclama con llantos?... ¿porque dejarle llorar cuando no lo hariamos con ningun otro ser querido?
Yo he llegado a la conclusión, de que según la creencia popular, el amor no es una necesidad aceptable de los bebés.
Un bebé solo puede llorar y recibir atención  por las siguientes cosas: hambre, frio, gases, pañal sucio, sueño; si llora, sin que se de ninguna de estas situaciones, es que "te esta tomando el pelo".
Pero si un bebé, que no sabe comunicarse mas que por medio del llanto, que necesita el amor de su madre tanto o mas que el propio alimento, quiere amor, ¿como lo puede pedir? Si resulta que llora, y no tiene hambre, ni frio, ni gases... ¿que pasa entonces? Según la creencia popular, te esta engañando, y no le pasa nada, asi que estas en tu derecho (por no decir obligación), de dejarle llorar.
Y yo me pregunto y si ese bebé simplemente quiere amor, quiere que lo cojan en brazos, que le den calor y cariño, que le hagan caricias, solo por el placer que eso reporta a cualquier ser vivo... ¿como se debe sentir viendo que no solo no lo consigue sino que además recibe por ello un reproche porque "nos esta manipulando" y no debemos permitirlo?
Me parte el corazón pensar en ese pequeño ser, avido de nuestro amor, que desea y solicita nuestro cariño como alimento para su alma como pide la leche como alimento de su cuerpo y no consigue recibirlo a traves de su unico medio de expresión, el llanto.
A nadie se le ocurriria no alimentar a un bebé que llora por hambre, seria una aberración negarle el alimento, el calor o la higiene que necesita para sobrevivir. Entonces, ¿porque le niegan el amor? ¿porque no es una necesidad el amor? si lo es para los adultos, si le damos amor a nuestras mascotas... ¿porque no a nuestros cachorros? Es triste que necesitemos de articulos en las revistas que nos "informen", a través de expertas opiniones y de estudios cientificos, de las consecuencias de no dar amor a nuestros hijos... es una pena que nuestro propio circulo familiar nos empuje a desestimar el amor como una necesidad tanto o mas importante que otras para nuestros bebés...
Como en tantas otras cosas, parece que nos hemos olvidado tanto, de escuchar a nuestros instintos que necesitamos que nos enseñen como volver a oirlos; porque cualquier madre, que sienta a su bebé, que lo vea ante si, que le oiga llorar, solo tiene que centrarse en lo que siente, olvidarse de consejos y opiniones y cogerá a su bebé sin dudarlo, lo llenará de besos y caricias y no lo soltará de sus brazos hasta que sea totalmente necesario. Solo nos queda seguir, escuchando solo las voces que importan, que en la mayoria de los casos, estan solo en nuestro corazón.
Yo he cogido a mi hija todo lo que he podido y he acudido a su llanto siempre, y en todos los casos le sucedia algo, dentro o fuera de la "lista". Es ahora, con 4 meses cuando está empezando a aprender a lloriquear, porque llorar no le sale si no le pasa algo de verdad, para llamar mi atención, porque no quiere que me aleje de ella. Incluso asi, entiendo que un bebé que no sabe hablar, ni andar, para cuya supervivencia depende por completo de mi, ¿como  no va a sentir miedo si me alejo? ¿acaso nosotros no nos sentiriamos asi?. Yo como siempre, escuchare las opiniones con el filtro de mi corazón y seguiré el camino de mi instinto, porque a mi niña nunca le va a faltar, amor de madre.

domingo, 27 de febrero de 2011

Mi yayo

Querida Gala:

Hoy quiero contarte como era una de las personas que mas han marcado mi vida y a la que, por circunstancias de la vida,  tu no podrás llegar a conocer: mi yayo, que para ti habria sido tu bisabuelo.
Mi yayo era un hombre de los de antes, de los de "ganarse el pan" con la fuerza de sus manos y el sudor de su frente, de los que trabajan donde fuera necesario y todas las horas que le pidieran para sacar adelante a su familia. Mi yayo tuvo que dejar su tierra natal, pero era una persona de mente abierta y supo amar tanto su nuevo hogar, que nadie habría sabido que no era de aqui. Mi yayo era una persona amable, que siempre tenia una sonrisa en los labios para cualquiera, un saludo para el conocido, una ayuda para los vecinos... una palabra de aliento para quien viera triste. Mi yayo era un "señor", de los pies a la cabeza, un hombre humilde pero al que todo el mundo trataba con respeto y admiración, porque habia sabido ganarselo.
Mi yayo era una de las pocas personas, que cuando decia que a el le gustaban los documentales, lo decia de verdad, yo aprendí a apreciarlos viendolos con el, escuchando sus sabias palabras sobre que "la naturaleza es asi, no hay animales buenos ni malos, todos intentan sobrevivir, y aunque te de mucha pena es el ciclo de la vida".
Mi yayo siempre tenia "5 duros" en el bolsillo, para que te compres unas "chuches" o bien "20 duros" para un "mantecao" (que es como el llamaba a los helados, nunca hubo forma de convencerle de que no se llamaban asi)
Mi yayo te llevaba a dar un paseo, porque "caminar es bueno y a los niños les tiene que dar el sol", y por el camino te escuchaba, atentamente, pero no como los que hacen que oyen, sino fascinado, como si lo que tu tuvieras que decir fuera lo mas importante del mundo; y si por el camino encontramos "moras" pues "coge unas cuantas que verás que contenta se pondrá tu madre al ver que nos hemos acordado de ella"; eso si, las mas grandes siempre me las daba para que me las comiera yo por el camino, o sea que esas no llegaban a su destino.
Mi yayo amaba a los animales, como todas las personas de buen corazón, que entienden la nobleza que hay en ellos; pero los amaba de verdad, entendiendo que un perro no debe vivir en un piso y que un ave solo es feliz en su jaula si es domestica y ha nacido para ello. Tenia un periquito, al que le enseñó a bañarse bajo el agua del grifo y no se quien era mas feliz, si el ave o el; cuando iba a de visita, siempre me decia: "dile cositas, verás que contento se pone de que le hables, igual que a mi, le gusta escucharte".
Mi yayo me llevaba a darle "besas" a las palomas del parque y hacia que extendiera mis temblorosas manos hacia ellas, para que vinieran confiadas a comer y el me sonreia y me decia "no tengas miedo, no van a hacerte daño, quieren la comida que les das y te lo van a agradecer mucho".
Mi yayo era una persona que sabia aprender de sus errores y entendia que "rectificar es de sabios" y asi, era capaz de no juzgar los fallos, sino alentar a corregirlos y premiar el acierto. Siempre tenia una palabra de afecto para mi, siempre estaba dispuesto a escuchar lo que tenia que decir, a consolarme si tenia una pena, a compartir mi alegria... Siempre me decia que me queria mucho, porque yo "era su pubilla". Mi yayo decia aquello de "te quiero mas que el mundo entero y parte del extranjero" y yo siempre caia y le respondia que el extranjero era parte del mundo...
Pero mi yayo estaba muy enfermo, a pesar de que no queria que nadie lo viera, ni le compadeciera por ello. Mi yayo, cuando era jovencito, habia fumado tabaco... y eso le habia puesto malito, porque le habia dañado su enorme corazón. Nunca queria dejar ver que se sentia mal, solo queria compartir sus buenos momentos. Mi yayo tuvo que ir muchas veces al hospital y yo siempre iba a verlo cuando salia y el siempre me decia: "¿me das un beso?", y yo se lo daba y respondia "¡ya estoy curado!".
Mi yayo, me dijo las palabras que nunca olvidare: "tu sabes que el yayo te quiere mucho; el yayo esta malito por fumar, ahora ya no fuma, pero antes si lo hacia y mucho; prometeme que tu nunca fumaras"; y nunca lo hice hija mia, y puede que esa promesa haya sido mucho mas grande de lo que el pudiera imaginar, pero yo nunca la incumpliré.
Mi yayo, nos dejó hace ya muchos años, porque su corazón, cansado de repartir tanto amor por el mundo y gastado por su enfermedad, se paró finalmente. Me habria gustado tanto que lo conocieras, se que el te habria querido muchisimo y le habria hecho inmensamente feliz tenerte en su vida. Pero como no va a poder ser, te dejo esta carta, para que sepas como era, esa persona que fue tan importante para tu mama y aunque sea asi, puedas conocer un poquito... a mi yayo.
Con amor,
Mamá.

martes, 22 de febrero de 2011

¿Cuestión de organizarse?

 Hace unos dias, me contaron que una prima mia, que tiene un niño de aproximadamente 1 año, lo había empezado a llevar a la guardería. Alegremente pregunté si es que había encontrado trabajo, pues por lo que yo sabía no tenia. Mi sorpresa fué bastante grande cuando me respondieron que no, que llevaba al niño a la guarderia porque "se le caia la casa encima", que ella no estaba acostumbrada a no trabajar y que el niño no la dejaba hacer nada en casa y se agobiaba. Lo que yo entendí de esa situación fue basicamente que llevaba al niño a la guardería porque "le molestaba" en casa, que preferia dejarle alli a estar con el...  me pareció bastante triste.

Mi bebita tiene casi 4 meses y hasta hacer poco hemos estado los 3 juntos (su papá, ella y yo) porque el pudo tomarse parte de mi baja y yo no trabajaba (un lio). Como estabamos los dos en casa, nos organizabamos con las tareas y la bebé; normalmente él cocinaba, limpiaba... y yo me encargaba de ella (darle de comer, cambiarla, bañarla...) incluso me pasé los 2 primeros meses durmiendo con ella en el comedor (yo dormía en el sofá) para que él pudiera dormir toda la noche seguida.

Ahora hace unas 2 semanas que mi marido ha vuelto al trabajo, por lo que hemos decidido, que ya que él trabaja y yo no, pues que yo me encargue de la casa y de la bebé. Como idea parecía buena y factible, pero a la práctica admito que se me está haciendo bastante cuesta arriba. Resulta que a pesar de no trabajar, aunque parezca mentira, me faltan horas para hacer lo más básico en la casa, y eso que no paro practicamente desde que me levanto hasta que me acuesto...
La bebita me interrumpe todo el tiempo, con lo que es casi impensable poder hacer una tarea seguida; eso implica una gran pérdida de tiempo, porque lo dejas a medias, vas a ver que le pasa, si tiene hambre vuelves a por un biberón... con los consiguientes viajes por la casa. Además resulta que no lleva nada bien lo de separarse de mi, por lo que depende lo que quiera hacer, si he de irme a otra habitación tengo varias opciones:
- llevarla conmigo en una de esas mochilas ajustables para bebés
- llevarla en su hamaquita y dejarla en la puerta de la sala en la que esté
- hablarle desde lejos para que no se asuste
Todas estas opciones tienen sus pros y sus contras:
- si me la llevo con la mochila:  pros: está conmigo y no llora. Contras: no le gusta estar alli, no se porque pero no está cómoda, además pesa ya unos 6 kilos con lo que intentar hacer tareas como barrer, fregar... se complica por el peso y también por lo que abulta, para agacharse...
- si me llevo su hamaquita: pros: me ve, no se asusta y no llora, yo la tengo vigilada en todo momento y también estoy mas tranquila, no tengo que cargar su peso sobre mi. Contras: si tengo que irme moviendo tengo que irla trasladando a ella, bien de sala o si por ejemplo estoy fregando ir empujando la sillita...
- hablarle: pros: se calma al saber que no "me he ido". Contras: se consuela mucho menos que viendome, aguanta poco rato y termina lloriqueando para que vuelva.
Normalmente suelo utilizar la técnica de hablarle desde lejos si estoy barriendo o fregando, o haciendo algo rápido y me la llevo con su hamaquita para estar en la cocina, ducharme...
Aunque siempre hay dias que está mas "madrera" y ni por esas... lo que procuro es hacer todo lo que puedo entre sus tomas, aunque a veces no me da tiempo ni de comer... o aprovechar cuando duerme la siesta, pero suele dormir muy poco o se duerme solo cuando la mezo asi que no me puedo ir o se despierta.

Hoy pensaba en la situación que me explicaron de mi prima, y de pronto empecé a comprenderla un poco mas. Mi hija y yo no nos hemos separado practicamente desde que nació, y desde luego no puedo ni plantearme la idea de llevarla a una guarderia sin necesidad de ello. En realidad, aun no se cuando volveré a trabajar, pero no creo que sea antes de que ella tenga al menos 1 o 2 años. Pero de pronto me imaginé a mi prima, con su bebé de 1 año, que ya camina por la casa, seguramente también habla... y ella intentando hacer las tareas, entretener al niño y no enloquecer por el camino. ¿Sera que todo es cuestión de organizarse?

jueves, 17 de febrero de 2011

El instinto de protección en las reuniones sociales...

Siempre he oido que la maternidad te cambia... pero empiezo a pensar que mas que cambiarte, realza algunos rasgos de tu caracter y hace aflorar algunas facetas que desconocias de ti, puesto que no habian sido necesarias.
Yo siempre he sido una persona muy protectora y tenia un gran "instinto maternal", deseoso de dar amor y cuidados. Ahora que soy madre, estos instintos han ido en aumento y a veces entran en conflicto en las reuniones sociales.

Desde que un bebé  llega a mundo, no lo hace solo para sus papás; tambien están sus tios, sus abuelos, bisabuelos, familiares de los padres, amigos, amigos de los familiares... hay un sinfín de personas que empiezan a rodear a ese nuevo ser, pequeño e indefenso, pretendiendo darle su amor y queriendo "disfrutar" de él. Empezando en el hospital, tras el parto, donde un aluvión de familiares y amigos se disputan poder coger al bebe, verle la carita y opinar sobre sus necesidades.
Como decía yo siempre he sido muy protectora y ante esta situación, empezaron a activarse las alarmas: que se le pudiera caer a alguien, que la asustaran los desconocidos, que le pasaran virus o bacterias, que la hicieran vomitar si habia comido (cosa que pasaba muy a menudo), que no la dejaran dormir si tenia sueño...
A pesar de que trataba de ser amable con los presentes y permití que cogieran a mi hija, no podia estar tranquila y claro, eso se me veia en la cara... con lo que algunas personas se sintieron ofendidas.

Después, ya en casa, mas tranquilos y relajados, conociendo mas al bebé y sus necesidades, tomé la decisión de controlar lo máximo posible la situación. Si estaba durmiendo no dejaba que la cogieran, tampoco si acababa de comer y trataba de hacerles entender que no hicieran tanto ruido en caso de que estuvieran de visita mientras dormia (aunque por suerte cuando cogia bien el sueño no la despertaba nada). Entonces las malas caras las ponian las visitas, que no entendian "porque no podian coger a la nena si habian venido a verla", que "a ver si se despierta que le quiero ver los ojos" y que si "los bebés tienen que aprender a dormir con ruido". Digo yo, si has venido a verla, pues la miras, si duerme pues te aguantas y ¿acaso tu te pones a dormir en mitad de una fiesta? porque a ver si lo entienden, un bebé no es un "Nenuco", que lo coges y lo sueltas y no pasa nada; es un ser indefenso por completo, que necesita principalmente tranquilidad, dormir y comer, no ir de mano en mano... pero parece que todo el mundo piensa en sus propias necesidades y deseos y no en los del bebé... un poco triste la verdad. Porque resulta que si no les dejas hacer lo que quieren, eres una "exagerada", es porque "eres primeriza" y "al bebé no le pasa nada"... o sea que eres una borde antisocial por querer proteger a tu hija.  En lo que si caí, precisamente por ser "primeriza" es en intentar paliar un poco la situación, porque encima, tonta de mi, me sabía mal que la gente se enfadara, a fin de cuentas también eran su familia... asi que siempre que se pudiera, trataba de que la cogieran un ratito las visitas de turno, de nuevo actuando contra mi sentido común en muchos casos y tratando de "apagar" un poco mi instinto de protección. Cuando ibamos de visita a casa de alguien, o venian a mi casa, intentaba que la pudieran coger un ratito,  pero no era bastante... entonces se enfadaban porque "tal o cual la ha cogido mas veces", "porque menganito tiene mas fotos con ella" o "porque no se la dejas coger a la niña para que se haga una foto" o peor aun, la cogian sin permiso con mi consiguiente y creo que bastante logico enfado....

Ahora mi nenita tiene 3 meses y medio, y como es mas grande hay muchos mas momentos en los que está despierta, y como las tomas son más espaciadas, no acaba de comer en casi todo momento... asi que hay mas posibilidades de que la cojan en brazos sin que vomite y demas... pero entonces empieza a entrar en juego otra variable: ella se da cuenta de quien la coge y no siempre le gusta la experiencia. Como reconoce y diferencia perfectamente a sus papás, cuando viene gente extraña pues eso, los extraña. Hay gente que le cae mejor y les rie, a otros se les pone a llorar y a veces simplemente los mira seria y no llora si estamos nosotros cerca.  A menudo tengo que ver como mi hija me busca con la mirada, desde los brazos de "la visita de turno", con cara de "no se quien es ni porque me coge" y yo tengo que aguantar, poniendo buena cara y tratando de entretenerla para que no le llore... Esto es algo que puedo aceptar, al menos un ratito, porque creo que también es conveniente para ella socializar con otras personas, aunque tambien hay que comprender, que si a nosotros nos cogiera un desconocido, tampoco nos gustaria, pero bueno, eso parece que poca gente lo entiende, es mucho mas común que lo que no entiendan es porque no me gusta que la cojan... lo que de nuevo me convierte en una "exagerada", o una borde antisocial...

Pero hay una cosa con la que no he podido nunca y sigo sin poder:  la gente que viene de visita o va a la misma casa sin avisarte de que estan enfermos... Eso es algo que me supera... realmente no puedo entender tan poca sensiblidad con un ser tan pequeño y tan indefenso. Siempre me ha parecido una falta de educación, incluso para los adultos, porque a nadie le apetece enfermarse y no cuesta nada avisar, pero con un bebé tan pequeño, para el que cualquier virus puede ser muy peligroso, que lo que para un adulto es un simple resfriado para un bebé puede ser una bronquitis... Ya me ha pasado en dos ocasiones, y en ambos casos termine pasando como pude el rato, aguantando la situación con la mejor cara de la que fuí capaz de poner y tratando de alejar a mi hija lo mas posible de las personas afectadas... Pero en ambos casos, la bebita se pasó los 3 dias posterirores vomitando mocos. Por suerte, tiene buenas defensas y no le ha llegado ni a subir la fiebre, pero podria no haber sido asi. Encima tengo que lidiar con que la gente, de nuevo no se ponga en mi lugar, aunque yo si me ponga en el de ellos, porque resulta que se enfadan o se ofenden, y hasta he tenido que escuchar cosas como que "cuando vaya a la guarderia o al colegio tambien se enfermará". A ver, claro que se puede enfermar, tambien puede coger un virus por el aire, mala suerte! pero no la meteré en una habitación cerrada y con calefacción sabiendo positivamente que hay virus en el aire... para cuando vaya a la guarderia o al colegio tendra al menos 2 o 3 años! ahora tiene meses... en fin, como siempre debo de ser una "exgerada" o sera por ser "primeriza", como si cuando tienes mas hijos ya no te importe lo que les pase...

Pero creo que hasta aqui llego. Después de luchar contra mis instintos protectores, de dejar que cogieran a mi niña cuando no me parecia bien, de aguantar virus ajenos sin decir nada... ¿resulta que tengo que aguantar sus malas caras, sus comentarios ofensivos y que sean ellos los que se enfadan? Me siento bastante decepcionada la verdad, porque la mayoria de las situaciones las ha provocado familia cercana,  pero creo que es una lección que tenia que aprender. Ser madre significa anteponer las necesidades de tu bebé a las tuyas propias, asi que ¿porque han de ser diferentes los familiares? Acaso sus deseos van a estar por delante del bienestar de mi hija? eso si que no!  A partir de ahora voy a pensar en lo que realmente creo mejor para ella, en su protección y cuidado y al que no le guste, pues que no venga a verla, total, haga lo que haga se van a enfadar por algo...
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